Ovación
Viernes 09 de Septiembre de 2016

Scortichini sí la remó

El rosarino olímpico del 96 volvió ayer a competir, y a ganar, luego de 20 años de un duro accidente que lo alejó del remo

Fue uno de los 6 rosarinos que compitió en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Formó parte del grupo privilegiado que componían Ayelén Stepnik y Julieta Castellán (hockey), Leandro Marchetti (esgrima) y Gastón García y Sebastián Alquati (judo). Venía pisando fuerte en su especialidad, el remo. Tanto que el inolvidable Alberto Demiddi, medallista olímpico en México 1968 (bronce) y Munich 1972 (plata), en más de una oportunidad lo había marcado como su sucesor. Pero la vida le tenía reservada una sorpresa desagradable a Gabriel Alejandro Scortichini. Poco tiempo después de su experiencia única en Estados Unidos, sufrió un grave accidente practicando su especialidad en el río Paraná, al punto que estuvo a centímetros de no poder volver a caminar. Dejó el deporte pero nunca la actividad física, peleando siempre palmo a palmo con las secuelas y ayer, 20 años después, volvió a darse el gusto de remar en una competencia oficial, consagrándose campeón mundial Master en Dinamarca.

Scortichini había cumplido una destacada actuación en Atlanta (compitió en 4 sin timonel peso ligero, junto a Hernán Leguizamón, Federico Querín y Jorge Enríquez), con el 5º puesto en el repechaje ante el campeón mundial, el subcampeón y el tercero, y pintaba para seguir superándose. Campeón panamericano dos años, 4º en los mundiales, a la vuelta de los Juegos Olímpicos del 96 lo esperaban dos oportunidades únicas: las de competir profesionalmente en Italia y en Brasil. Estaba evaluando esas ofertas cuando surgió la posibilidad de competir nuevamente representando al país en un Sudamericano de Chile. Por eso, mientras evaluaba las chances de irse afuera y de seguir entrenando duro para ese torneo, practicaba en la zona de las islas con un bote de Rosario Rowing Club, su club, cuando fue chocado por otro de Regatas, con tal mala fortuna que la punta del bote se le incrustó en la espalda, destrozándole el hueso sacro y a centímetros de la columna vertebral. Los sueños se le truncaron en ese instante.

Fue una dura pelea la que dio, con una pelea judicial mediante, y apoyo económico que recibió del entonces intendente municipal Hermes Binner, del que también sería gobernador de la provincia, Antonio Bonfatti y hasta un cheque que le giraron desde la Nación, pero le retiraron la beca de la Secretaría de Deportes y una vez que pudo empezar a mejorar de su cuadro, se fue a vivir a Italia. Allí se perfeccionó en kinesiología, cumplió esa función en un equipo de básquet y luego en otro de ciclismo para el Giro de Italia, tras lo cual hace 5 años se mudó a Madrid para cursar y recibirse de médico quiropráctico, tras lo cual fue yendo y viniendo entre los dos países para ejercer su profesión. Y en el deporte que nunca abandonó porque jamás dejó de entrenar, cambió el remo por el ciclismo regional pero siempre le quedó la espina clavada de volver a agarrar una pala. Y lo hizo ayer, consiguiendo una medalla que para él representa todo un triunfo al sacrificio.

Hace 3 o 4 meses el también rosarino Carlos Maknis, que entrenaba con él, lo llamó para entusiasmarlo y Scortichini se entusiasmó. Compró una máquina de remar para entrenar en su casa y formó el 4 sin timonel, mayores de 40 años, junto también a Néstor Bodetto y Marcos Morales. Y en Copenhague la delegación argentina venció en las 4 regatas, y en la final a dos representantes de Alemania, uno de Chile y uno de Suiza . Y hoy harán también el intento pero en mayores de 35 años. Pasaron 20 años de aquel accidente que le frenó la carrera, pero Gabriel Scortichini, hoy de 44 años, nunca se amilanó y ayer vivió una jornada gloriosa personal.

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