Ovación
Viernes 03 de Junio de 2016

Sí, es Estados Unidos

Ya en el aeropuerto internacional de Miami el visitante se da cuenta de cómo viene la mano. Es imposible caer en las redes de alguna equivocación.

Ya en el aeropuerto internacional de Miami el visitante se da cuenta de cómo viene la mano. Es imposible caer en las redes de alguna equivocación. Basta con pisar suelo estadounidense para empezar a convivir con todos los controles habidos y por haber. Se nota que en este país la vigilancia nunca descansa. Por eso hay que armarse de paciencia para soportar que te abran los bolsos, las valijas y hasta que te desvistan como si uno estuviera haciendo un estriptis. Esta situación se repitió en la zona de embarque para volar a Dallas y también en el cacheo en el aeropuerto de la ciudad de San José (foto), el destino final del periplo del enviado de Ovación porque ahí instaló el centro de operaciones la selección argentina en la previa al debut del lunes 6 de junio contra Chile por el grupo D de la Copa América Centenario. Es cierto que en algún punto molesta la rigurosidad con la que se manejan los efectivos de la policía aeroportuaria, pero también queda la sensación en el viajero que la intención es tranquilizar y no atemorizar. Incluso, durante la amansadora que resultó la escala en Miami, hasta hubo tiempo para iniciar un diálogo en inglés con uno de los efectivos, quien no necesitó demasiados indicios para constatar que estaba enfrente de un periodista argentino que llegaba al país para realizar la cobertura de la Copa América 2016. "Are you journalist?" "Oh, it's a very interesting job". Fue el puntapié inicial de una conversación que con el devenir de los minutos se terminó de armar con el auxilio del idioma español. Entonces sí hubo vía libre para consultar sobre si Lionel Messi llegará en condiciones físicas al debut contra los chilenos. Lo cierto es que la órbita del cuestionario siempre giró en torno a la admiración que despierta el crack rosarino en todo el mundo. Un verdadero imán planetario en un país en el que la pelota siempre se reconoce de color naranja por la devoción que existe por el básquet o se disfruta bien chiquita y con costuras por el fanatismo que hay por el beisbol. Pero la palabrita mágica que hay que mencionar a cada paso y en todo momento es Messi. No sólo para ejercitar la mejor gimnasia que les gusta a los argentinos que es discutir o hablar de fútbol sino que en el caso puntual de esta historia de viaje también ayudó a descontracturar el rostro del agente del aeropuerto.


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