Escenario
Domingo 26 de Junio de 2016

Ryan Gosling y Russell Crowe, dos detectives peligrosos de dudosa moral

Ryan Gosling y Russel Crowe protagonizan la nueva comedia de acción dirigida por shane black, el guionista de "arma mortal", que se estrena el próximo jueves en rosario.

Ryan Gosling y Russell Crowe regresan juntos a la gran pantalla en la piel de dos detectives de dudosa moral en "Dos tipos peligrosos", una película que confirma las dotes para la comedia del canadiense y permite al neozelandés regresar a un género en el que no se ha prodigado durante su carrera.

   Con esta apuesta cinematográfica que se estrena el próximo jueves en Rosario, el director y guionista Shane Black regresa al género que le llevó al éxito en los años 80 tras haber sido el guionista de "Arma mortal". En esa película protagonizada por Mel Gibson y Danny Glover, la narración de Black no sólo redefinió el género de películas de compañeros y estableció un nuevo estándar de comedias de acción, sino también lanzó una de las franquicias más exitosas en la historia del cine. Black, considerado como uno de los precursores de las buddy comedies (ver aparte), regresa a sus inicios con una comedia que entremezcla humor físico, frases ingeniosas y personajes con un interesante trasfondo dramático. "Lo bueno de esta película es que presenta personajes defectuosos con un tono dramático que no es habitual en comedias", destacó Gosling.

   La película transcurre en Los Angeles durante 1970, donde dos investigadores privados deciden trabajar juntos para resolver el caso de la desaparición de una joven, aparentemente relacionado con el asesinato de una estrella porno.

   "Russell es alguien que ha influido mucho en mí como actor. A Russell te lo crees siempre, ya sea Noé o Maximus. Ver cómo alguien podía hacer cosas tan diferentes como «Gladiador» y «El informante» tan seguidas, me impactó. Es alguien que me ha inspirado", valoró Gosling, de 35 años.

   Por su parte, Crowe reconoció que únicamente se comprometió a rodar "Dos tipos peligrosos" cuando supo que Gosling sería su compañero de reparto.

   "Es alguien a quien no seguía mucho la pista hasta que vi «Drive», «Loco y estúpido amor» y «Secretos de Estado». Ahí supe que era muy especial", comentó Crowe, de 52 años.

   "Nos caímos bien desde el primer momento. Me llamó y me dijo: «Perdón por robar cosas de tus interpretaciones durante los últimos diez años». Es un tipo encantador, alguien que ama realmente el cine", agregó.

Perfiles. Gosling interpreta a Holland March, un detective borracho, viudo y con una hija adolescente en Los Angeles a finales de los años 70 que ha dejado su profesionalidad a un lado para aprovecharse de clientes desesperados. Una característica que nace a partir del duelo tras la muerte accidental de su esposa.

   Por su parte, Crowe da vida a Jackson Healy, un matón a sueldo con pocos escrúpulos capaz de aceptar todo tipo de trabajos, incluido el que le pueda encargar una adolescente. Sus caminos se cruzan en un violento encuentro en un baño, que acaba con el brazo partido de March. A partir de ahí, irónicamente, los dos se ven obligados a trabajar juntos en un caso que tiene que ver con una joven desparecida pero que guarda relación con la muerte de una estrella del porno y que apunta a una conspiración que salpicaría a las grandes esferas.

   "Es una suerte haber contado con un guión estupendo que incluye a unos personajes magníficos. Mi interés principal aquí era trabajar en una película de Shane Black. De pequeño crecí con producciones que contaban con su sello, así que me resulta surrealista haber participado en una de ellas", explicó Gosling sobre su admiración al director de "Iron Man 3".

   "Mi personaje es un buen ejemplo de cómo no ser un buen padre. Sin duda, es una buena guía de las cosas que no hay que hacer", admitió el actor, que en la vida real acaba de tener su segunda hija con la actriz de origen cubano Eva Mendes.

   No cabe duda de que uno de los atractivos del proyecto era ver a los dos actores, conocidos por sus papeles más dramáticos, en un marcado cambio de registro. "Shane quiso contar con nosotros por un motivo. Claro que podía tener a mejores comediantes, pero pensó que sería gracioso tener a dos actores que se toman muy en serio habitualmente en medio de situaciones ridículas", afirmó Gosling. Crowe indicó que la clave era afrontar la historia "con seriedad y profundidad".

    "Ryan y yo, Shane y Joel Silver (productor del filme), llegamos al proyecto con ciertas reputaciones, pero juntos en el plató somos como los jodidos Beatles. Sentimos pasión por lo que hacemos y somos profesionales, pero nos divertimos con ello", sostuvo Crowe.

   Tanto fue así, que el actor reconoció que nunca se había divertido tanto con un compañero de rodaje como Gosling. "Si contáramos las veces en mi carrera que me han pillado riéndome inapropiadamente mientras rodábamos una escena, serían menos minutos en total que en una sola semana de trabajo con él", manifestó el ganador del Oscar por "Gladiador" (2000).

   El director y el productor vuelven a trabajar juntos después de sus éxitos con la saga de acción "Arma mortal" y obras como "El último Boy Scout" (1991) o "Kiss Kiss, Bang Bang" (2005), que supuso el debut tras las cámaras del cineasta.

   Todas esas historias se desarrollaban en Los Angeles, y "Dos tipos peligrosos" no es una excepción, como ha ocurrido también con algunos de los últimos papeles de Gosling en películas como "Drive" y "Fuerza antigangster".

   "Lo cierto es que soñaba de pequeño con venir a Los Angeles y experimentar la ciudad. La vi mucho en películas y leí mucho sobre ella. Para mí, tiene muchas facetas, así que cuando tengo la oportunidad de explorar una vertiente más de la ciudad, me provoca curiosidad", declaró Gosling.

   En este caso, además, trabajar junto a uno de sus héroes fue un regalo. Aunque, eso sí, no compartió más de una noche de fiesta con él. "Durante el rodaje solo salí una vez con él y aprendí la lección", confesó entre risas el intérprete canadiense. "Alquiló todo el bar e invitó a todo el equipo. Vimos un partido de su equipo de rugby, los South Sydney Rabbitohs. En la película hago como que estoy borracho, pero en realidad era la resaca que me duraba de aquella noche", comentó.

   El elenco cuenta además con Kim Basinger, con quien Crowe trabajó hace casi 20 años, en "L.A. Confidential". Basinger encarna aquí a Judith Kuttner, responsable del Departamento de Justicia de California. "Parece que haya pasado una eternidad desde que trabajamos juntos en aquel filme. Pero, tras haber coincidido aquí, el reencuentro ha sido algo maravilloso".

   Una de las gratas sorpresas del filme es Angourie Rice, la jovencísima actriz que interpreta a Holly, la hija de March. A lo largo de la historia, esta adolescente australiana es el tercer compañero del dúo dinámico protagonista, siendo casi la protectora de un padre descarriado. "Nos terminamos convirtiendo en madre e hijo", comentó Gosling entre risas. "Angourie me sorprendió muchísimo porque no estaba seguro de cómo iba a funcionar la dinámica entre nuestros personajes hasta que ella llegó a los ensayos. Conocía el suyo a fondo y se comportó de manera profesional. Tiene mucho talento", añadió el actor.

Futuros proyectos. Luego de este estreno, Gosling y Crowe ya planean sus próximos pasos en el mundo del cine. El canadiense protagonizará la secuela del clásico de la ciencia ficción "Blade Runner". "No me puedo creer que vaya a ser parte de ella. Me emocionó el hecho de que Ridley Scott y Harrison Ford quisieran contar más de esa historia", apuntó Gosling.

   Crowe, por su parte, se unirá a Tom Cruise en una nueva versión cinematográfica de "La momia", donde interpretará al doctor Jekyll. "A diferencia de las anteriores películas, esta está diseñada para hacer que te cagues en los pantalones", concluyó la estrella neozelandesa.


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