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Domingo 03 de Febrero de 2013

Se abre el año electoral y Binner quiere dar pelea

El partido de gobierno de Santa Fe, que en la intimidad insiste en atribuir el estrago político que le causó el caso del jefe policial Hugo Tognoli a una operación del gobierno nacional, busca ahora escapar hacia adelante

La metáfora pugilística que expresó el candidato santafesino Hermes Binner sobre su vocación de dar pelea desde el centro del ring comienza a colocar el debate político en este verano de 2013 en un sitio más razonable. El partido de gobierno de Santa Fe, que en la intimidad insiste en atribuir el estrago político que le causó el caso del jefe policial Hugo Tognoli a una operación del gobierno nacional, busca ahora escapar hacia adelante. Y se coloca los guantes para dar la pelea.

Primero fue sorpresa y luego victimización con la tesis: “todos contra mí”. Habían sido hasta aquí los reflejos ante la crisis policial y la criminalidad relacionada al mundo narco. Sin embargo, las bases que explican el mal momento político para el partido de la rosa las plantó la realidad, progresivamente, con los años. Mucho antes de que el diputado nacional Andrés Larroque mencionara la palabra narcosocialismo en la Cámara de Diputados, mucho antes de las declaraciones y chicanas políticas de funcionarios nacionales en relación a la administración santafesina.

“No al golpe K” en Santa Fe, lanzaron de manera temeraria de las cercanías del gobierno provincial cuando ninguna institución estuvo en riesgo, no hubo zozobra social ni política, ni violencia callejera, ni interrupción de la libre circulación de los ciudadanos. ¿Cómo habría que denominar a los sucesos de 2008 cuando parte de la dirigencia que ahora habla de “golpe” puso sus zapatos sobre el asfalto en las rutas para apoyar la rebelión campestre y bloquear la circulación de alimentos y personas?

Otra cosa es que los posicionamientos políticos opositores –provinciales y también del kirchnerismo a nivel nacional– tengan el volumen político, la certeza y el timing adecuado o sean, apenas, un aporte a la confusión general. El tiempo dirá quién aprovechó la crisis narco en Santa Fe. O si el mismo oficialismo se termina fortaleciendo a partir de los puñetazos al viento que tiran algunos sectores del peronismo santafesino.

Mientras tanto, el socialismo se encamina a abrochar –hará rondas políticas– al interior de su alianza política el cronograma electoral de 2013, donde la unificación de las elecciones provinciales y nacionales son casi un hecho. Habrá dos elecciones y no cuatro en el año. Y se asumirá el riego de hacer convivir los dos sistemas electorales (boleta única y sábana) con la misma mesa electoral, el mismo cuarto oscuro, aunque con distintos padrones y distintas urnas. Una solución compleja, que sin embargo no encontrará mucha resistencia de parte del kirchnerismo.

Para el PS que “Hermes (será candidato a diputados nacional) apadrine a todos los candidatos es importante”, dijeron del riñón del partido a este cronista, como así también para el kirchnerismo tratar de evitar la “fuga” de votos que suelen impulsar los intendentes respecto de la boleta nacional ambién es importante.

El kirchnerismo provincial tendrá un candidato seguro a encabezar una lista, Agustín Rossi. Aunque no es seguro que todos los restos y fragmentos del peronismo de la bota jueguen en ese juego. La situación del Chivo es más ventajosa en 2009 (cuando compitió sólo contra Reutemann y sacó el 9,5 % de los votos), y que en 2011, donde luego de ganar una interna sufrió la fuga de gran parte del espacio PJ y obtuvo un magro 22 por ciento.

La maduración política y el nivel de conocimiento de Rossi van en aumento en la misma proporción que el resto de los candidatos peronistas se achatan. Con excepción de la enigmática María Eugenia Bielsa, dueña de muchos votos y también de impredecibles decisiones. Rossi mira encuestas y confía en su perseverancia y en un leve plano inclinado que podría llevarlo en octubre de 2013 más cerca de los 30 puntos que de los 22 que obtuvo en 2011.

Mientras Binner sigue siendo hoy el candidato a ganador neto en la provincia, muchos se preguntan si la irrupción de Miguel del Sel en 2011 seguirá sostenida o no. Hay distintas opiniones. Pero agosto (cuando se realicen las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias) está muy lejos.

El cómico santafesino tuvo en la semana un traspié grave cuando dentro del catálogo de banalidades con que habitualmente entretiene a su público coló un brutal insulto a la presidenta de la Nación. Además de una denuncia penal que tendrá que atender, cayó en la cuenta de que “hacer una nueva política hablando como habla la gente” no es un arte tan sencillo. Puede fallar.

Del Sel se recostó sobre una franja no mayor al 20 por ciento de la sociedad adversa a la presidenta desde el odio visceral. Ese sector sesga y brutaliza el discurso y carece de toda capacidad para articular alianzas políticas con otros sectores opositores. La brutalidad del candidato del PRO, desde ya, no atiende a elementos estilísticos de CFK que podrían irritar a tal o cual ciudadano. Aunque se diga exactamente lo contrario, la adversidad visceral que expresó del Sel –y que tuvo su 8N en 2012 – es al conjunto de medidas radicales que vienen reformateando a la Argentina desde 2003, que redistribuyen recursos materiales y simbólicos entre amplias capas populares como no lo había hecho ningún gobierno en los últimos 60 años.

A nivel nacional, tanto la oposición del odio brutal como la que se encuadra dentro de los parámetros democráticos y del buen gusto sin embargo comparten parte de un mismo diagnóstico político: “El ciclo K está agotado y si no hay reelección el kirchnerismo no tiene candidato”. Son expresiones de deseos que emergen más de una experiencia onírica que de la realidad.

El gobierno kirchnerista de matriz populista seguirá apostando a la protección del empleo y la expansión de la demanda interna, no a futuro, ahora. Si todo va bien, en un año donde el PBI pasará de un estimado 1,8 por ciento de 2012 a 4,5 por ciento en 2013 las tensiones se irían licuando, se ilusionan en la Casa Rosada. El sostenimiento de una economía estable y los precios de productos básicos no disparados podrían facilitar el camino electoral del FpV en octubre.

Ya en el kirchnerismo sacan cuentas con porcentaje muy por encima de las ensoñaciones opositoras de finales de 2012. Luego del 8N, de los saqueos organizados políticamente y de los paros construidos desde un gabinete opositor y fogoneados por los diarios opositores, quedó poco y nada de ese temblor inducido de fin año. Hoy el FpV está pensando en un piso de 40 a 45 puntos para octubre. Que no construirían un escenario de re–re de Cristina Kirchner, pero blindarían el poder de la presidenta hasta 2014, cuando se inicie el áspero proceso sucesorio al interior kirchnerismo peronista y sus aliados políticos.

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