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Viernes 08 de Febrero de 2013

Russo y Pizzi, por caminos opuestos

No es conveniente trazar un paralelo entre la primera rueda que cumplió el equipo de Miguel Angel Russo con los puntos que sumó el proceso de Juan Antonio Pizzi el año pasado en la misma instancia del torneo.

Por más que las estadísticas digan una cosa y se empeñen en igualar los procesos, no es conveniente trazar un paralelo entre la primera rueda que cumplió el equipo de Miguel Angel Russo con los puntos que sumó el proceso de Juan Antonio Pizzi el año pasado en la misma instancia del torneo. Es cierto que los dos llegaron a las 34 unidades, pero la capacidad conductiva de ambos entrenadores camina por sentidos opuestos. No se necesita mucha imaginación para darse cuenta de que Russo  mostró pericia, temple y agallas para acomodar los huesos del equipo cuando su ciclo se desinflaba como un globo aerostático. Miguel procesó con su reconocida inteligencia un momento devastador para las ambiciones de un equipo que cargaba sobre sus espaldas con la oblea de haber perdido solito la chance de ascender. Todo lo contrario ocurrió con Pizzi. A su favor puede decirse que su equipo la peleó hasta el final, pero eso no borra la sensación de que lució carcomido por una  circunstancia en la que  no supo pegar el volantazo a tiempo. Se dejó tentar por reacciones espasmódicas y eso terminó pulverizando su gestión. Es difícil hacer futurología en un juego esquizofrénico como el fútbol, pero es probable que un equipo conducido por Russo en lugar del  que estuvo el de Pizzi no hubiera hecho semejantes concesiones.

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