Martes 09 de Mayo de 2017

Sabina: "Siempre pensé que iba a ser un viejo verde... y lo estoy consiguiendo"

El cantante español de 68 años inicia una gira por México, donde presentará su nuevo disco, "Lo niego todo".

Ni el paso de los años ni los problemas de salud lo detienen. Joaquín Sabina es un personaje delicioso que a los 68 años, y pese a varios problemas de salud que lo tuvieron en jaque, sigue sacando de gira a sus canciones y dejando innumerables títulos para igual cantidad de entrevistas.
Ahora, en la previa de su desembarco en México para presentar "Lo niego todo", su última producción discográfica, revela que siempre pensó que "iba a ser un viejo verde". "Y lo estoy consiguiendo", recalca con una mezcla de ironía y desparpajo que lo caracteriza.
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"Es fundamental, si luego quieres tomar en broma a los demás, empezar con uno mismo".

Al oriundo de Ubeda lo esperan por delante nada más y nada menos que cien conciertos, lo que lo hace sentir "muy excitado y muy asustado".
Las referencias al Joaquín Sabina del pasado y el presente son numerosas en este nuevo trabajo, que llega ocho años después de "Vinagre y rosas", y es que, según el músico, se trataba de "sacarle la lengua" a esa persona que ve "en el espejo" y tomarse "un poco en broma": "Es fundamental, si luego quieres tomar en broma a los demás, empezar con uno mismo", apunta en una entrevista con EFE.
Con el primer sencillo, que da título al disco, Sabina ha negado "hasta la verdad". Y sin embargo -conjunción muy sabiniana-, subraya que no reniega "de nada" ni tampoco niega "tantas cosas".
"Yo, con mi biografía, no estoy muy en desacuerdo. Tal vez estoy en desacuerdo con haber perdido tantas noches y tanto tiempo haciendo el idiota por los bares en lugar de escribir", aclara el cantante, cuya vida le ha dado muchas alegrías y algunos sustos con su salud.
"Superviviente, sí, y nunca me cansaré de celebrarlo", dice Sabina, entre risas, citándose a sí mismo en la canción "Lágrimas de mármol", otra de las producciones de su último disco.
También hizo un vuelo rasante sobre lo que considera su generación: "Como mucha gente cercana a mí soy de una generación que anduvo con la heroína. No yo, porque no la he probado nunca, pero sí con determinados excesos; es una generación muy loca y mucha gente, a veces la mejor, se quedó por el camino", explica.
Sabina repasa una vida muy intensa, pero también porque se define como "pesimista con la cabeza y optimista con el corazón", ya que cree que "ese es el único modo de compensar esas cosas".
"No soy nostálgico, no tengo nostalgia de nada, pero sí tengo memoria y la memoria a veces se agarra a cosas hermosísimas, a ese minuto que te pasó una vez y a esa felicidad que dura tan poco pero que es inolvidable", añade el cantautor, quien en en este trabajo despliega innumerables momento de su vida en cada canción.
"Ha sido divertido hurgar por dentro en las verdades, en las mentiras, en los excesos de esa caricatura que se ha hecho de mí y que no tiene tanto que ver con quien soy ahora", concluyó.

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