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Domingo 08 de Septiembre de 2013

¿Se viene el "derechaje"?

Reflexiones. "La avalancha de votos en contra le hizo poner al kirchnerismo luz de giro hacia la derecha". El que plantea en mesa de amigos este diagnóstico es un armador político...

"La avalancha de votos en contra le hizo poner al kirchnerismo luz de giro hacia la derecha". El que plantea en mesa de amigos este diagnóstico es un armador político que supo trabajar codo a codo con Néstor y hoy, cómo no, revista en las tropas de Sergio Massa. "Sergio Berni pesa más que Zaffaroni y Verbitsky. Cavalieri y Caló, más que Hugo Yasky o Emilio Pérsico", concluye este ex secretario de Estado ante la mirada atenta del nuevo, poblado y muy heterogéneo grupo de trabajo que responde al intendente de Tigre.

La presidente tomó nota de prepo de su derrota electoral del 11 de agosto. De ahí ciertas reacciones (tardías, quizá, para que se reflejen en las urnas) en materia de impuesto a las ganancias y de seguridad. Es cierto que la primera mandataria no puede verbalizarlo y continúa con innecesarias referencias tuiteras sobre comicios en la Antártida y Bariloche. Llama la atención su obsesión por este tipo de mensajes en las redes sociales tan domésticos y sesgados aún aterrizando en la San Petesburgo electrizada por el futuro de Siria, de Medio Oriente y buena parte del planeta.

Nadie se atreve, sin embargo, a decirle que esos modos siguen horadando las chances electorales del FpV para octubre que drenan lenta pero continuamente hacia su ex jefe de gabinete Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires o hacia el Frente Progresista en Santa Fe, por poner sólo dos ejemplos. Tampoco hay modo de explicarle que los tonos agudos hechos en los pasillos al hoy reclamante de otra guerra, el premio Nobel de la Paz Barack Obama, no surten el menor efecto en la diplomacia mundial ni se transmiten en la televisión del mundo como ella está acostumbrada a ver en la semi cadenas oficiales de nuestro país.

El único que se ha animado a plantearle reparos, desde adentro, por la campaña y por la reacción oficial fue Daniel Scioli. Puro instinto de supervivencia personal. El mismo 11 de agosto en el Hotel Intercontinental, Scioli le dijo a Cristina en presencia del secretario Carlos Zanini "tenemos que cambiar. Lo de hoy es una advertencia que puede ser mucho más grave en octubre". Ella mantuvo el silencio, entre la sorpresa y cierto rencor por el reproche. Este gobernador desconocido, si se lo compara con su tradicional navegar sin grandes definiciones del pasado y su catarata de pronunciamientos concretos de estos días, ha decidido jugarse el todo por el todo. "Daniel se va a lanzar abiertamente a la presidencia en febrero del 2014. Y él sabe que economía e inseguridad son el objetivo", diagnostica el mismo armador ex kirchnerista ahora massista, de amistad personal con el motonauta. Por eso convocó a Alejandro Granados, un intendente de "mano dura" para la cartera de Seguridad, cuestionado por su desprecio al garantismo penal y por sus frecuentes ayudas de todo tipo a su amigo personal Diego Maradona, cada vez que el futbolista estuvo en problemas personales.

El kirchnerismo de paladar negro está preocupado. Tenemos que sostener nuestra "agenda transformadora y progresista sin apelar a ninguna retórica ni proyecto de la derecha", dijo y escribió Ricardo Forster, candidato a diputado nacional por el FpV. Hay que recordar que este lúcido filósofo es el ala moderada de los "pensadores" como Carta Abierta u otro grupo de intelectuales. Los hombres y mujeres de acción K amenazan con una rebelión ante propuestas como bajar la edad de imputabilidad penal a los 14 años o, como se está estudiando, si aparecen signos de cambios económicos que afecten los planes de ayudas sociales, subsidios o la política cambiaria. La semana que comienza mañana puede ser el escenario para anuncios presidenciales que no agraden demasiado a los más dogmáticos sostenedores de este gobierno y que apelarán a paliar el hoy descontrolado déficit fiscal. Es que el kirchnerismo sólo habla en blanco y negro y no sabe cómo defender conquistas sociales evidentes y virar, sin entrar en crisis, en temas en los que nada más obtuvo resultados negativos como inflación, seguridad o corrupción.

No debe ser tenida en cuenta como reclamo o como expresión más que personal, la advertencia de Luis D'Elia de un proyecto de golpe de estado para el 8 de noviembre, pergeñado por "la Corpo, el círculo rojo y sus esbirros" (sic), cuando se cumpla un año del primer gran cacerolazo callejero. Para no sentir carencias, del otro lado, Eduardo Duhalde y su esposa insisten con diagnósticos médicos de la presidente mientras agitan calamidades por venir. A muchos, por derecha y por izquierda, les vendría bien una dosis de silencio. Las urnas de agosto fueron un mensaje concreto de lo que la mayoría reclama como prioritario y esos mismos que se sienten dueños de la "interpretación nacional" no hubieran colectado ni mil votos en el momento de la mayor expresión democrática de una república.

Santa Fe. La última medición de Santa Fe con la que cuenta el gobierno nacional no muestra cambios demasiado notorios respecto del resultado del 11 de agosto. Jorge Obeid oscila entre el 21 por ciento obtenido y una baja que podría llevarlo a cambiar el denominador de la decena. Allí tercia el margen de error de la muestra. Miguel Del Sel conservaría la cuarta parte de los votos dándole tranquilidad como para pensar en sumarse al programa de Susana Giménez con sus conocidos personajes del humor. Hermes Binner, por su lado, crecería en un par de puntos en su colecta.

En la ciudad de Rosario parecen vislumbrarse diferencias. A un mes del desastre de calle Salta empieza a percibirse que la ciudadanía reclama un control más eficaz en los servicios tan mal prestados, en este caso, por una privatizada que ahorró recursos en válvulas de seguridad y en un plan serio de emergencia ante una catástrofe semejante. Es cierto que la gestión comunal no es la primera responsable en este área. Pero ¿no deberían los intendentes en donde Litoral Gas trabaja plantearse algún cambio en este servicio privatizado que se demostró ineficiente?

Los controles sí fallaron en el trágico episodio de los juegos del parque Independencia. La Municipalidad de Rosario debió haber estado allí. No sólo no lo hizo sino que se negó a dar explicaciones en el Concejo Municipal y nadie fue apartado de su cargo por ausencia de inspecciones. Vendría bien recordarle a Mónica Fein que semejante modo de proceder y de ausencia de castigos se mira con atención a la hora del voto.

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