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Martes 10 de Noviembre de 2015

¿Se casó el gobernador electo?

Él lo negó hace un mes cuando se lo consultaron.

Él lo negó hace un mes cuando se lo consultaron. Eran tiempos en los que empezaba a armar el gabinete y a la par de los nombres para cada ministerio trascendía que el gobernador electo Miguel Lifschitz iba a casarse en noviembre. Y parece que aunque el socialista quiso mantener el dato en la más absoluta reserva, finalmente no pudo evitar que se supiera que el último sábado formalizó su relación de pareja con la diputada provincial electa Clara García, actualmente a cargo de la Secretaría de Servicios Públicos de la Municipalidad. Se habría tratado de una ceremonia reservada sólo a su círculo íntimo, y en la ciudad de Santa Fe. Al parecer no hubo fiesta grande ni demasiados invitados, por lo que el acto nupcial se redujo a un trámite en el Registro Civil. Pero a pesar de tratarse de un acto simple, para la pareja no deja de ser trascendente. En los comienzos de esta relación también anduvo rondando el misterio. Al principio fueron fugaces apariciones en algún lugar público con las manos entrelazadas. Alguien que los vio y comentó el detalle. Recién a mediados de 2013 ella se encargó de poner en público el romance: “Estoy muy bien acompañada por Miguel Lifschitz”, reveló. Y se terminó el secreto. Ahora el casamiento sigue envuelto en las versiones, pero varias fuentes ya confirmaron que ocurrió. Y parece que la estrategia de no haber querido contarlo no dio resultado. Y aunque nadie de su entorno atinó a confirmar o desmentir el dato, a veces el Registro Civil también habla. Lo concreto es que la provincia tendrá nueva primera dama.


A votar en las Colectividades

Una inesperada discusión se originó el fin de semana cuando se conoció la idea del Ejecutivo de que quienes asisten a la Fiesta de Colectividades puedan votar —en el ingreso— sobre las obras del presupuesto participativo. Algunas voces plantearon la incomodidad que representa ser abordado en ese ámbito. Para otros se trata de una oportunidad para que mucha gente que no puede expresar su voluntad de otra manera opine acerca de las obras que considera prioritarias. El que no tuvo dudas al respecto fue el edil Jorge Boasso para quien “lo peor es que no se ejecutan esas obras o se hacen sólo las que quieren”. Ni preguntarle si habrá votado.

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