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Sábado 19 de Junio de 2010

Silvia Morelli: "El currículum universitario debe reflejar un modelo de país"

El currículum universitario debe reflejar un modelo de país, pero inserto dentro de la realidad de América latina. Así lo entiende Silvia Morelli, directora de la Escuela de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y miembro del seminario de currículo universitario del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la Unam (México)

El currículum universitario debe reflejar un modelo de país, pero inserto dentro de la realidad de América latina. Así lo entiende Silvia Morelli, directora de la Escuela de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y miembro del seminario de currículo universitario del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la Unam (México)

Para la especialista, es necesario avanzar en la construcción de un currículum universitario “del Siglo XXI, que no puede pensarse independientemente de las demandas de los sectores productivos”. Y dentro de estos debates, celebra que la UNR estudie la posibilidad de incorporar en los planes de estudio de todas las carreras el servicio solidario. “Si esto se incluye será un cambio importante en las políticas académicas de la Universidad”, sostiene.

Morelli presentó hace poco tiempo un libro donde analiza este debate. Se trata de El currículum universitario. Entre la política y al academia, las demandas y las reformas” (Laborde Editor).

No sólo un plan de estudios

—¿En dónde radica la importancia de discutir el currículo en la educación superior?

—El currículum universitario no es sólo el plan de estudios, sino que tiene que ver también con la cultura institucional, con los modos de organizarse de las cátedras y con las nociones de evaluación que se consideran. En este sentido, no es un tema que haya estado explícitamente en la agenda de las universidades. En la reforma de la década de los 90 parecía que no estaba puesto en el tapete, y sin embargo la elaboración de algunos discursos derivan de este debate curricular.

—¿Por ejemplo?

—Un ejemplo fue lo que sucedió en las reformas curriculares de las carreras declaradas de interés público, que son las que tienen que ser acreditadas por la Coneau, como medicina, las ingenierías y bioquímicas. Esa reforma no es concebida solamente como el cambio de un documento por otro, que es el listado de asignaturas, el perfil del egresado y los contenidos mínimos de cada asignatura, sino que empieza a tomar otra dimensión. Por eso lo interesante aquí es poder pensar que el currículum no es solamente el plan de estudio, sino todo lo que permite la construcción cultural dentro de las universidades. Incluidas las luchas y negociaciones dentro de las facultades.

—La educadora mexicana Alicia de Alba propone también incluir en este debate la tensión entre la sociedad latinoamericana y la globalización.

—Claro, porque eso implica marcar límites. El siglo XX fue muy rico y vertiginoso, con muchos cambios que marcaron la cultura y las políticas en las sociedades. Pero creo que tenemos que poder poner el límite de este siglo en la finalización de la década del neoliberalismo. A partir de allí, lo que corresponde es un fuerte compromiso para pensar una universidad diferente. Y el currículo universitario debe reflejar un modelo de país que se incluya dentro de otros países latinoamericanos. Esto es fundamental. La riqueza de América latina es sumamente destacable, aunque todavía no está potenciada del modo en el que este sector del continente merece.

Servicio solidario

—¿Qué perspectivas se abren entonces ante este cambio de época?

—El horizonte señala hoy otras necesidades y demandas sociales frente a la universidad. Hay problemas como los del cuidado de la salud, el medio ambiente, los desarrollos científico tecnológicos, que están demandando de la universidad acciones concretas. Por eso creo que este currículum no puede pensarse hoy independientemente de las demandas de los sectores productivos, ni ignorar a sus graduados.

—¿Qué opina sobre la propuesta de horas de servicio social en los planes de estudio de todas las carreras?

—Este es un gran debate. De aprobarse el trabajo solidario curricular en la UNR creo que habrá un cambio en la política académica importantísimo. No es un debate menor, ni algo accesorio que pueda darse o no, porque contribuye a crear un compromiso diferente con la universidad pública y con las políticas de Estado, pero también con los distintos sectores de la sociedad. No se debería realizar el paso por las universidades nacionales sin advertir que nos estamos educando con presupuesto del Estado.

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