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Lunes 25 de Mayo de 2015

Rodríguez no debe descalificarse

Maximiliano Rodríguez está fuera de su eje. Dentro y fuera de la cancha. Los motivos personales no importan. Sí los públicos. Porque él mismo se encargó de exponerlos.

Maximiliano Rodríguez está fuera de su eje. Dentro y fuera de la cancha. Los motivos personales no importan. Sí los públicos. Porque él mismo se encargó de exponerlos. Tras otra paupérrima producción colectiva e individual, el jugador más importante del actual Newell’s utilizó un discurso impropio de un futbolista de selección. Aunque es saludable que un líder muestre su temperamento y enojo, aún debe aprender a dirigirlo con mayor precisión y justicia. Porque a lo que el capitán rojinegro llama rumores, periodísticamente se denomina informaciones. Pero él no tiene por qué conocer denominaciones de una profesión que ignora y no le pertenece.
La información sobre el futuro condicional de Américo Rubén Gallego como director técnico de Newell’s fue brindada por los propios directivos rojinegros, y también Rodríguez, como jugador profesional que es, sabe que la situación de endeblez es producto de las actuaciones del equipo que integra.
Rodríguez también sabe que el diálogo fluido de los jugadores con los periodistas que habitualmente cubren la cotidianidad de Newell’s constituyó la opinión de que al plantel le cuesta interpretar y ejecutar lo que el entrenador cree inculcar o pretender.
Es lógico que en su rol de líder el señor Rodríguez se ponga al frente de la situación y declame el apoyo a Gallego, pero él también conoce que el mejor respaldo es dentro del campo de juego y no en el terreno de la retórica.
El capitán rojinegro tiene derecho a decir lo que piensa y sienta. Sería más conveniente que lo haga en un contexto respetable. Porque así se descalifica solo.

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