Iglesia
Viernes 30 de Septiembre de 2016

Satisfacción en el gobierno nacional por el mensaje del Santo Padre a los argentinos

"El contenido es claro y el mensaje ha sido muy tranquilizador para el gobierno, sobre todo porque quita las especulaciones sobre el tema de su posible visita a la Argentina para el próximo año", según dijeron fuentes oficiales.

El gobierno de Mauricio Macri recibió con satisfacción el contenido del mensaje que el papa Francisco dirigió hoy al pueblo argentino, en el que pide "ponerse la patria al hombro" y confirma que no vendrá al país en el 2017, de cara al segundo encuentro que mantendrán el mandatario y el pontífice argentino el próximo 15 de octubre en el Vaticano.
"El contenido es claro y el mensaje ha sido muy tranquilizador para el gobierno, sobre todo porque quita las especulaciones sobre el tema de su posible visita a la Argentina para el próximo año", según dijeron a Télam fuentes oficiales sobre el mensaje papal, cuyo contenido fue conocido anoche por los funcionarios de Macri.
El presidente y el Papa argentino volverán a verse las caras el sábado 15 de octubre, en horario y lugar a determinar, tras la protocolar reunión que mantuvieron el 27 de febrero pasado en el palacio Apostólico del Vaticano, y todo indica que el nuevo encuentro será más informal y probablemente en la residencia Santa Marta donde se hospeda Francisco.
En un adelanto de que el nuevo encuentro tendrá un tono más distendido, Macri ya anticipó que el propio Papa le pidió que llevara a su pequeña hija Antonia a la cita, a la que concurrirá acompañado también por su esposa Juliana Awada y una delegación oficial.
Además de la reunión a solas con Francisco, Macri participará el domingo 16 -junto a una importante delegación argentina- de la canonización del primer santo argentino nacido y muerto en Argentina, José Gabriel Brochero, que será elevado a los altares en una ceremonia en la Plaza San Pedro, en el marco del Jubileo Extraordinario de la Misericordia convocado hasta el 20 de noviembre.
La nueva postergación de la visita de Jorge Bergoglio a la Argentina -ya había rechazado viajar este año al Congreso Eucarístico que se realizó en Tucumán con motivo del Bicenetenario de la Independencia- llega de su propia boca luego de que trascendiera por canales extraoficiales su decisión de dejar -tal vez- para 2018 el ansiado retorno a su tierra natal.
Más allá de los viajes a los continentes asiático y africano que tiene en agenda para el año 2017, en octubre del año próximo hay comicios legislativos en Argentina y ya en mayo pasado Francisco había afirmado que "la práctica de la Santa Sede" es "no hacer viajes en años electorales", anticipando su decisión de tampoco viajar en 2017.
Uno de los últimos visitantes del Papa al Vaticano fue el expresidente Carlos Menem, hace unos días atrás, quien luego del encuentro privado que se extendió por más de una hora contó que Francisco le adelantó que su regreso a la Argentina será "en los próximos años" porque antes "le queda ir a otros lugares".
En el mensaje conocido hoy, Bergoglio vuelve a acuñar una frase que pronunció por primera vez en la catedral de Buenos Aires el 25 de mayo de 2003, ante un recién asumido presidente Néstor Kirchner.
En esa oportunidad, tras el estallido social del 2001 en el que la Iglesia jugó un papel determinante convocando a la mesa del Díálogo Argentino, el entonces arzobispo de Buenos Aires llamó por primera vez a los argentinos a "ponerse la Patria al hombro" ante la "fragilidad de una patria herida" recién salida de la crisis que provocó la caída de Fernando de la Rúa.

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