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Viernes 05 de Noviembre de 2010

Sileoni: "Los jóvenes tienen valores, creen en el compromiso y en el afecto"

El ministro de Educación, Alberto Sileoni, ratificó la agenda iniciada en 2003. Dice que como educador no lo sorprendió ver el compromiso de cientos de jóvenes —partidarios y no— conmovidos por la muerte del ex presidente Néstor Kirchner, pero sí que fueron muy fuertes el impacto y la emoción.

Dice que como educador no lo sorprendió ver el compromiso de cientos de jóvenes —partidarios y no— conmovidos por la muerte del ex presidente Néstor Kirchner, pero sí que fueron muy fuertes el impacto y la emoción. En diálogo con La Capital, el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, arremete contra todo pronóstico pesimista sobre las nuevas generaciones para afirmar que "los jóvenes argentinos tienen valores, creen en el compromiso y en el afecto". También contó que la instrucción de la presidenta Cristina Fernández es continuar trabajando, esto es ratificar y profundizar la agenda educativa encarada desde 2003.

Para Sileoni, ciertos actos políticamente incorrectos de quien fuera presidente fueron percibidos por los chicos como actos de coherencia nada "caretas" —al decir de los pibes—, en especial cuando se enfrentó a los monopolios mediáticos o cuando ordenó a los militares descolgar el cuadro de Videla en el Colegio Militar.

Adelanta que la manifestación pública de los jóvenes legitima lo que las escuelas ya vienen haciendo en materia de participación estudiantil. Y recuerda un dato más: para el año que viene todos los secundarios del país tendrán que tener sus canales de participación para los alumnos. El próximo viernes 12 Sileoni ofrecerá en Rosario una charla en la Facultad Libre (alumnos@facultadlibre.org).

Para que no queden dudas de que las medidas iniciadas en 2003 hoy son políticas de Estado, subraya cómo en estos días "nos hemos dado cuenta del extraordinario impacto para la sociedad argentina de este líder, que en pocos años ha logrado constituir un piso mínimo del cual no se puede bajar: o ¿cómo se van a desbaratar más del 6 % del PBI para el presupuesto educativo, o la Asignación Universal por Hijo y tantas otras cosas que la sociedad argentina ya atesora como propias?".

—En los días de duelo por la muerte del ex presidente Néstor Kirchner quedó a la vista la gran participación de los jóvenes. Más allá de otras políticas de Estado como la de derechos humanos que influyeron en esto, ¿qué papel ha tenido la educación aquí?

—Primero quiero destacar el impacto y la emoción por esa participación, pero no la sorpresa. No me sorprende porque nosotros los educadores sabemos cómo son los pibes. Tenemos expectativas y esperanza en los chicos. Algunos pueden sorprenderse de buena fe, otros no tanto. Son los que piensan que a los jóvenes sólo les interesa la vida fácil. Nosotros pensamos que en la Argentina o en otro lado del mundo son personas respetables. La verdad es que los jóvenes argentinos tienen valores, creen en el compromiso, creen en el afecto. La masiva muestra de cariño tiene que ver con esas banderas de los derechos humanos, con la impactante escena de dar la orden de bajar el cuadro de Videla en el Colegio Militar. También con un presidente donde los jóvenes vieron la coherencia entre el decir y el hacer, porque cuando se miente enseguida te adjetivan como "careta". Vieron que Néstor Kirchner y la presidenta han podido hacer lo que no es políticamente correcto: se han parado frente a los monopolios mediáticos; han dicho que queremos estar insertos en el mundo, pero haciendo un camino propio. Esto se ve. Los jóvenes lo ven cuando la presidenta va a la ONU, pide por Malvinas y recuerda que son argentinas, porque allí murieron 649 chicos.

—¿De alguna manera sienten que se les devuelve la confianza?

—Se les devuelve la dignidad. Los que pasaban (por la Casa Rosada a despedir al ex presidente) decían "gracias por devolvernos la dignidad", "no queremos ser más el patio trasero" o "ni un paso atrás". Nos están diciendo que no quieren que esto sea una primavera ni un recreo. Es un proceso de construcción de una sociedad nueva, con ética, donde los valores puedan ser esgrimidos, que sean de respeto del otro.

—Entonces, ¿este proceso y lo visto legitima de alguna manera el trabajo en muchas escuelas a favor de una mayor participación de los chicos?

—Quizás la escuela tiene alguna responsabilidad en esta participación, y a la vez vemos que estos procesos participativos legitiman los canales que se están abriendo en las mismas. Son procesos que se retroalimentan constantemente. Y hay que recordar que nos hemos propuesto que de aquí al año que viene todas las escuelas secundarias de la Argentina tengan canales de participación, como centros de estudiantes, regímenes de convivencia (con la participación de los alumnos). Es una meta clara que no estamos lejos de obtenerla. Estas son las cosas que se están jugando y que los jóvenes advierten, por eso también el compromiso manifestado en estos días de dolor.

 

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