Gripe A
Domingo 17 de Julio de 2016

Según el sector gastronómico, este año el Día del Amigo tendrá festejos "gasoleros"

Si bien ya hay consultas y algunas reservas, los empresarios preparan menúes especiales más baratos para no perder clientes

El fenómeno social tuvo su ola de contagio a partir de 2007, pero crisis y cambio de hábitos mediante, se fue modificando. El tradicional festejo del Día del Amigo llegará este miércoles y, si bien ya hay consultas y algunas reservas, los empresarios gastronómicos admiten que el 20 de julio será gasolero y con los ojos puestos en los precios. Varios restaurantes y bares preparan menúes especiales de entre 150 y 250 pesos por comensal, sin incluir bebidas. "La gente va a salir igual, pero esta vez se fijará más en lo que gaste", advierten.

En un contexto donde varios bares y restaurantes han tenido que cerrar sus puertas presionados por los tarifazos de luz y gas, los corredores gastronómicos intentarán "acomodar" el mes con el Día del Amigo. La celebración —inspirada en la llegada del hombre a la Luna— tuvo en Rosario una génesis muy particular. El invierno de 2007 legó con un pico de gripe A, por la que en muchos centros del país se aconsejó a la gente quedarse en los hogares. Sin embargo, los rosarinos desafiaron esta decisión y mostraron al país que la ciudad se había constituido en la capital de los festejos.

Varias jornadas. "Hoy, y a diferencia de lo que ocurrió originalmente, no explota todo el mismo día", destaca el directivo de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Rosario (Aehgar), Carlos Mellano. Según marca el comerciante, hace 8 años, los controles municipales permitían una extensión horaria para el cierre de locales, "pero hoy en un día de semana tiene que estar todo resuelto para cerrar a las 2".

El Día del Amigo se instaló como tradición rosarina, pero parece haberse diversificado. Los restaurantes, bares y confiterías ya se preparan para recibir a diversos grupos etáreos: adolescentes y universitarios en vacaciones de invierno, grupos de amigos del trabajo o el fútbol o madres del colegio; todo ayudará para mejorar una recaudación que viene con déficit en el sector.

Es por ello, que habrá promos en los desayunos, almuerzos y particularmente muchos locales esperarán a sus clientes con un menú especial para la cena. "Ahora seguramente tendremos un efecto derrame en el resto de las jornadas previas y posteriores al miércoles, con más expectativa para jueves y viernes. Estamos motivados para tener una semana distinta en términos de demanda y por encima de lo normal", agrega Mellano. Otro punto que incidirá en forma positiva para aumentar la cantidad de cubiertos será el ingreso de habitantes de provincia de Buenos Aires y Capital Federal en función del receso escolar de invierno.

Desde el Paseo Pellegrini, su secretario, Alejandro Pastore, coincide en el pronóstico. "Se generó la subdivisión de grupos a lo largo de la semana y en diferentes horarios. Es una linda moda que tomó Rosario. Habrá mucho más movimiento de mesas durante la tarde, grupos de amigas y señoras de 50 a 60 años que se juntan en torno a un fenómeno que trascendió la juventud", señala.

Otro de los nuevos aspectos que notan los empresarios gastronómicos es la reiteración en el festejo. "Vemos que la gente se junta varias veces en diversos grupos. Todo el mundo se hace un espacio para compartir", remarca Pastore.

Ofertas. Entre las propuestas para captar clientes y materializar reservas, desde Pellegrini ya se afina el lápiz para un menú conmemorativo. "Estamos hablando para el Día del Amigo de entre 150 y 250 pesos para sentarser a comer sin incluir bebidas. Esto en la jornada puntual del miércoles y es muy probable que en el resto de los días los comercios trabajen a la carta", estima el dirigente de Paseo Pellegrini.

La expectativa del sector es alentadora, empujada por el cobro del aguinaldo, vacaciones, festejos y el efecto del fin de semana largo pasado. "Es un repunte propio del mes, este rubro es muy sensible a los excedentes de la economía doméstica y, cuando ocurre lo contrario se restringe en el ocio. Siempre para esta época hay un leve repunte en el consumo y esperemos que haya más capacidad luego de los topes al impuesto del gas", indican desde la entidad gastronómica.

Según algunos datos de Paseo Pellegrini, de marzo a la fecha la caída interanual fue de un 15 por ciento, con una leve recuperación entre mayo y junio. "Se va a trabajar muy bien este miércoles, pero julio tiene 31 días. Ya estamos recibiendo consultas y reservas tanto vía telefónica como por redes sociales. Este año se pregunta mucho el precio, cuánto se va a gastar y qué incluye el menú. Vemos las mismas expectativas que años anteriores, pero con un consumidor peleando mucho los valores y cuidando el peso", adelanta Pastore.

También tendrán incidencia las promos en los desayunos, menúes del mediodía, happy hour, los descuentos de los bancos, las tarjetas, otros beneficios y la oferta propia de cada local.

Crisis. En líneas generales, la realidad del sector no escapa al contexto recesivo generalizado. Y se habla de una sobredimensionamiento de la oferta gastronómica que Rosario no puede absorber. "Tener 1.800 bares en esta ciudad es mucho, no se sostiene en el tiempo y de manera rentable. No se han renovado puestos de trabajo, se duplicó la tarifa de la luz, se cuadruplicó la del gas y todo esto no se puede trasladar a precios en la carta. Evidentemente se achicó la rentabilidad en un crudo invierno en lo climático y muy duro en lo económico", insiste Pastore.

Comentarios