La ciudad
Sábado 29 de Octubre de 2016

Sigue muy grave la joven herida por un botellazo desde un edificio

Continúa internada en el Heca con pronóstico reservado. La Fiscalía comenzó la investigación con operativos en el local y en la torre lindera.

Una joven que recibió el miércoles por la noche un botellazo en la cabeza desde un edificio en la puerta del boliche La Chamuyera, ubicado en Corrientes al 1300, continúa en estado muy grave. Los profesionales del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), donde se encuentra internada en terapia intensiva, confiaron que su pronóstico es reservado. Por su parte, la Fiscalía dispuso medidas judiciales para tratar de dar con el responsable de este acto demencial.

"Daiana está internada en terapia intensiva. Fue operada por una contusión en cráneo, con fractura de los dos huesos parietales, tiene parálisis parcial de miembros inferiores y superiores. Es una fractura de hundimiento. Eso le provocó un hematoma extradural y subdural, con contusión cerebral múltiple. Está despierta, pero el pronóstico es reservado por la importancia del trauma", remarcó Néstor Marchetti, director del Heca.

"Hay que esperar su evolución para ver si quedan secuelas. Está despierta, compensada, pero su estado es delicado y hay que seguirla de cerca", precisó el médico.

No era la primera vez que la joven visitaba ese reconocido espacio cultural del centro rosarino. Minutos después de la medianoche, salió a fumar y le cayó sobre la cabeza una botella que fue arrojada desde un edificio lindero. Una acción irracional que se convirtió en un auténtico tormento.

El entorno de esta joven, que es estudiante universitaria, apunta que está consciente, que siempre lo estuvo, y que se acuerda de todo lo que le tocó atravesar desde esa dolorosa noche. "Nunca perdió el conocimiento", aseguraron.

"Este país está lleno de locos. Hay gente que le molesta el ruido y no piensa, no tiene cabeza", exclamó angustiado el padre de la chica.

Por su parte, también se refirió a este caso la intendenta Mónica Fein. "Nosotros promovemos la actividad cultural, pero esto es otra cosa. Totalmente diferente. Acá la violencia de una persona hirió a otra, y hay que investigar porque es realmente terrible lo que le pasó a esta joven", señaló la responsable del Ejecutivo local.

"No fue algo aislado". La zona del boliche La Chamuyera se conmovió con el acto irritante. Hubo consternación en la cuadra. Pero para los vecinos de la torre lindera, que se levanta en la esquina noroeste de 9 de Julio y Corrientes, tampoco era una novedad, ni algo de las últimas semanas, la presencia de una persona que arroja cada noche objetos contundentes que se convierten en auténticos proyectiles al caer desde tanta altura. "No fue un hecho aislado", deslizó un habitante de ese edificio.

Si bien ante la consulta los vecinos confesaron, fuera de micrófono, no tener indicios de quién puede ser el agresor, sí remarcaron que se comunicaron insistentemente con los responsables de la administración de la torre para transmitir esas inquietudes y esa problemática que advirtieron hace tiempo.

Se trata de un edificio de grandes dimensiones, tiene unidades de departamentos que dan a ambas calles de la ochava, y algunos vecinos aportaron que en reiteradas ocasiones hubo carteles colocados en los ascensores, informando la situación.

"La verdad es que hubo escenas de mucha tensión dentro del edificio", reconoció una vecina, que apuntó que, lejos de calmarse, alguien se puso más violento y siguió arrojando objetos. Y muchas veces los agredidos, indignados, tocaban el portero eléctrico de los diferentes departamentos de manera desbordada en busca del tirador.

"Fue una cadena de violencia que se repitió, semana tras semana", confesó la mujer con evidente bronca y dolor en su tenso relato. Ante este escenario de angustia y hechos inexplicables, a lo largo de los meses y durante los ataques que se repitieron, los dueños del espacio cultural realizaron varias denuncias ante la Justicia.

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