Violencia
Sábado 07 de Enero de 2017

Siguen buscando al hijo de la arquitecta asesinada a golpes en El Trébol

Alejandro Garnero tiene 38 años y es el principal sospechoso de haber matado a su madre, quien tenía 65 y ayer fue inhumada.

Pesquisas de la Unidad Regional XVIII realizaron ayer varios rastrillajes en la zona rural de El Trébol para dar con Alejandro Garnero, el hombre de 38 años del que nada se sabe desde la noche del martes, cuando su madre apareció salvajemente golpeada dentro de la casa familiar de esa localidad del centro oeste santafesino. Un día más tarde la mujer falleció en un sanatorio de Rosario y ayer a la mañana, después de una misa en la parroquia San Lorenzó Mártir, una multitud despidió a la arquitecta Gloria Brero de Garnero, quien tenía 65 años.

   En ese marco, fue constante la renuencia de los trebolenses para hablar con la prensa. Los pocos que lo hicieron preservaron sus nombres y coincidieron en señalar que la mujer asesinada era una persona muy querida y respetada. "Tenía muy bajo perfil, era un pan de Dios. Una familia muy buena que siempre lidió con el problema de tener un hijo que cayó en desgracia", indicó un allegado a la familia en relación a Alejandro, quien tuvo desde la adolescencia problemas de adicciones y anoche estaba prófugo de la Justicia.

   "Gloria siempre participó en tareas pastorales en la iglesia, incluso elaboró ad honorem un proyecto para restaurar el edificio parroquial después de que tuviera problemas de hundimiento en algunos sectores. Entonces diseñó la capilla que se construirá al sur de la ciudad y se llamará San José Obrero", dijo una compañera de la víctima. Y añadió que "ella estaba muy ligada a la comunidad católica. Fue catequista durante muchos años, profesora de las escuelas secundarias de la ciudad y colaboraba permanentemente con los vecinos e instituciones".

La despedida

   Durante el responso, las palabras del padre Marcelo Blanche, conmovieron a los presentes. El párroco resaltó el amor, la fe y el corazón de Gloria en cada uno de sus días. "Su corazón fue lo último que dejó de latir. Gloria siempre trató de curar con el amor", dijo. "Ella era la arquitecta de la parroquia, pero por una cuestión de respeto a su memoria y por la delicada situación que se da y todo lo que se está hablando sobre el tema prefiero no dar información", se excusó ante los medios.

   "Conozco mucho a la familia, la atendí espiritualmente, hoy hicimos las exequias y ahora que resuelva el caso quien tenga que ocuparse", concluyó el sacerdote.

   Además de Gloria, la familia Garnero la conformaban su esposo Raúl, dedicado a tareas agropecuarias, y tres hijos: Alejandro, de 38 años, Carolina, de 36, y María Sol, de 28. Todos ellos se mantuvieron alejados de los medios reafirmando el comentario de vecinos sobre el bajo perfil familiar. "Hasta en el Facebook tienen sus muros sin fotos", graficaron.

   Sobre el esposo y las hijas de la víctima se supo que el jueves al mediodía prestaron declaración sobre el caso. "Hay que tener presente que están atravesando una situación terrible. El drama no concluyó con la muerte de Gloria, el dolor de saber que el responsable fue el propio hijo empeora todo. Para colmo, el hecho de que no aparezca, mantiene en vilo a toda la ciudad", dijo otro vecino.

   En las redes sociales se habló mucho sobre el caso. Se plasmaron allí muestras de afecto, descargas emocionales, reacciones de impotencia y hasta hubo quienes apuntalaron la teoría de que Alejandro, de quien no se conoce empleo o actividad de sostén, ya había protagonizado hechos de violencia contra sus padres. "Es que nunca afrontaron el problema que tenían en el seno familiar, por el contrario, siempre intentaron ocultarlo. Era un secreto a voces y todo el pueblo sabía que ese muchacho era problemático. Siempre hizo todo mal", lamentó un comerciante.

Fractura de cráneo

   La arquitecta Brero fue hallada el martes último con golpes en su domicilio de Leiva y Buenos Aires, en El Trébol. Alejandro, su hijo mayor dio aviso a los médicos y dijo que su madre había sufrido un accidente doméstico. Los médicos notaron que los golpes que tenía no condecían con una caída y lo denunciaron ante la policía. La mujer falleció a las 18 del miércoles en el sanatorio Británico de Rosario, donde había ingresado con muerte cerebral. La autopsia determinó que tenía fractura de cráneo, traumatismo en la órbita ocular derecha, heridas cortantes en el cuero cabelludo y hematomas en el resto del cuerpo.

   Sobre Alejandro, ayer un pesquisa dijo: "Creemos que está en la zona rural pero el clima, el mal estado de los caminos y la cantidad de maizales altos que hay dificultan las tareas de rastrillaje".


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