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Domingo 05 de Junio de 2016

Romper con los mandatos y elegir el camino deseado

Se realizó en Rosario una reunión de mujeres que decidieron cambiar de profesión o tarea. Cómo dieron ese paso.

Una ingeniera que ahora trabaja como terapista de Reiki y coach; una diseñadora equipacional que se dedica a pintar porcelana; una administradora de empresas que ama maquillar y también decorar bodas, una psicóloga que se dedica a la indumentaria. Estos son algunos de los ejemplos de mujeres que decidieron "dar el salto". Dejaron atrás su carrera profesional, su trabajo en relación de dependencia, su labor de años y se lanzaron a trabajar en forma independiente en aquello que califican como su pasión.

¿Cómo lo hicieron? Por primera vez en Rosario se realizó un evento que lleva por nombre Ladies Brunch que reúne a mujeres emprendedoras para compartir experiencias, las buenas y las no tan exitosas. Fue el sábado pasado en el bar de Wheelwright y Paraguay. Allí se juntaron más de 20 mujeres de entre 30 y 50 años. Organizada por Natalia Capacio, la actividad tuvo como objetivo ayudar a emprendedoras a crear y desarrollar su propio negocio, además de generar contactos con pares e inspirarse con otras experiencias.

   La reunión contó con una expositora principal pero luego todas pudieron contar sus vivencias en el camino del emprendedorismo que, por cierto, no es ningún lecho de rosas.

   Claudia trabaja desde hace 25 años en un instituto de salud de la ciudad, en relación de dependencia. Asegura que el sueldo le alcanza justo para pagar el alquiler, pero su sueño es hacer algo más. Le encantaría tener un salón de fiestas infantiles y está tratando de ir por su deseo. Obviamente no es fácil encarar este proceso en el que influyen variables económicas, entre muchas otras.

   Luz Amuchástegui, la disertante principal del evento, contó como decidió abandonar una carrera exitosa en General Motors —donde trabajaba a veces hasta diez horas diarias— aunque recibía una excelente remuneración. Se embarcó en una fundación que busca reinsertar a los chicos más desfavorecidos en la sociedad, y está feliz con el camino elegido.

   Jugadora de hockey, estudiante de administración de empresas, hace algunos años hizo una pasantía en la fábrica de Alvear y al poco tiempo quedó efectiva. "Me gustaba el trabajo y le dedicaba mucho tiempo. Ganaba muy bien". Pero un día, volviendo de su trabajo en el auto tuvo un accidente en el que casi pierde la vida. "Estaba agotada, trabajaba muchas horas y este choque me produjo un quiebre emocional. Me di cuenta de que lo que hacía me permitía tener lo que quería a nivel material pero no me llenaba. A la vez sabía que no podría vivir del trabajo en una ONG que recién arrancaba y por eso empecé a ahorrar", contó ante la expectante audiencia.

   Un año más tarde, Luz renunció a General Motors y se puso a trabajar con Mario Raimondi en la creación de la Fundación El Desafío. "No fue fácil. Tenía dinero como para mantenerme durante un año y después hubo que remarla porque recién logré estabilizarme tres años más tarde", confesó. "El secreto es que te apasione eso que elegiste hacer. Las ganas tienen que sacarte de la cama todos los días porque es un camino difícil, pero cuando tomaste la decisión no hay vuelta atrás", alentó.

   Hoy Luz se siente plena. Trabaja en una fundación que busca el progreso a través de 14 programas de desarrollo juvenil que alcanza a 160 chicos de los barrios La Lata y Villa Moreno, y además cuenta con un programa de participación ciudadana que intenta sumar gente para ser parte del cambio social que necesita el país, dice.

   Para terminar su relato disparó: "¿Cuánto vale en tu vida lo que te gusta y cuánto vale una cartera nueva o hacer todos los viajes que querés? Eso es lo que hay que medir", concluyó tras una ovación.

Animarse a dar el salto


Josefina también lo hizo. Tiene 35 años y luego de trabajar 10 en relación de dependencia estudió Pilates, y mientras tanto hacía masajes. Empezó a dar clases en el living de su casa y la gente confió en ella. Hoy se dedica a pleno a esta actividad y tiene un salón de masajes y otro para dar Pilates. Cuenta orgullosa que, finalmente, logró hacer eso que siempre le había gustado.

   Micaela, en cambio, todavía no se animó. Trabaja en una empresa como secretaria administrativa. Le gusta mucho lo manual pero aún no se atreve a dar el salto. Después de la reunión salió más animada. Acá conoció a otras mujeres con quienes hasta se podría asociar.

   Valeria contó su historia. Con un buen puesto en una empresa familiar empezó a hacer en forma paralela, junto a una socia, cursos de maquillaje y decoración. Ahora se dedica, además de su trabajo formal, a la organización de bodas donde despliega toda su creatividad.

   En algunas de las participantes de Ladies Brunch fue la maternidad la que incidió en ese cambio. Es el caso de Laura, psicóloga, que cuando fue mamá decidió trabajar desde su casa en forma independiente y desarrolló su gusto por el diseño. Ahora se dedica a la moda.

   Eugenia también se inspiró en su hija. Dejó de trabajar como arquitecta y hace papelería especial para fiestas infantiles, un negocio que está en crecimiento.

   También hubo quienes contaron su experiencia en el campo de la gastronomía, de la pastelería y de la venta a domicilio. Como Andrea, bioquímica, que se dedica a vender purificadores de agua. "Me gusta conocer gente, estar afuera, y ser parte de un proyecto en expansión", contó y alentó a otras a trabajar en equipo.

   En todas ellas se notaron el entusiasmo y las ganas de progresar sabiendo que no es fácil. En algunos casos cuentan con una pareja que las puede sostener económicamente hasta que el emprendimiento despegue, pero en otros no está esa posibilidad. Por eso mientras empiezan a embarcarse en "lo nuevo" siguen trabajando en relación de dependencia. "La clave está en ahorrar. Cuando empecé con esta idea dejé de salir, mis amigas sabían que si querían tomar un trago tenían que venir a casa", contó Melina que estudió abogacía pero le fascina el diseño de indumentaria. "Yo dejé de viajar y de gastar en el shopping" confesó otra de las chicas que ahora se dedica a la pastelería.

   Cada una fue encontrando su camino. Lo cierto es que se permitieron soñar y fueron tenaces hasta lograr el objetivo: una vida más feliz.

¿Qué es Ladies Brunch?

Ladies Brunch es una red de mujeres emprendedoras líder en Argentina que ofrece eventos de networking, capacitaciones, información y servicios para ayudar a crear y desarrollar su propio negocio. Nació en Buenos Aires de la mano de Marina Ponzi, una gran referente de emprendedorismo.

   Para ello se organizan reuniones mensuales

—que incluyen un "brunch" una comida que aglutina desayuno y algo de almuerzo— para generar contactos, conocer a otras emprendedoras, inspirarse con sus historias, y promocionar los propios negocios. Estas actividades tienen un costo de participación.

   Por primera vez tuvo lugar en Rosario, pero este tipo de encuentros se viene desarrollando en Buenos Aires desde hace siete años con mas de 50 reuniones ya realizadas.

   Además se organizan capacitaciones mensuales con expertos. Para más información: www.ladiesbrunch.com.ar.

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