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Sábado 19 de Diciembre de 2015

Se graduaron, a pesar del golpe del 55

El alzamiento militar había cerrado el ciclo en septiembre y sin actos. Ahora, la escuela Belgrano homenajeó a aquellos egresados.

"El 19 de septiembre de 1955, con el golpe militar se dieron por terminadas las clases en todas las escuelas", dice Mario Peirano, quien cursaba el 5º año en la Escuela Comercial Belgrano, de Entre Ríos 2366. Pero, tras 60 años, el martes último, Mario y sus compañeros de promoción recibieron sus diplomas de graduados, en un emotivo acto compartido con la comunidad de la hoy denominada Escuela Secundaria Orientada Nº 433 Manuel Belgrano.

"Era época de dictadura cívico- militar, sabíamos algo de lo que pasaba. Pero, el terminar las clases en septiembre, primero sentimos como una alegría, pero dejamos de vernos y nos desparramamos. En diciembre de ese 1955 hicieron un simulacro de acto de fin de año y nos dieron un diplomita, pero ya no vinieron todos, resalta el hoy arquitecto.

Cuatro para todos. "Nos pusieron como nota en todas las materias un cuatro, y así aprobamos todos. Se declaró el estado de sitio, y el recuerdo es triste porque había mucha violencia, como cuando bombardearon la Plaza de Mayo y mataron a tantos", dice Norberto Postiglione.

Pero a 60 años de aquellos hechos, en la escalinata de la puerta de la escuela se reencuentran los jóvenes de ayer, se abrazan y siguen con las cargadas que quedaron inconclusas. Unos cinco o seis, desde hace un año se juntan todos los sábados a tomar un café y a charlar.

El reencuentro. Fue impulsado por Luis Carati y Postiglione. "Entre mis papeles viejos encontré nombres, listas de aquellos compañeros", dice Luis. En tanto, Postiglione cuenta que también encontró una tarjeta con todos los teléfonos y datos.

Se empezaron a juntar para ver de contactarse con todos, pero también debieron "tachar a varios que ya no están". Luego se acercaron a la escuela para hablar con las autoridades sobre el tema del reencuentro: Héctor Ruiz, Oscar Carbone, además de Peirano, Carati y Postiglione, entre otros.

Sobre aquel período de dictadura, Postiglione indica que "si bien no se produjo tanta represión como en la dictadura del 76, había muchos ‘gorilas'. Nosotros éramos muy pichones, ya estaba la UES, pero todavía no militaba. Luego sí, lo hice en la época de Frondizi".

Postiglione agrega: "Esta escuela, en lo personal, es algo muy especial. Inicié mis estudios en el Normal Nº 3, cuando se hallaba en Mitre, entre Pellegrini y Montivideo. Luego inauguraron esta escuela exclusiva para maestros y vine acá. Terminé el sexto grado y luego curse el bachillerato, todo en el mismo lugar. Además había practicado natación y vóley".

En tanto, Carati también resalta que cursar y graduarse en la escuela secundaria era muy importante en aquel tiempo, "el título de perito mercantil tenía como una validez de profesional y se conseguía trabajo pronto porque era muy prestigiosa la formación que se daba".

Por otra parte, Peirano señaló: "Como digo siempre, sobre esos días. Fue emocionante venir a la escuela, porque entramos con pantalones cortos y salimos con pantalones largos". Y, coincide con sus compañeros: "Todos pasamos aquí una de las etapas más importantes de nuestras vidas".

Tres promociones. Al referirse al acto escolar, la directora Adriana Di Nardo resalta que "es bellísimo, tenemos a la promoción 2015 que recupera su título, también asisten los que se recibieron hace 50 años y los chicos que terminan hoy la secundaria".

"La escuela es un lugar de encuentro y recuperación de la memoria. La institución sigue de pie cobijando a los alumnos de hoy y de ayer. Es bello porque vienen todos y compartimos sus historias", sostiene la directora.

"La escuela es un lugar de encuentro y recuperación de la memoria. La institución sigue de pie cobijando a los alumnos de hoy y de ayer. Es bello porque vienen todos y compartimos sus historias", sostiene la directora.

Viva la memoria. Desde hace unos años, se formó el grupo "Que Viva la Memoria". Valeria es una de las alumnas que lo integra, y explica: "Nos juntamos para charlar e investigar sobre qué pasó durante la dictadura del 76, cómo era eso de no poder hablar de ciertos temas, la cuestión de las amenazas, secuestros y desapariciones".

En tanto, Sara, alumna de quinto año, como Valeria y Evelyn, entre otras y otros, del centro de estudiantes, explica: "También nos juntamos con ‘Que Viva la Memoria' y también trabajamos el tema de la reparación de los graduados del 55".

Agregan que buscamos alumnos de esa promoción que no pudieron tener su acto de fin de año. Entonces, la profesora Silvia Ciccone, profesora del seminario de ciencias sociales, y Paulo Menotti, profesor de historia, coordinaron esa tarea de recuperación de ese pasado que vivieron alumnos de su misma escuela.

También indicaron que la profesora Ciccone tenía un primo (Rafael Espina), que fue alumno de la escuela y que fue víctima de la desaparición forzada de personas, cuando ya era abogado, en 1977.

"Todo surgió por interés de los propios alumnos que querían tener un espacio, por eso, desde la dirección se les brindó el espacio al que llamaron El Refugio". Y la directora Di Nardo explica, "reciclamos viejos bancos, instalamos una glorieta y estamos reformando ese salón".

Para Johnatan, alumno también de 5º año, la ceremonia de entrega de diplomas a parte de los ex estudiantes que debían graduarse en 1955, "sirve para comprender y recordar que ahora también puede hacer lo que no se pudo en un pasado".

Por su parte, Cristian afirma: "Es fantástico, la colación es algo simbólico que sirve para renovar un sentimiento".

Mientras el acto comenzaba, un grupito de alumnas de la promoción que ya se graduaban, parecían no querer dejar la vallas de protección en la vereda de la escuela. Como solían hacerlo a la entrada y salida del cole, Milena, Dayana, Julieta, Florencia y Allen, seguían aferradas a ese paravalanchas de ilusiones y risas, mientras admitían que estaban "tristes y alegres por dejar de estudiar en esta escuela".

A poco de tener su títulos en las terminalidades de humanidades y economía, una de ella afirmaba: "Esas personas que no pudieron terminar el último año de la escuela, en 1955, merecen mucho esta reparación".

Pedagogía del silencio y  proscripción

El 16 de septiembre de 1955 se produjo un golpe de Estado, autodenominado “Revolución Libertadora”, el movimiento encabezado por el general Eduardo Lonardi derrocó al gobierno constitucional del general Juan Domingo Perón. Luego, el 13 de noviembre de 1955, Lonardi es reemplazado por el general Pedro Eugenio Aramburu.
  Se inaugura una época de proscripción del peronismo, intervienen sindicatos, cierran partidos políticos, prohiben mencionar a Perón y cantar la marcha peronista.
  En su trabajo sobre “La Revolución Libertadora, educación y ciudadanía restringida (Argentina 1955, Adrian Ascolani indica que “la desperonización no tuvo puntos intermedios; como es sabido, intentó hacer desaparecer  de su presente y del pasado todo vestigio del régimen caído”
      En la investigación se señala que “la desperonización tuvo su manifestación inmediata en el ámbito educativo provincial, durante la gestión del ministro Arroyo, al sancionarse el decreto de estado de comisión del personal docente a fin de investigar su actuación política y escolar, al prohibirse la circulación de libros de textos que contuvieran propaganda justicialista, y al autorizarse a la Dirección General de Educación, por medio de inspectores, a la destrucción en privado de todas la láminas, bustos, emblemas, insignias y papelería depositados en las direcciones de las escuelas”.  Y agrega que se incorporaron ón de los maestros cesanteados por motivos ideológicos durante el peronismo”.

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