La ciudad
Miércoles 06 de Julio de 2016

Sigue en estado delicado el hombre que resultó herido en el estallido del laboratorio Apolo

Sufrió el síndrome de aplastamiento, originado por los escombros. Tiene múltiples fracturas y quemaduras. Continúa en terapia intensiva.

"Los médicos nos dicen que le hablemos, porque le hace bien escucharnos y saber de nosotros". Con estas palabras, Tamara Sánchez refleja las horas que están viviendo en relación al estado de salud de su padre Juan Carlos, internado en el Sanatorio Británico con la mitad del cuerpo quemado por el vapor tras la explosión de la caldera en Laboratorios Apolo, el pasado 27 de junio. Ayer se conoció que el chofer de la línea 123 de la Semtur sufrió el síndrome de aplastamiento, originado por los escombros que le provocaron fracturas de costillas, vértebras y clavícula, lo que derivó en un problema pulmonar. Se encuentra en estado reservado en terapia intensiva, sedado y con respirador artificial.

Las hijas de "Charly", así se lo conoce en el barrio, siguen con atención y angustia cada parte médico que les informan en el Sanatorio de Paraguay 40. (ver aparte)

"Tratamos de no llorar al verlo, de hablarle bien, decirle que está todo normal, que los chicos están bien y que lo estamos esperando", confesó Yamila, una de las hijas del chofer y madre de Camila, la nena de 5 años que vivía en la casa de barrio Tablada.

"Queremos traerle el audio de nuestro hermanito (en referencia a Floyd, el bebé de dos años que fue rescatado entre los escombros) para darle más fuerza y que se recupere mejor", agregó Tamara, otra de sus hijas.

Según contaron, el estado de salud de su padre continúa siendo muy delicado. Alguna de las lastimaduras se están recuperando, otras son más profundas y lo tienen a maltraer. En principio, hasta ayer había quedado suspendida una traqueotomía para ver si su evolución le permite respirar por sus propios medios.

Anteayer, los médicos le encontraron una bacteria nueva, por lo que le indicaron un tratamiento específico. Puede orinar, lo que favorece la eliminación de toxinas. Está sedado y con respirador artificial.

"Está dormido, con quemaduras por dentro y fuera, hasta que no esté bien no podemos decir mucho. Nos dicen que escucha pero no abre los ojos", contó angustiada Yamila y subrayó el apoyo de amigos y compañeros de trabajo del colectivero.

Contención. El derrumbe de la casa tras la voladura de la caldera. Las escenas dramáticas de la búsqueda de Floyd en medio de escombros, los ruidos y los gritos. La desesperación. Todo está grabado en flashes que van y vienen.

"Mi papá está mal, pero nosotras tratamos de estar bien por los chicos. Seguimos en lo de mi abuela", contó Yamila. Su hija está recibiendo contención psicológica para procesar lo vivido. "Me dice que vio fuego al abrir la puerta de una pieza y yo no me acuerdo", dijo la joven, que intenta normalizar la vida de su hija llevándola a la escuela. "Mi mamá esta mal, pero pone la mejor cara posible", subrayó.

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