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Jueves 24 de Marzo de 2016

Sensatez, sentimientos y fe

Las películas con contenido religioso suelen parecerse a un manual.

Las películas con contenido religioso suelen parecerse a un manual. Entre el deslumbrante artificio de De Mille, el preciosismo de Zeffirelli o la crudeza de Pasolini, aparece Scorsese con “La última tentación de Cristo”, con Willem Dafoe, sobre la novela de Kazantzakis. En la mayoría de los casos, a pesar de los esfuerzos de producción, el espectador termina viendo el decorado y al actor adelante del personaje. Pero la película de Scorsese es excepción. Kazantzakis es el mismo autor de “Zorba”, y en su tumba de excomulgado tiene grabado “No espero nada, no temo nada, soy libre”, aunque haya mantenido una relación intensa con la religión y su espiritualidad. Su mirada sobre el sufrimiento y las contradicciones de Jesús, resulta hoy, con un Papa que habla de pastores “con olor a oveja” y de una Iglesia “como un hospital de campaña”, más actual, cercana y empática que nunca.

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