Ovación
Domingo 13 de Noviembre de 2016

Se perfila para irse al infierno

El seleccionado de la Unión de Rugby de Rosario volvió a perder y no logra levantar cabeza en esta edición del Campeonato Argentino.

La situación pasó de complicada a alarmante. El seleccionado de la Unión de Rugby de Rosario volvió a perder y no logra levantar cabeza en esta edición del Campeonato Argentino Papuchi Guastella. Ante un marco muy pobre de gente (los asistentes apenas si pasaron las doscientas personas) cayó ante Cuyo por un inapelable 40-15 y prácticamente selló su suerte. Si bien faltan aún dos partidos, todo indica que el seleccionado local va camino a jugar la permanencia. Ayer volvió a demostrar que tiene pocos argumentos como para conseguir un triunfo. Tiene destellos, pero con ellos no alcanza y encima arrastra viejos errores, que en este nivel se pagan muy caros.

El try de Dan Isaack en el minuto inicial ilusionó a más de uno, pero la alegría duró poco porque en la siguiente jugada, Cuyo equilibró la balanza aprovechando muy bien el tackle endeble, casi nulo, de la marca rosarina, además de su lento reposicionamiento defensivo. A partir de ahí, Cuyo tuvo más la pelota y con ella el control del partido. Así, en los primeros veinte minutos, Rosario jugó en un retroceso casi constante y cuando pudo avanzar perdió pelotas increíbles y daba por tierra cualquier intento de sumar.

Pero pasado ese lapso, afinó el andar y fiel a su estilo logró vulnerar la buena marca rival jugando por afuera: Rapuzzi rompió las marcas y habilitó a Denhoff para que éste apoyara y estableciera el 12-11 con el que el local se fue al descanso ganando.

Pero en el complemento la cosa cambió. Cuyo empezó a jugar bajo la batuta de una pareja de medios e imponer el ritmo del partido. Le había encontrado la vuelta. Un penal desde mitad de cancha de Videla puso a Cuyo nuevamente arriba. Después, dos errores defensivos en la misma jugada y el oportunismo de los cuyanos posibilitaron a la visita volver a sumar y estirar las diferencias.

El marcador obligó a Rosario a sacar lo mejor de sí para seguir con vida pero sus propios errores y una sólida defensa impidieron que el Ñandú sumara en relación a lo que estaba ofreciendo. Escalante descontó con un penal y parecía que Rosario podía torcer la historia (más cuando estuvo con diferencia numérica por las amarillas a Sánchez y Brizuela), pero en su mejor momento Cuyo le pegó un par de estocadas que resultaron letales en el ánimo del local y terminó floreándose, consiguiendo en la última jugada un punto bonus que lo colocó en el lugar más alto de la tabla. Para Cuyo el partido de ayer fue un sueño; para Rosario, una pesadilla.

Comentarios