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Jueves 05 de Mayo de 2011

Sel o no sel

La decisión de Mauricio Macri de bajarse de la pelea presidencial (y van... Cobos, Solanas, Das Neves, Sanz...) dejó en offside a parte de su propia tropa. Uno de los heridos más grave es el humorista Miguel del Sel, quien fue lanzado como candidato a gobernador de Santa Fe en el marco de la carrera presidencial del actual jefe de Gobierno porteño. Ahora, sin ese paraguas político, el integrante de Los Midachi pedalea en el aire ya que su postulación quedó huérfana de un proyecto nacional...  

La decisión de Mauricio Macri de bajarse de la pelea presidencial (y van... Cobos, Solanas, Das Neves, Sanz...) dejó en offside a parte de su propia tropa. Uno de los heridos más grave es el humorista Miguel del Sel, quien fue lanzado como candidato a gobernador de Santa Fe en el marco de la carrera presidencial del actual jefe de Gobierno porteño. Ahora, sin ese paraguas político, el integrante de Los Midachi pedalea en el aire ya que su postulación quedó huérfana de un proyecto nacional.

La desersión de Macri de la carrera presidencial es indudablemente producto de su debilidad política en los dos frentes: nacional y en el distrito porteño. Es que al abandonar su candidatura presidencial eligió hacerse a un lado de lo que avizoraba como una derrota ante la casi segura candidatura de Cristina Kirchner. Pero, por otro lado, también habla de que el PRO corre riesgo de perder la ciudad de Buenos Aires si él no se presenta a la reelección. En resumen, decidió refugiarse en su propio distrito e ir por otro mandato, que en rigor tampoco lo tiene garantizado.

Pero la onda expansiva de la definición de Macri también se sintió en nuestra provincia. Es que la candidatura a gobernador de Del Sel fue pensada como parte del proyecto nacional del PRO. Es más, la postulación del integrante de Los Midachi no fue lanzada curiosamente en Santa Fe, sino en la Capital Federal junto a Macri y la amplia cobertura de todos los medios con alcance nacional.

Ahora que se quedó sin candidato presidencial, la campaña de Del Sel parece debilitarse. Comenzó a los tumbos con una denuncia en el Inadi por disciminación al tildar a los pobres de "negritos" (“quiero que los negritos se bañen con agua caliente y dejen de manguear”, había dicho el Midachi). Y ahora sufre el peor chiste: Macri lo deja solo. Demasiado para un humorista reconvertido en político.
 

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