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Jueves 19 de Noviembre de 2015

Scioli, en el colectivo

Fue tal la euforia que acompañó la última visita de Scioli a Rosario antes del ballottage que dificultó los movimientos del candidato en el microcentro rosarino.

Fue tal la euforia que acompañó la última visita de Scioli a Rosario antes del ballottage que dificultó los movimientos del candidato en el microcentro rosarino. Del bar El Cairo tuvo que salir por la puerta de la cocina a calle Santa Fe y en vez de enfilar para Sarmiento, se fue hacia Mitre donde acosado por la multitud decidió subirse a un colectivo de la línea 110. El módico Daniel se ofreció a pagar el boleto, pero gustoso el chofer lo llevó a quien puede convertirse en el próximo presidente de la Nación. Al final desvió el recorrido para acercarlo al Decano. (Más información en sección Política)

En el medio de la gente

“Daniel quiere salir como entró: entre medio de la gente”, le respondió el responsable de la seguridad del candidato del Frente para la Victoria al encargado de destrabar los ingresos al edificio de La Capital que permanecían herméticos ante la presencia del gobernador de Buenos Aires. Le ofrecieron salir por la cochera ya arriba de un vehículo, pero el propio Scioli se zambulló en los abrazos de los jóvenes. Agradeció, saludó, y siguió su periplo hacia la capital santafesina. La salida del diario no fue nada sencilla: una muchedumbre espontánea lo rodéo sobre calle Sarmiento y no lo dejaba mover. En ese momento, afloraron los cánticos futbolísticos: “Scioli ponga huevos que el domingo tenemos que ganar”, se oyó una y otra vez mientras el candidato presidencial estaba subido al zócalo de la puerta del auto y saludaba haciendo la V.

Los viajeros misteriosos

Por los pasillos del Concejo se comenta con cierta malicia la ausencia de tres concejales. No se pudo confirmar si viajaron juntos o separados, pero lo cierto es que dos ediles radicales y uno del PRO están en Brasil, lejos de la vorágine y la tensión electoral. Viaje de placer o de negocios, es la duda que tiene a mal traer a sus colegas. Lo único seguro es que no se trata de una misión institucional. La noticia comenzó a correr cuando varias reuniones de comisión no se pudieron hacer esta semana porque se quedaron sin quórum.

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