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Viernes 22 de Julio de 2011

Según los chicos, la escuela es donde más se discrimina

Una encuesta de Unicef concluyó que el 40 % de quienes tienen entre 13 y 18 años alguna vez se sintió rechazado.  Y más en el aula

El 40 % de los adolescentes sufrió un acto de discriminación alguna vez en la Argentina, y de ese número el 63 % lo padeció en la escuela. El dato surge de una encuesta encarada por Unicef a chicos que tienen entre 13 y 18 años, en junio pasado, en distintas regiones del país y en el marco de la campaña: “Compromiso a favor de la infancia, contra la discriminación”. Santa Fe no está al margen de esta realidad que también se traduce en otros ámbitos como la calle, los boliches y entre amigos. Las razones van desde la nacionalidad (inmigrantes bolivianos), la condición de pobreza hasta la orientación sexual.

Las conclusiones son contundentes y con distintas variantes, que siempre superan el 60 % de los datos reunidos, se indica que la escuela es donde los adolescentes más presenciaron actos discriminatorios, donde también los vivieron y donde además piensan que es apropiado desarrollar acciones de difusión para revertir esta situación. En otras palabras, los chicos y chicas encuestados señalaron que “fueron sus propios compañeros de estudio y sus amigos las personas que discriminaron”, pero que también es el aula donde se pueden cambiar las cosas.

En rigor, en el trabajo de Unicef se señala que un 69 % de los chicos consultados aseguró haber presenciado un acto de discriminación en la escuela (le siguen en la calle en un 20% y entre amigos en un 6%); en tanto que también se menciona a la escuela como el primer lugar (en un 63%) cuando se quiere saber en qué lugar se sintió rechazado (le siguen la calle en 17%, entre amigos en 9%, en el boliche 4% y en la familia en un 1%). Y también —además de ver y sentir— consideran que es en la escuela donde se dan las mayores situaciones de discriminación hacia los adolescentes.

El ámbito escolar es también donde los distintos grupos encuestados ubican a los principales protagonistas de los hechos de discriminación: el 62% mencionó haber visto a uno o varios compañeros de estudio excluir a otro; en tanto que el 61% también se sintió alguna vez rechazado por un compañero de clase. En este caso aparecen entre las personas mencionadas por los chicos como las que ejercieron el acto de maltrato, aparecen los amigos, los patovicas, la policía, los compañeros de trabajo y los maestros (en ese orden).

Insultos y apodos: Es interesante conocer qué opinaron los jóvenes consultados por Unicef ante la pregunta “¿Cómo describirías la situación en la cual te sentiste discriminado? De manera repartida mencionan en primer lugar que sintieron que los insultaron o pusieron apodos despectivos o agresivos (34%); que “la persona se comportó como si fuera mejor que vos” (31%); “fuiste tratado como menos respeto que otras personas” (13%) y “la persona se comportó como si pensara que no sos inteligente” (6%). Le siguen en menor porcentaje los que pusieron en duda su honestidad, los que los hicieron sentir amenazados o acosados y los que se comportaron como si les tuvieran miedo.

De la misma manera que los jóvenes dijeron que es la escuela el lugar donde se vive la mayor cantidad de hechos discriminatorios, también piensan que es el espacio ideal para hacerles frente y reducirlos. Una de las preguntas los consultó sobre qué harían para reducir esta problemática. Y los chicos se inclinaron en un 49% por “hacer actividades informativas en las escuelas”, luego por hacer campañas informativas en general (22%), generar espacios de diálogo en el barrio (20 %) y también —por el papel clave que cumplen los medios de comunicación a la hora de reproducir estereotipos y representaciones sociales en particular negativas— pidieron en un 5% “capacitar a periodistas y comunicadores”.

La encuesta. La encuesta de Unicef no se limitó al ámbito escolar. Por eso el dato central que surge del estudio realizado en junio pasado es que “el 40 por ciento de los adolescentes sufrió un acto de discriminación alguna vez en nuestro país”. Sin embargo, el número crece al 75 % cuando se pregunta si alguna vez presenciaron un acto de este tipo.

Para este estudio Unicef preguntó a unos 900 chicos y chicas que viven en 8 regiones del país con realidades muy distintas. A la hora de las conclusiones, los adolescentes entrevistados dejaron ver que la mitad de los chicos que sufrieron la discriminación fue por aspectos físicos como el tamaño, el peso y el color de la piel. La misma respuesta fue la escuchada entre el grupo de chicos que vieron alguna vez un acto de discriminación, aunque en este punto aparece otro motivo entre los más nombrados: la nacionalidad, con un 33 por ciento.

Unicef aprovechó el marco de la Copa América que se juega en el país para consultar a este grupo de edades (entre 13 y 18 años) que viven en ciudades sedes de ese campeonato: Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires, Gran Córdoba, Santa Fe Capital, Gran San Juan, Gran Mendoza, Gran Salta y Gran Salvador de Jujuy.

En ese sentido, la investigación es parte de una campaña a favor de los niños y en contra de la discriminación en el deporte, y en todos los ámbitos de la vida. “Este estudio es un llamado de atención para el mundo adulto”, afirmó Andrés Franco, representante de Unicef Argentina, y explicó que la discriminación propicia la intolerancia y deja una marca imborrable en los niños.

“El llamado de Unicef es para que nos comprometamos a erradicar la discriminación, el racismo y la xenofobia y asumamos una actitud proactiva a la hora de celebrar las diferencias”, concluyó. Hay que saber que el eje de la campaña es la firma de un compromiso contra la discriminación durante la Copa América 2011.

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