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Sábado 11 de Agosto de 2012

Rosario abrió el debate sobre cómo hacer televisión educativa

Representantes de distintos países discutieron sobre los desafíos que propone el escenario digital

Ya no se trata de incorporar la televisión educativa, algo que la mayoría de los países latinoamericanos hicieron hace treinta años, sino del formato que tiene hoy este espacio de aprendizaje a partir de la era digital y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. En el marco del Encuentro "Televisiones culturales, televisiones universitarias", realizado en Rosario, al representantes de la Asociación de Televisiones Educativas y Culturales Iberoamericanas (Atei) expusieron el modo en que incorporaron las producciones nacionales en la televisión, el aula y los portales de internet, a través gestiones públicas o privadas.

Entre los temas que se abordaron durante el ciclo de conferencias y talleres organizados en Rosario por Atei y el Ministerio de Innovación y Cultura de Santa Fe, la televisión educativa en el espacio digital resultó uno de los planteos más desafiantes. Los panelistas coincidieron que esta reforma implica desplazar formatos tradicionales e impulsar nuevas estrategias tecnológicas en la producción de contenidos curriculares y de entretenimiento. ¿Cómo hacer televisión educativa, dinámica e inteligente y sin descuidar la creatividad? continúa siendo el interrogante. Al respecto opinaron representantes de México, Colombia, Chile y la Argentina.

Telesecundaria. Entre los expositores, Heidi Storsberg Montes, a cargo de la dirección general de Televisión Educativa de la Secretaría de Educación Pública de México afirmó que "la televisión así como internet son las mejores herramientas que tienen los niños y jóvenes para incorporar contenidos". Con vasta experiencia en materia educativa, México implementó hace cuatro décadas un sistema de aprendizaje conocido como Telesecundaria. "Esta modalidad es quizás una de los más estructuradas y completas de América latina, que ofrece contenidos realizados para cada asignatura y tema, con guías pedagógicas para los docentes y libros de texto para que los alumnos puedan seguir su clase. El sesenta por ciento de la población tiene acceso a la Telesecundaria en esta primera etapa, y permite que aquel chico que no puede asistir a clase, pueda verlo en la casa", dijo. Esta señal que se transmitió primero por televisión abierta, ahora también lo hace en la TV pública y digital, a través de la Red Edusat, un sistema satelital que permite recibir la señal en las aulas y pronto también por internet.

La funcionaria aclaró que no se trata de clases televisadas sino de contenidos pedagógicamente revisados que se adaptan a la televisión y no duran más de quince minutos. "Los programas de Telesecundaria en temas como matemáticas y español funcionan mejor que algunas clases de los secundarios generales o técnicos, porque el estudiante visualiza el contenido en la pantalla y no se rige sólo por un libro de texto. Producir contenidos en el set virtual nos permite llevar al niño o adolescente de una zona geográfica a otra, vivir la era industrial, por ejemplo, o la caída del muro de Berlín en imágenes con movimiento. Hoy es posible innovar en formatos dinámicos y lanzamos esta nueva televisión gracias a los contenidos y tecnologías existentes", reflexionó acerca de una herramienta, que necesita del apoyo indiscutible del maestro como facilitador.

Entretenimiento. La televisión educativa no sólo asume el reto de transformar los contenidos curriculares sino también de generar entretenimiento educativo. Los chicos desde edades muy tempranas consumen permanentemente contenidos audiovisuales en internet y en sus teléfonos celulares. Esta tecnología en manos de las nuevas generaciones obliga a crear contenidos para una audiencia a la que no siempre resulta fácil llegar. "Es necesario separar la Telesecundaria dirigida a chicos ente 12 y 15 años de la TV educativa no curricular, donde observamos una gran brecha entre los adolescentes y el entretenimiento educativo. Estamos ávidos de consumir buenos contenidos de televisión, donde siempre se aprende algo nuevo, se pueden transmitir valores, y desarrollar una habilidad o destreza. La telenovela también puede impactar en la sociedad por su contenido social y transmitir un mnsaje como sucedió en otras oportunidades en México", dijo.

En el caso de Colombia, Juan Carlos Bernal en su cargo de asesor de Innovación Educativa del Ministerio de Educación Nacional explicó cuáles son las falencias y retos educativos en relación a los más jóvenes. "Resulta más sencillo construir relaciones con quienes se interesan por las áreas del conocimiento de las ciencias humanas que por el conocimiento científico, un material que no estamos acostumbrados a producir", asumió. Luego de treinta años de proyección educativa en Latinoamérica, agregó, "la TV todavía no alcanzó su máximo aprovechamiento como espacio de innovación". Desafío educativo. "El problema de la televisión educativa involucra a todos los sectores sociales. No es una carga ni un tema adicional sino una oportunidad para indagar en cuáles son las expectativas y posibilidades del sistema en el ámbito nacional. Esto permite planificar una parrilla de programación, la concepción de franjas y contenedores, la articulación entre los realizadores y productores independientes, y fomentar la relación de los docentes con los productos", remarcó el asesor.

Con el interés de crear un canal propio, el sistema educativo colombiano propone una estrategia que involucre a los medios, las universidades, organismos y productores independientes. "Se trata de articular experiencias que nos permitan construir políticas y organizar las industrias culturales de producción de contenidos no sólo para niños sino también para docentes, padres de familia y centros educativos", especificó Bernal.

Contenidos audiovisuales. Como coordinadora del Programa Novasur dependiente del Consejo Nacional de Televisión de Chile, Soledad Suit representa la única iniciativa pública de televisión educativa en ese país. Este emprendimiento que desarrolla, fomenta y potencia contenidos audiovisuales desde el año 2000, no es un canal de televisión sino que transmite su programación en canales de TV y por internet.

Lo mismo sucede en provincias argentinas como Santa Fe con la puesta en marcha de la Señal Santa Fe, un espacio de contenidos audiovisuales. La ministra de Educación de Santa Fe, Letizia Mengarelli, también participó del panel y remarcó el papel de la escuela en estos nuevos formatos educativos. "Los docentes ya no son consumidores sino productores con necesidades diferentes dentro del aula, y que gracias a la capacitación recibida en los Laboratorios Pedagógicos, desarrollaron hasta el momento 1.500 producciones. Tanto la conectividad de las instituciones educativas a través de materiales digitales como la instalación de antenas satelitales en las escuelas facilitan el acceso a internet", destacó la funcionaria.

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