Ovación
Lunes 06 de Junio de 2016

"Se están matando por el poder"

Humberto Grondona, ex entrenador de los juveniles de AFA e hijo de quien condujera a la entidad durante 35 años, criticó con dureza a los dirigentes del fútbol argentino.

"Cuando nos juntábamos a charlar por las noches con mi padre pensábamos que podía llegar a pasar esto, pero no todo esto. Siempre hablábamos de la gente que llega al fútbol por vocación, por pasión, porque crearon un club, porque son dirigentes hace 40 años, porque se comieron la D, la C y la B, porque hasta pusieron plata... Y después están los que llegan porque llegan, porque otros hicieron mal las cosas. Hoy en el fútbol mundial llega cualquiera. Los chinos compran clubes en España, los qataríes en Inglaterra o Francia. Y con dos o tres años en el fútbol creen que pueden manejar un montón de cosas y dejan de lado a los dirigentes que realmente son de profesión. Pero jamás pensábamos que podía pasar todo esto. Yo vengo de Europa y decí que deportivamente tanto en mayores como en juveniles estamos arriba, pero institucionalmente no te digo que se nos ríen, pero no entienden qué es lo que está pasando y me da mucha tristeza. Ahora no sirve decir «esto con don Julio no pasaba», como escucho por ahí, porque en los últimos tiempos mi padre ya les había dicho que había que cambiar".

"Preguntales a los dirigentes de Central y Newell's que estuvieron en la última reunión de comité ejecutivo que condujo mi padre un día antes de su muerte. Fue muy duro con ellos, muy duro. El gran defecto de él fue darles la plata a los clubes y no controlar. Siempre se decía en las reuniones que se iba a intentar que los contratos fueran todos parejos, pero siempre había uno que sacaba ventaja contratando jugadores que después no podía pagar. Y después tenían las deudas que tenían. No digo que se robaron la plata, digo que la administraron mal porque necesitaban ganar un título. Pero jamás pensamos que podía pasar esto".

Hablar sin decir y decir mucho hablando poco es una herencia que Julio Humberto Grondona les dejó a sus hijos. A Julito el dirigente y a Humbertito el entrenador. Escucharlos del otro lado de la línea es casi como oír a su padre, que fue el presidente de la AFA desde 1979 hasta su muerte en 2014.

Humberto Grondona, DT de los juveniles argentinos hasta el año pasado, regresó de Europa hace un puñado de días y cuenta que allí observan con estupor las desventuras de la AFA. Es una voz muy autorizada porque conoce de pies a cabeza los dos tópicos en cuestión: la AFA como institución y la selección. Pero se corre el riesgo de fracasar cuando se intente hacerle decir algo que él no quiera. Eso es genético.

"Quieren demasiado poder, se están matando por el poder. Entiendo que detrás de esto hay otras cosas para dos o tres personas que quieren el poder...", dice casi sin que se le pregunte. En realidad, esa frase, resume casi todo su pensamiento. "Te podría contar tantas cosas...".

Con una me conformo.

—El presidente de River (Rodolfo D'Onofrio), que alguna vez dijo que había que ponerle una bomba a la AFA, pidió llorando un adelanto de equis cantidad de millones de pesos cuando asumió porque no podía abrir el club. Entonces, cómo se explica ahora esto. Es como para decirle: «¿Qué te pasa viejo, cómo es esta historia?». Y así con muchos otros clubes, como en la época en la que Racing estaba por desaparecer. Esta era una liga equitativa, había un reparto equitativo de acuerdo a las necesidades de los clubes. No es como en España que Barcelona y el Madrid se llevan 150 millones, Atlético 40 y los demás 12, o como en otras ligas en las que siempre ganan los mismos... Mi papá ya tenía pensado un sistema de tres o cuatro personas que manejaran la AFA porque uno solo ya no podía, pero siempre con gente de fútbol.

Cada pregunta va acompañada de una respuesta no menor a los 5 minutos. Tiene la misma pasión que pone permanentemente como elemento diferenciador entre un dirigente de fútbol y un empresario. "Me fui a Europa y había dos candidatos a presidente de la AFA, al otro día había tres, al otro cinco... En un momento hablaron de 14 descensos. Hay que tener cuidado con eso porque en el mundo nos ven mal. Yo estuve en Italia y España y están muy preocupados porque ven a una asociación que está haciendo mal las cosas. Esa es la realidad", dice.

Luego de unos 15 minutos de diálogo con varios pasajes de monólogo aparece en escena la selección nacional.

"Menos mal que me fui cuando me tenía que ir, no podría soportar una situación así. Somos la selección número uno en el ránking de la Fifa y tenemos que andar explicando lo que no podemos explicar: ¿qué pasa en la AFA? Hicimos bien las cosas, dejamos todo armadito", dice sobre su trabajo y se enorgullece de los futbolistas que promocionó.

"Ahora que estuve en Europa me terminé de dar cuenta de que lamentablemente es mejor que los chicos se vayan para allá lo más pronto posible. Crecen enormemente como futbolistas y personas. Te digo todo esto con dolor, pero es la realidad. La cosa cambió. El crecimiento de Angelito Correa, por ejemplo, es impresionante", acota.

Sólo nombra a unos pocos chicos, pero sobresalen nítidamente tres apellidos: Lo Celso, Cervi y Espinoza, el de Huracán.

Como la selección sigue siendo su debilidad no deja ni un resquicio para la pregunta y vuelve sobre los mayores y su actualidad en la Copa América Centenario.

"En 2014 formamos un grupo extraordinario en el que todos hacíamos fuerza por la selección y llegamos a la final del Mundial. Lo más importante es que todos tienen que tirar para el mismo lado. Hay muchas cosas que se perdieron. Ahora se habla mucho del tema de los sparring, pero hay cosas que son mucho más importantes que tener sparrings o no", sostiene.

—¿Por ejemplo?

—Que esté todo bien, que esté ordenado, que no tengan problemas, que no tenga que llegar el presidente de la AFA y ya tenga que pensar en volverse. Por suerte el jugador argentino no está pendiente de toda esta novela, pero es imposible que no esté preocupado. No saben qué va a pasar. Ninguno de nosotros sabe en realidad qué va a pasar. Creo que algo se traslada al campo de juego. Cuando hay armonía va todo bien, cuando no, no. Mirá, en la época de mi padre la política jamás se metió en el fútbol, sólo hubo un intento durante el gobierno de Alfonsín en 1986 para echar a Bilardo y no pasó nada. Después si tenían algo que charlar, se juntaban en su departamento o lo solucionaban por teléfono. Por eso en Europa están extrañados, porque Argentina era el ejemplo. El gobierno nunca se metió en el fútbol aunque siempre hay algún trasnochado. Por eso también sorprende que haya gente de fútbol que hoy actúa en el gobierno que quiera hacer eso. No es normal.

Decir sin decir. Hablar mucho y decir poco o hablar poco y decir mucho dependiendo de la conveniencia. Ubicando la pasión por encima de todo, inclusive hasta para justificar los peores pecados de la dirigencia del fútbol argentino. Humbertito, un Grondona auténtico. Se toma o se deja.


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