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Jueves 18 de Agosto de 2016

Santa Fe: prisión para empresarios de la noche por proxenetismo

Son los dueños de Místico y El Stud, acusados de promoción y facilitamiento de la prostitución en la capital provincial.

En una audiencia que duró un poco más de tres horas, el juez de la Investigación Penal Preparatoria de Santa Fe, Héctor Candioti, ordenó la prisión preventiva para Juan Carlos C. (63), propietario del bar nocturno Místico —San Martín al 2700— de la capital provincial, el cual fuera allanado el sábado pasado por efectivos de la Agencia de Investigación sobre Trata de Personas. La misma suerte corrió Guillermo P., de 53 años, cuyo local de 25 de Mayo y Lisandro de la Torre —El Stud— fue allanado también el sábado, y quien está acusado de cometer el delito de promoción y facilitamiento de la prostitución.

La orden de prisión para el dueño de Místico partió luego de que el fiscal que investiga la presunta promoción y facilitamiento de la prostitución en aquel bar, Omar De Pedro, solicitara el encierro del imputado. Por su parte, el acusado buscó defenderse a través de su testimonio, mientras que su abogado defensor, Rodolfo Mingarini, ofreció una serie de medidas alternativas. El magistrado escuchó a las partes y con total decisión optó por la detención del comerciante de la noche santafesina.

Durante la audiencia, el fiscal De Pedro y su adjunta, María Lucila Nuzzo, expusieron una serie de evidencias suministradas por la Agencia de Trata, la cual comenzó a investigar la posibilidad de que en el bar Místico existan los medios y oportunidades para ejercer la prostitución.

De Pedro destacó un trabajo de campo efectuado por el personal policial y expuso la forma en que se manejaba el local. Indicó que en el ingreso había que abonar cien pesos y que adentro se realizaban shows eróticos. A su vez, señaló que había mujeres que ofrecían servicios sexuales y que para que estos se pudieran concretar, el cliente tenía que comprar copas. Seguidamente, el cliente debía dirigirse con la mujer hacia un hotel céntrico para mantener relaciones sexuales por un tiempo de media hora.

Defensa. Juan Carlos C. pidió la palabra y trató de explicar cómo era el funcionamiento del bar, donde aclaró que no había víctimas, sino bailarinas. "Se me acusó a mi de incitación al sexo cuando yo lo único que hago es mantener una fuente de trabajo para personas que me lo piden por favor. Yo les doy la posibilidad de bailar, no les exijo nada. Si quieren bailar con el traje, bailen, si quieren desnudarse, desnúdense. Hay un montón de variedad de gente que integra a veces el staff y que lo saca del contexto del típico burdel o cabaré proxeneta a donde se intenta llevar al bar Místico", agregó.

Luego, su abogado defensor volvió a negar que en el local se haya ejercido la prostitución. "Este lugar no es un prostíbulo, ya que allí no se realizan los actos sexuales", afirmó. "Si estas chicas ejercen la prostitución lo hacen por fuera de mi defendido", expuso, entre otros argumentos.

Por esta razón, ofreció al juez Candioti que se revoque el pedido de prisión preventiva y se realice una alternativa ya que Juan Carlos C., no cuenta con antecedentes penales, con lo cual solicitó que se fije un domicilio legal en la ciudad de Coronda y quede a la guarda de sus hijos. Además, brindó la posibilidad de que se cierren definitivamente las puertas de Místico y que se presente en la Fiscalía para dejar por sentado su cumplimiento con el proceso penal.

El juez Candioti no avaló la medida propuesta por la defensa y ordenó la prisión preventiva.

Otro entre rejas. Mientras tanto, el acusado de cometer el delito de promoción y facilitamiento de la prostitución, Guillermo P. de 53 años, quien fue allanado el sábado pasado por la Agencia de Trata de Personas en el local El Stud, de 25 de Mayo y Lisandro de la Torre, quedó con prisión preventiva. La medida fue dispuesta por el juez de primera instancia, Nicolás Falkenberg.

Todo se debió a un acuerdo celebrado entre el fiscal Omar De Pedro y el defensor particular del acusado, Néstor Oroño, donde el imputado aceptó la prisión preventiva y no se opuso a la medida. A su vez, la pareja del acusado, V. G. G., de 34 años, quien también se encuentra imputada por el mismo delito, fue liberada y obtuvo el beneficio de arresto domiciliario, ya que según indicó Oroño, la mujer tiene varios hijos y uno de ellos padece de una enfermedad por lo que necesita del cuidado de su madre. Por tal motivo, se ofreció como guardador el cuñado de la mujer para así controlar que se garantice el arresto domiciliario.

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