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Sábado 15 de Septiembre de 2012

"Si con 13 años de escolaridad un chico no lee comprensivamente, algo estamos haciendo mal"

Para el sociólogo Emilio Tenti Fanfani lengua y matemática deberían ser "el norte de un programa escolar"

"No se puede entender que luego de 13 años de escolaridad un chico no lea comprensivamente, algo estamos haciendo mal a nivel institución". La reflexión la compartió el sociólogo Emilio Tenti Fanfani luego de un pormenorizado análisis sobre una serie de tensiones que vive la escuela hoy y el agobio de atender a cada vez más contenidos, que en su opinión hacen perder el horizonte de cuáles son las prioridades. Lengua y matemática son para el investigador disciplinas clave.

Tenti Fanfani llegó a Rosario la semana pasada invitado por la Fundación Fraternitas para abrir las Segundas Jornadas Nacionales "La educación ante los retos del Bicentenario de la patria". El auditorio de la Asociación Cultural Dante Alighieri lo recibió colmado de docentes, directivos y varios funcionarios de Educación, que lo siguieron más que atentos por casi dos horas.

El investigador del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (Iipe-Unesco), con una particular habilidad comunicativa, puso a debate cuestiones cotidianas del sistema educativo, que muchas veces por estar naturalizadas no permiten advertir el profundo impacto que tienen en los aprendizajes.

"Primero nos recargan, nos ensanchan nuestro ego, caemos en la trampa. Pero «de tanto cargar la barca la vamos a hundir»". Quien es también docente de la UBA recordó así que "cada vez la currícula está más castigada para las 4 horas de la escuela".

Insistió entonces con que "lo más grave es que se ha perdido el rumbo" y se preguntó: "¿Tenemos prioridades? ¿No nos habremos perdido en el bosque de los contenidos?". Y para ser más gráfico hasta puso como ejemplo a un niño de 7º grado, familiar suyo: "Daba por descontado que sabía hacer una composición, porque además el boletín de calificaciones así me lo indicaba, pero pude comprobar que no podía componer un escrito básico".

A su juicio, la escuela debería centrarse en tres objetivos claros: el desarrollo de competencias específicas que "formen personas libres, autónomas, reflexivas"; la contribución "a desarrollar las capacidades productivas y creativas de las personas", y la necesidad de "formar individuos capaces de vivir en sociedad, como una contribución a la democracia".

Lenguaje. El educador se detuvo aquí a valorar la centralidad que tiene el lenguaje para alcanzar estas metas. "Pensamos con palabras. La lengua atraviesa todas las áreas", dijo, y remarcó que a través de esta disciplina "se enseña el mecanismo de la representación, ya que la capacidad de decir es una herramienta de participación. Si todos tuvieran esa capacidad, contribuiríamos a la participación democrática".

Aseguró entonces que lengua y matemática "deberían constituir el norte de un programa escolar". Para encontrar la salida a esta discusión invitó a mirar las instituciones a su interior.

Desde el inicio de su conferencia, Tenti Fanfani se plantó como sociólogo y como tal la escuela es para él "un objeto de estudio". De hecho, desde 2000 viene desarrollando una investigación única sobre los docentes argentinos, plasmada en distintos libros y publicaciones.

Propuso a los docentes compartir su mirada externa con la que ellos pueden ofrecer a partir de su tarea en el interior de las instituciones. Para tal ejercicio invitó por un lado a "tratar de entender lo que dicen otros" recordando lo que algunos autores definen como el "principio de caridad" en materia de escucha; y por otro a "movilizar, a desafiar el pensamiento", para romper con las "frases hechas" que abundan en la educación.

El reto que planteó tuvo más sentido cuando recordó que "los sistemas de educación básica crecen", aun en los países más pobres: "Cada vez hay más chicos escolarizados y el oficio de enseñar crece". Sin embargo, así como crece cuantitativamente, la escuela "es cada vez más sospechada y criticada" acerca de si está haciendo bien las cosas. Y una prueba de esta sospecha es la tendencia a evaluar el sistema, a aplicar la llamada "evaluación de la calidad".

Así como señaló esta tendencia, de manera oportuna diferenció que "la particularidad de este sistema educativo" es que "no se lo puede pensar con la lógica de los economistas", porque el conocimiento no se compra; y "el aprendizaje requiere de la intervención del maestro, de la familia y de los alumnos", "los alumnos coproducen" con sus maestros.

Tensiones.Buena parte de su exposición la dedicó a analizar aquellas tensiones que intervienen en el proceso educativo y que obligan a tomar definiciones. Entre ellas de escolarizar o desarrollar conocimientos; aprendizaje escolar o extraescolares; transmisión de la cultura o la innovación; acceso a la información o desarrollo del conocimiento; socialización o individualización; conocimiento como mercancía o como derecho; educación para la vida o en disciplinas; lo cognitivo o lo valorativo; democratización o elitización de los aprendizajes, entre otras.

Hacia el final una buena pregunta llegó del auditorio: "¿Por qué eligió la educación en su trabajo de sociólogo?". Tenti Fanfani contó que no fue una elección, sino que más bien devino del exilio que padeció en los 70, cuando debió emigrar a Colombia y la oferta que tenía era la de enseñar "sociología educativa".

"Es verdad —continuó antes de cerrar— llegué a esto obligado, me preparé, estudié y me terminé enamorando de lo inevitable. La escuela me permite entender los grandes temas de la sociedad. Todo lo que pasa en la sociedad se siente en la escuela".

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