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Domingo 16 de Mayo de 2010

Rosario-Santa Fe, un clásico

El gobernador Hermes Binner denunció por estos días que Santa Fe es discriminada en el reparto de la coparticipación federal y en las medidas que toma el gobierno central para aliviar las finanzas de las provincias. Pero si verdaderamente hablamos de sufrir discriminación en el reparto de las cargas la que puede dar cátedra de este tema es Rosario, y en este caso a manos del Estado provincial...  

El gobernador Hermes Binner denunció por estos días que Santa Fe es discriminada en el reparto de la coparticipación federal y en las medidas que toma el gobierno central para aliviar las finanzas de las provincias. Pero si verdaderamente hablamos de sufrir discriminación en el reparto de las cargas la que puede dar cátedra de este tema es Rosario, y en este caso a manos del Estado provincial.

Rosario viene padeciendo históricamente un trato desigual por parte de los diferentes gobiernos provinciales, que si bien se ha atenuado levemente en estos años de gobierno socialista, no cambió en lo sustancial, en lo estructural. El municipio rosarino debe destinar el 30 por ciento de su presupuesto para solventar la salud pública, cuando ninguna ciudad de la provincia se hace cargo de esta área e incluso la Municipalidad de la capital provincial ni siquiera tiene una Secretaría de Salud Pública, ni un hospital, ni un centro de salud, ni un dispensario a su cargo, es decir no solventa ni una curita a costa de su presupuesto. Todo lo paga la provincia.

El presupuesto total del municipio de Rosario es 1.491 millones de pesos para el 2010. Es un monto de por sí exiguo para una ciudad de estas dimensiones y con grandes asignaturas pendientes, principalmente en lo que a infraestructura se refiere. Dos datos para poner este número en perspectiva: el municipio de Córdoba tiene para este año un presupuesto de 2.115 millones de pesos y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de 17.458 millones.

Los números son contundentes, así que sigamos con ellos. De los 1.491 millones del presupuesto de Rosario, se destinan 421 millones al área de Salud para mantener los hospitales y centros de salud municipales, que no sólo atienden a habitantes de la ciudad, sino de toda la región sur provincial.

“En dos años hicimos más que en 24 años”, rezan los todavía frescos afiches del oficialista Frente Progresista que empapelan la ciudad. Un eslogan que en lo que al área de salud se refiere dispara una pregunta: en qué lugar de la geografía provincial está localizado lo que hicieron.

Según el análisis del presupuesto provincial 2010 realizado por Agustina Leonardi y Adriano Mandolesi, para el Instituto de Estudios Económicos, la distribución geográfica del mismo reproduce en gran medida la histórica discriminación positiva hacia la ciudad de Santa Fe en detrimento del resto de las localidades provinciales. “En términos per cápita, el gobierno provincial gastará en promedio 5.992 pesos por habitante. Entre los extremos, el gasto por habitante del departamento La Capital asciende a 9.291 pesos mientras que en San Lorenzo es de 2.811 y para el caso de Rosario este monto es de 3.580”, reza el informe. Es cierto que en la ciudad de Santa Fe se asienta el gobierno provincial, y por ende los gastos del presupuesto provincial siempre van a superar allí al del resto de las regiones, pero la proporción es lo que llama la atención.

Traduzcamos esto en cuestiones concretas del área Salud provincial: en la ciudad de Santa Fe el gobierno de Binner está construyendo, al margen de otras emblemáticas obras, dos hospitales (Iturraspe, 27 millones de pesos; Vera Candioti 18 millones) y un centro de salud de alta complejidad (40 millones de pesos), similar al rosarino Cemar, con la diferencia de que este último se levantó con fondos municipales.
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En Rosario, en cambio, la provincia sólo levantó algunos dispensarios nuevos en lo que respecta al área de Salud.

Durante años esta discriminación que sufre Rosario fue utilizada por el gobierno municipal socialista como caballito de batalla para las luchas políticas con el PJ provincial, que hegemonizado por el peronismo de la ciudad de Santa Fe muchas veces mira con recelo a Rosario .

Ahora, con gobiernos municipal y provincial en sintonía política, el caballito de batalla fue silenciosamente guardado para otra ocasión, pero el problema sigue, nadie lo resolvió.

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