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Domingo 24 de Marzo de 2013

Sin candidatos y con mucha interna

“En realidad, habría que decir que Cristina no tiene tomada la decisión”, corrige a este cronista uno de los más directos operadores de Balcarce 50 cuando se lo consulta al respecto.  

La Casa Rosada no tiene decidido nada respecto de la lista de diputados de Santa Fe para octubre. “En realidad, habría que decir que Cristina no tiene tomada la decisión”, corrige a este cronista uno de los más directos operadores de Balcarce 50 cuando se lo consulta al respecto. “Hace quince días, entre lo de Chávez y lo del Papa, que no hay margen para dedicarse a la ingeniería política. Y eso que las internas están a la vuelta de la esquina”, concluye la misma fuente.

Al caminar por los pasillos de la Casa de Gobierno para saber si será Agustín Rossi, Jorge Obeid, Alejandro Ramos o “algún tapado” el que reciba la bendición para dentro de un poco más de 6 meses, se colectan más preguntas que respuestas. El actual Jefe de la bancada de los legisladores nacionales adelantó la discusión pero, concretamente, desde el Poder Ejecutivo no se salió a pedir ni el apoyo ni que se corran al costado. “La Jefa no dijo ni sí ni no. Ella lo estima mucho al Chivo pero mira los números. Y hasta ahora…, grafica este mismo hombre que ocupa un despacho que linda con el patio de las Palmeras. Por el lado de Jorge Obeid la desconfianza sigue primando entre los armadores nacionales del PJ y, si bien las encuestas son mejores, no alcanza como para enamorar definitivamente.

Alejandro Ramos, por su parte, no quiere ser diputado. Sólo el pedido directo de Cristina Kirchner podría hacerlo jugar. Creció en las encuestas y tiene el pergamino de su gestión y elección en Granadero Baigorria. Pero le cuenta a quienes lo quieran escuchar que él se siente mucho mejor en los cargos ejecutivos. “Extraña tomar decisiones concretas como hacía en la intendencia”, dijo esta semana su sucesora Romina Luciani a un grupo de vecinos. El joven secretario de transporte vive hoy en carne propia las diferencias del gabinete de Cristina que lo ubican, por un lado, cerca de su “padrino” Julio de Vido y, por el otro, bajo el mando de Florencio Randazzo a quien reporta. Los dos responsables de los ministerios están en cortocircuito. No sólo porque de Vido impulsa la reelección y Randazzo hace un sugestivo silencio al respecto, sino porque este último asumió la cartera de transporte con enorme dinamismo y cambios a la vista, separando, por ejemplo, a empresarios que recibían millones de subsidios dando un servicio de ferrocarril pésimo o lanzando compras de material para el área con criterios muy distintos (por ser sutiles) que su antecesor. Cuando en el futuro se haga una auditoría del manejo del transporte público desde el 2003 hasta el 2012, el enojo de uno con otro se va a entender mejor.

A pesar de esto, el ministro de Interior y Transporte respeta y muestra confianza sobre Ramos haciéndole un guiño personal a la hora de dejarlo anunciar la reactivación del ferrocarril Rosario-Retiro que se pretende inaugurar hacia fines del 2014. Ya están comprados los nuevos vagones a China y dicen que las vías se empezarán a cambiar cuanto antes. Habrá que ver. Randazzo sabe que Ramos quiere volver a su provincia para disputar el mayor de los cargos. Esa es la vocación del hombre de Granadero Baigorria.

¿Y entonces? “Que a hoy no hay nombre puesto para enfrentar a Binner y a Del Sel en octubre. Y ojo con las sorpresas”, se sonríe el asesor político de la Casa Rosada.

Desconfianzas por todos lados: Los intendentes y dirigentes de base del peronismo de Santa Fe han marcado muchas disidencias con el manejo de la gente de Agustín Rossi en temas como el tratamiento del presupuesto provincial o la detención del comisario Hugo Tognoli. “Estamos quedando como cómplices del socialismo. Esto nunca se vio. Lo de los subsidios a los senadores es un escándalo”, dijeron en estricta reserva dos intendentes del PJ a este cronista. Uno de ellos, de una localidad del sur, se atrevió a sostener la posición de María Eugenia Bielsa cuando anunció su renuncia. “No me une nada a ella. Le dije en la cara que era una soberbia y engreída. Pero lo que denunció cuando se fue es la estricta verdad”, explicó este presidente comunal. Como si fuera poco, esta semana el propio gobernador y su ministro Galassi avalaron este disparate de otorgarle a cada uno de los 19 senadores provinciales una chequera mensual de 144.000 pesos para que distribuyan como subsidios personales con un control más laxo que el de un niño de 5 años frente a una caja de chocolates. ¿Nadie pensó en preguntarse en la justicia si eso no es violatorio de la responsabilidad de un funcionario público y su obligación legal de dar cuentas de sus actos? ¿Esa cifra es lo que vale el apoyo a la ley de leyes de Santa Fe?

El otro gran tema sigue siendo la detención del ex jefe de la policía de la provincia por narcotráfico y la falta de respuesta a la inseguridad de la provincia. Los dos tópicos, claro, van de la mano. Por el primero, se espera escuchar esta semana que se inicia la misma voces del partido de gobierno que clamaron disculpas estentóreas por lo que se afirmaba vejatorio sobre quien comandaba la policía. Es cierto que un procesamiento no es sentencia de condena pero, como dice la interpretación procesal, hay “sospecha fundada” para detener a Tognoli y Ascaíni por causa de narcotráfico, al menos, amparado por el estado. Antonio Bonfatti, entonces mesurado y con gestos claros de permitir la investigación, debería exigirle a algunos de sus sobreactuados funcionarios de segunda o tercera que volvieran sobre sus pasos y se excusaran.

En el rubro de la inseguridad, la región y especialmente el conglomerado Rosario sigue sin acciones que den resultados. En los últimos siete días, por sólo dar un ejemplo, un intendente del ejido local denunció un puesto de droga en su jurisdicción y notificó al senador de su departamento y al ministerio de Raúl Lamberto que la policía no daba respuestas. Aún peor: se acusó al jefe de la comisaría del lugar de detener a los jóvenes y menores encargados de la venta de estupefacientes y pedirles parte del dinero del negocio a cambio de evitar el proceso. El senador no concedió la entrevista y el puesto sigue hoy funcionando. Casualmente, el corralón municipal y otras dependencias en donde trabaja el titular de la comuna fueron saqueados por la noche del día siguiente sin rastro ninguno de los delincuentes. Un detalle: los lugares robados quedan a doscientos metros de la comisaría denunciada.

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