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Viernes 13 de Abril de 2012

Sequía versus precios: ¿Seguirá la soja encima de los u$s 500?

Los analistas de mercado hacen sus pronósticos. La baja producción sudamericana presiona al alza. El papel de la crisis global.

Los números impactan. En tan solo cinco meses la cotización de la soja en Chicago logró ubicarse por encima de los 520 dólares y subir unos 120 dólares la tonelada, un alza que los analistas consideran que se sostendrá en los próximos meses impulsada por los últimos recortes en las estimaciones de la cosecha de soja en Argentina y Brasil y las correcciones de las expectativas de siembra en Estados Unidos, donde habrá más maíz en detrimento de la soja.

Aunque ese es el pronóstico de que trazaron los especialistas más optimistas, otros más más conservadores sostienen que este nivel de precios se mantendrá en el mediano plazo pero habrá importantes fluctuaciones, siempre y cuando las condiciones económicas internacionales se mantengan dentro de los márgenes actuales y principalmente si no desacelera la economía de China, el principal comprador mundial de la oleaginosa.

En el plano doméstico, los mayores ingresos que se generarán por la apreciación de hasta el momento un 30% del precio de la soja, no llegarán a compensar la menor productividad en los lotes afectados por la escasez de lluvias, en función del incremento de los costos en dólares que se registraron en esta campaña. Pese a eso, las expectativas de los productores no decayeron.

En la zona núcleo, la soja se negocia a 1.500 pesos la tonelada y está bastante lejos del piso de 1.150 pesos que cotizaba a mediados de diciembre del año pasado. Esto también representa mayores ingresos fiscales para el Estado, que seguirá acumulando fondos provenientes de los derechos de exportación que se incrementarán en función de los altos precios de la oleaginosa.

La tendencia local, como ocurre tradicionalmente, está anclada a la lógica internacional. En Chicago la soja supera los 500 dólares la tonelada y acumula un suba de casi 120 dólares en seis meses. De esta manera, desde que tocó el piso de 404 dólares a mediados de diciembre del año pasado, acumuló una mejora de alrededor del 30%. No se arrima a los 600 dólares que llegó a cotizar en el Hemisferio Norte cuando el mercado estaba conmocionado por el cese de la comercialización en la Argentina debido al conflicto entre el gobierno y el campo por la resolución 125, pero el último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) apuntala el incremento.

Los agricultores de Estados Unidos expandirán la siembra de maíz un 4%, el mayor nivel en 75 años, superando las expectativas por una sorpresiva reducción en las plantaciones de soja y trigo, según el reporte del Usda. Como consecuencia, los precios de la soja treparon a su mayor nivel en seis meses, ampliando su escalada este año, después de que en el informe oficial asegurara hace unos meses que los productores sembrarían un 1% menos de la oleaginosa. Los analistas esperaban un incremento en el área de siembra de soja.

A su vez, los precios del maíz también subieron luego de que algunos datos mostraron que las existencias en Estados Unidos cayeron un 8% frente al año pasado, un declive mayor al esperado.

Los números del Departamento de Agricultura de Estados Unidos —que proyectó que la siembra de maíz de 2012 será de 38,8 millones de hectáreas, mientras que la de soja alcanzaría los 29,7 millones— se complementan con el último informe de la consultora Economics que elevó su pronóstico de siembra de maíz en el país del Norte a 39,01 millones de hectáreas, desde los 38,64 millones de su estimación previa del 9 de marzo. Pero recortó su previsión de siembra de soja estadounidense a 30,02 millones de hectáreas, desde los 30,39 millones que calculó anteriormente.

Sobre los precios del maíz y la soja, el analista Dante Romano plantea algunas diferencias. Asegura que si bien los dos mercados están con alta demanda y los productos son escasos, cuando llegue en septiembre la cosecha nueva de maíz en Estados Unidos “la perspectiva para los precios será negativa”. En tanto, con menos producción mundial de soja y un nivel muy bajo de existencia “se justificarán los precios”.

“Muy pocas veces en la historia se vieron estos precios, aunque es difícil pensar en que se incrementen aún más. En Argentina nos acostumbramos al piso de 300 dólares, si no nadie quiere vender, pero para la soja es muy elevado. Estamos esperando un problema de abastecimiento y por eso para noviembre podemos tener una soja a 360 dólares que es un precio muy bueno”, apuntó el referente del Centro de Gestión Agropecuaria Fundación Libertad.

El titular de la consultora Agrobrokers, Fernando Botta, aseguró que “en principio están todos los números puestos para que estos precios se mantengan”, aunque marcó que puede haber mucha volatilidad, mucha fluctuación de precios. Es así que sostiene que con los últimos datos del Usda, el nivel de precios de la soja rondará los 530 dólares. “Si la demanda prevista se mantiene y Estados Unidos produce lo que el Usda dice que producirá, se confirma la caída de producción en Sudamérica y China compra fuertemente la soja tiene un camino alcista”, indicó.

En maíz, el analista mencionó que se espera una mayor expansión en Estados Unidos, “la mayor área desde 1936”, y por lo tanto de no mediar nada extraño estaría en su límite de 260 dólares. “Aparentemente está en su techo en el mercado internacional, pero en el mercado local es otra historial por las normativas de la secretaría de Comercio Interior. Todo indicaría que bajaría a 220 dólares”, apuntó Botta.

Los reportes de siembra y existencias del Usda desvían las preocupaciones por los suministros globales de alimentos del maíz hacia la soja. La fuerte expansión en la cosecha de maíz implica que el cereal incrementaría sus ajustados inventarios el próximo año. Es así que el precio de la soja aumenta ante el temor de que las cosechas en Sudamérica resulten afectadas por una sequía.

Una de las últimas estimaciones es la de Oil World. Allí los analistas estimaron que las cosechas de soja de Argentina y Brasil sufrieron un mayor impacto de un clima adverso, lo que llevaría a recortar los pronósticos de producción de los dos países en entre 2 millones y tres millones de toneladas. “Hemos recibido nuevos reportes que confirman más pérdidas en los cultivos, lo que erosiona aún más el potencial exportador y la oferta de soja de Sudamérica. La situación de oferta podría volverse seria”, aseguró la consultora.

“Las disminuciones adicionales en las estimaciones de suministros (de Sudamérica) mantendrían los valores de la soja bien impulsados y probablemente alentarían un nuevo repunte en las próximas semanas”, destacaron desde Oil World, una tendencia a la que también se suman los analistas de la región.

El analista de la Bolsa de Comercio de Rosario, Guillermo Rossi, consideró que “la recuperación de los precios en los últimos días ha sido notable” y remarcó que una suba de 25 dólares en un día en Chicago tiene pocos antedecentes en los últimos meses”. En rigor, precisó que desde principio de febrero se observa una recuperación de los precios por las menores perspectivas de cosecha en Sudamérica y señaló que además influye la intención de siembra de la próxima campaña en Estados Unidos. “La poca oferta en relación a la demanda va a mantener los precios de la soja”, apuntó.

Por su parte, Romano explicó que “los precios sostenidos de la soja se pueden mantener por la presión de la oferta y demanda mundial, incluso cuando entre la soja de Estados Unidos ya que no hay nada que indique que pueden caer los precios”, aunque señaló que “como los valores ya están elevados es difícil que aumenten”. Sin embargo, consideró que como a partir de septiembre el maíz será muy abundante habrá que ver si el precio del maíz es bajista y habrá que ver si la soja se irá para abajo, o no.

A nivel internacional Goldman Sachs elevó sus previsiones de los precios de los futuros de la soja en el mercado de Chicago a tres, seis y 12 meses, a 14,30 dólares por bushel (525,44 dólares por tonelada), desde 12,90 dólares por bushel (473,99 dólares por tonelada) previamente, para los tres contratos.”Nuestra visión desde hace algún tiempo es que los precios de la soja de la nueva cosecha debían superar a los precios del maíz para incentivar una siembra suficiente en Estados Unidos”, dijo Goldman en un reciente informe.

Es que la proyección del Usda para la siembra de la soja estadounidense, de 29,9 millones de hectáreas, “sugiere que los precios de la soja de la nueva cosecha tendrán que repuntar para asegurar esta superficie y evitar existencias finales de la soja estadounidense 2012/13 en niveles críticamente bajos”. No obstante, el banco advirtió que el reporte del Usda podría haber subestimado la superficie total plantada, y a su vez, el área de la soja.

Cosecha. El último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario indicó que las mejores condiciones en Buenos Aires y las de soja de segunda en algunas zonas “no compensan el fracaso de la producción” de provincias como Tucumán, Salta, Chaco y Santiago del Estero e impacta severamente sobre esta estimación de soja de marzo. Así, la producción de soja es estimada en casi 43,1 millones de toneladas, teniendo en cuenta un rinde nacional promedio de 23 qq/ha, un quintal menos que en el informe anterior, y una superficie no cosechable de 250 mil hectáreas.

No obstante, las perspectivas de Informa Economics son un tanto más alentadoras que la entidad local y aunque ajustó su última estimación de soja en unos 2,5 millones de toneladas por los daños que ocasionó la sequía, sostiene que Argentina alcanzará una producción de 45 millones.

En tanto, Oil World asegura que existían nuevos indicios de que la sequía en algunas partes de Argentina ocasionó daños irreversibles en los cultivos de soja. El 20 de marzo, Oil World redujo su pronóstico para la cosecha de soja de Argentina del 2012 en 500.000 toneladas, a 46,5 millones, lo que implica una caída desde los 49,2 millones del 2011. “Podríamos vernos obligados a recortar nuestra estimación de cosecha de soja de Argentina en entre 1 millón y 1,5 millones de toneladas”, señaló Oil World.

Ante este escenario, Botta consideró que el productor que perdió un 50% de su cosecha no recuperará sus ingresos a pesar de la mejora en el precio de la soja. “El que tenía mucha soja de primera sembrada está en serios problemas, fue uno de los cultivos más golpeados, los rendimientos van entre 17 y 25 quintales cuando el año pasado eran 40 y 45 quintales. El que tenía más trigo-soja el efecto sería mejor, la soja de segunda no sembrada muy tarde no fue tal golpeada. La suba de precios ayudó a compensar, pero está lejos de subsanar las perdidas por los fuerte aumento de los costos internos. Hay una perdida de competitividad interna interesante”, detalló el analista.

Romano, en tanto, estimó que el productor que pensaba cosechar 40 quintales y cosecha 30 quintales no tiene posibilidades de recuperar a través de mayores ingresos por precio, porque es probable que tenga que pagar 15 de arrendamiento y 8 de costos generales. “Esos productores estarán muy golpeados y no son pocos. Aquellos que tengan campos propios o logren mayores rindes posiblemente tendrán una situación más holgada. No se va a lograr compensar precios por rindes. No es un año de rindes espectaculares y al que mejor le fue sacará un 10 o 15% por debajo de los rindes históricos. No nos podemos olvidar de que los costos en dólares subieron muchísimo”, detalló el consultor.

Crisis: los de afuera no son de palo

Los actuales precios de los granos también se sostendrían en estos niveles si no se desata una nueva tormenta económica-financiera en el mundo. La incertidumbre que reina en Europa preocupa a los analistas pero aseguran que no afecta tanto al valor de los commodities como sí si resurgiera una fuerte crisis en Estados Unidos al estilo del 2008.

“No habría como salvarse de una salida de fondos importantes, pero no se prevé una situación como esa. La gran incógnita es China. Muchos dicen que puede haber un problema en el futuro pero parece difícil de que sea al estilo europeo. El impacto grave se da si China entra en una recesión fuerte pero hoy por hoy no está en el horizonte”, indicó el analista Dante Romano.

Además, otro punto a favor es que la demanda de granos hoy tiene dos grandes destinos, uno para la alimentación y otro para la producción de biocombustibles. En la actualidad las turbulencias internacionales hicieron caer el consumo de combustibles, y por consiguiente de biocombustibles, pero parece que los 7 mil millones de habitantes del planeta Tierra no están dispuestos a cambiar su alimentación en detrimento de las proteínas, advirtió el referente del Centro de Gestión Agropecuaria Fundación Libertad.

El titular de la consultora Agrobrokers, Fernando Botta, advierte que el boom de cultivos puede cortarse con un freno en la demanda “porque la crisis internacional todavía no está resuelta”.

“El mercado da por hecho que la demanda de China va a seguir muy firme, pero algunas señales no están muy claras sobre su crecimiento económico. Esta es una de las variables a tener en cuenta y cualquier alerta sobre el crecimiento de China puede modificar el escenario”, subrayó Botta.

Bajo la premisa de que los mercados de commodities van muy de la mano con los mercados financieros, el analista de la Bolsa de Comercio de Rosario, Guillermo Rossi, señaló que con una economía china creciendo al 7 u 8% la demanda se mantendrá activa. “El abastecimiento aparentemente para este año sería normal. El peligro sería que China reduzca su crecimiento, Europa no parece un gran peligro ahora que se ve una voluntad política más firme habría que pensar que se evitará una recesión. Europa no es un mercado tan importante para nosotros pero una crisis afectaría los precios internacionales a nivel global”, resumió.

Cuánto va a la caja fiscal. Metiéndose de lleno en el terreno de las probabilidades, si la cosecha de soja alcanza los 44 millones de toneladas y continúan los precios altos en Chicago, con un valor de 517 dólares la tonelada el valor total de esta campaña rondará los 22.730 millones de dólares, precisa un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). De esta forma se compensará la baja productividad con los mejores precios y este escenario posibilitará que los ingresos por derechos de exportación se ubiquen en torno a los 7.384 millones de dólares, un monto superior a lo recaudado por retenciones durante la campaña anterior.

Aunque la diferencia es de tan sólo 14 millones de dólares, el alza de los precios cambió drásticamente la posibilidad de que las arcas del Estado se vean flacas por los menores ingresos por este rubro.

Joaquín Pilatti, economista del Iaraf y uno de los autores del estudio, indicó que si bien todavía hay que ver qué pasará con los precios, si a futuro se mantendrán o sufrirán alguna variación remarcó que las estimaciones de cosecha están más cercanas al número real por la proximidad del periodo de trilla y eso posibilita imaginar escenarios más certeros.

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