Escenario
Lunes 21 de Noviembre de 2016

Robbie Williams se confiesa en su último disco

El cantante británico Robbie Williams regresó a las bateas con "The Heavy Entertainment Show", un disco que se encuentra más cerca de su lado más pop, con ciertos toques modernos que de aquellos discos más rockeros de los comienzos de su carrera.

El cantante británico Robbie Williams regresó a las bateas con "The Heavy Entertainment Show", un disco que se encuentra más cerca de su lado más pop, con ciertos toques modernos que de aquellos discos más rockeros de los comienzos de su carrera.

Con esta nueva placa, el ex Take That se mantiene en el podio de los líderes de la música moderna, pero lejos de ser un paquete sin contenido, le agrega letras y mensajes personales a la música mainstream.

"Soy hermoso, soy increíble, amo a mi vida", canta en "Love my life", una pieza que bien podría ser considerada narcisista, pero que, alejada de esa primera impresión, desnuda el alma de un hombre que se sumergió en lo más oscuro de los excesos.

Con "Mutherfucker", el niño dorado del pop británico retoma el camino trazado con el inolvidable "Come Undone", en el que pone blanco sobre negro la destrucción de su propio cuerpo a través de las drogas, el alcohol y las noches de lujuria.

Hoy padre y marido, en la soulera "Pretty Women" dedica su letra a esa mujer por la que él deja todo y a la que enamora con el carisma y la galantería que un ser tan enamorado de sí mismo puede mostrar.

El disco arranca con la canción homónima del título del álbum, en el track más similar a la etapa más rockera de cantante, reconocible por "Let Me Entertain You", el clásico con el que entró, en el show récord de Inglaterra, en helicóptero ante 120.000 personas.

A través de estos años, Williams pasó por etapas de ostracismo, triunfos y discos que juntaron grandes éxitos con canciones olvidables. Es difícil que pueda conseguir reproducir sucesos como los de sus primeros álbumes, sobre todo en un estilo musical que se encorseta a sí mismo.

Además, Williams escribe y compone sus propias canciones, lo cual lo diferencia de las grandes estrellas pops, que culminan siendo la imagen de un producto pensado y armado en un estudio por un ejército de productores.

Sin embargo, este cantante amigo de los hermanos Noel y Liam Gallagher, acude a varios amigos y músicos para cerrar sus canciones, como el notable cantautor canadiense Rufus Wainwright, el estadounidense John Grant, Brandon Flowers de los Killers y su eterno colaborador Guy Chambers.

Así, "Heavy Entertainment Show" se pasea por el soul, el funk, las baladas, no tan bien logradas como "Feel", y la canción estadounidense al mejor estilo Frank Sinatra ("Hotel Crazy", junto a Waingwright), dejando un disco conciso y muy superior a los que el cantante inglés en los últimos seis años.

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