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Sábado 27 de Agosto de 2016

Se agotan las esperanzas de hallar sobrevivientes del sismo en el centro de Italia

Los rescatistas redoblan los esfuerzos para detectar algún signo de vida entre los escombros. Los primeros funerales.

La cifra de víctimas fatales tras el fuerte terremoto que sacudió el centro de Italia ascendió anoche a 281, mientras se desvanecen las esperanzas de encontrar sobrevivientes y se realizan los primeros funerales.

El sismo de una magnitud 6,2 sacudió un área montañosa entre las regiones de Umbria, Lacio y las Marcas en la madrugada del miércoles, causando el derrumbe de edificios y dejando a muchas personas atrapadas bajo los escombros en tres municipios a 150 kilómetros al noreste de Roma.

En Amatrice, la localidad más afectada, murieron 221 personas, según informó la cadena RaiNews24 en base a fuentes oficiales. Immacolata Postiglione, directora del departamento de emergencia de la agencia nacional de defensa civil, informó que otras 49 personas fallecieron en Arquata del Tronto y 11 en Accumoli. Unas 387 personas fueron hospitalizadas, agregó.

En medio de una abrumadora campaña solidaria que condujo a una sobreabundancia de comida, ropa y voluntarios en las zonas afectadas, la agencia de Protección Civil dijo que fueron recaudados más de 2,5 millones de euros (2,8 millones de dólares) a través de donaciones vía SMS.

Uno de los primeros funerales de las víctimas se realizó en la basílica de la Santa Cruz, en Roma, en conmemoración de un joven de 28 años, hijo de un jefe de policía, que murió mientras se encontraba de vacaciones en Amatrice, de donde era su familia.

La mayoría de las víctimas fatales de Arquata, en la región de Las Marcas, serán honradas en un funeral de Estado que se realizará hoy en la catedral de la capital provincial Ascoli Piceno, con la participación del presidente Sergio Mattarella y el primer ministro Matteo Renzi, que decretó para hoy un día de duelo nacional.

Amatrice realizará un servicio fúnebre para sus víctimas y las de Accumoli el próximo martes, dijo el obispo local Domenico Pomili. El funeral fue adelantado un día para permitir la presencia de Renzi, quien se reunirá con la canciller alemana Angela Merkel el miércoles.

Los rescatistas todavía trabajan en Amatrice. Un portavoz del servicio de bomberos, Luca Cari, dijo a la radio pública RAI que las autoridades no se han rendido en encontrar sobrevivientes entre los escombros. "Todavía estamos en la etapa de esperanza", dijo.

El alcalde de Amatrice, Sergio Pirozzi, dijo que al menos 15 personas siguen desaparecidas. El centro medieval de la ciudad está tan severamente dañado que "necesita ser despejado completamente hasta el suelo" y ser reconstruido desde cero, dijo.

Hubo más de 900 réplicas, muchas de ellas fuertes. Una de magnitud 4,8 en la madrugada del viernes causó nuevos derrumbes en Amatrice y forzó el cierre de un puente inestable que conducía a un pueblo remoto en la cima de la montaña.

Mientras se realizan planes para reemplazarlo con una estructura temporaria, Amatrice sólo cuenta con otro puente, también al borde del colapso. "Estoy profundamente preocupado", dijo Pirozzi. "Si hubiera problemas con él, todas las conexiones estarían cortadas".

El jueves por la tarde, los Carabineros (policía) hicieron el primer arresto por un intento de saqueo en casas evacuadas. Atraparon a un hombre de 45 años oriundo de Nápoles, quien intentaba ingresar a una vivienda en un caserío cerca de Amatrice.

También el jueves, el gobierno en Roma declaró un estado de emergencia y comprometió 50 millones de euros para ayuda inmediata, mientras que el Ministerio de Cultura dijo que al menos 293 sitios históricos fueron dañados, 50 de ellos de gravedad.

Las autoridades se encuentran bajo presión para asegurar una reconstrucción eficiente que evite las trabas burocráticas y los escándalos de corrupción que habitualmente afectan las obras públicas en Italia. L'Aquila, una ciudad donde un terremoto mató a 309 personas en 2009, es un ejemplo de ello.

Los fondos para reconstrucción "deben ser gastados apropiadamente, respetando al pueblo italiano, porque mucho dinero fue desperdiciando y mal gastado en emergencias anteriores", dijo Renzi tras una reunión de gabinete realizada ayer.

Según el Consejo Nacional de Ingenieros, más del 50 por ciento de las casas italianas fueron construidas antes de que las regulaciones de seguridad para terremotos fueran introducidas en 1974. Asegurar los edificios en las áreas de mayor riesgo de terremotos podría costar 36.000 millones de euros, agregó.

Mientras tanto, en solidaridad con la tragedia, los organizadores del Festival de Venecia, que se realizará entre el 31 de agosto y el 10 de septiembre, cancelaron la cena de gala y la recepción prevista para la noche de apertura el próximo miércoles.

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