Policiales
Miércoles 13 de Julio de 2016

Roban en un estudio jurídico a cien metros de Tribunales

Fue el domingo en Zeballos al 1900, casi en simultáneo al golpe en el edificio Perret. Se llevaron computadoras y teléfonos.

El mismo domingo a la noche, mientras escruchaban ocho oficinas del emblemático edificio Perret, ubicado en peatonal Córdoba al 1100, entre las cuales saquearon varios estudios jurídicos, tres abogados que tienen sus despachos en la planta baja de una torre de ocho pisos en Zeballos al 1900 sufrieron un hecho similar. Tras barretear la puerta, se llevaron computadoras y teléfonos. Mientras quedó flotando el misterio sobre qué fueron a buscar realmente los intrusos, si en el lugar no se manejan sumas de dinero en efectivo. "Esto pudo se una batida, porque acá circula mucha gente. Tal vez fueron los mismos del edificio que robaron en la peatonal, no lo sabemos", especuló desconcertado uno de los profesionales.

El flamante edificio Mallorca está ubicado en Zeballos 1986, a escasos 100 metros de los Tribunales provinciales, en el macrocentro de la ciudad. A la calle hay un local comercial vacío con el cartel de alquiler, y en la parte posterior de la planta baja el estudio jurídico de tres jóvenes abogados que atienden conflictos penales, laborales, de familia, civiles y siniestros por accidentes de tránsito.

Se instalaron allí hace un año y el lunes llegaron para iniciar sus tareas habituales. Al atravesar el portal de ingreso al edificio se toparon con la puerta de la oficina destrozada y barreteada, síntoma de que habían sufrido un robo.

Los maleantes revolvieron cajones de los escritorios de las tres despachos, papeles, expedientes, y se alzaron con una computadora portátil, otros dos ordenadores de escritorio y tres teléfonos celulares.

Apurados. Como indicio de que actuaron a los apurones o de que algún ruido los puso en fuga, quedaron las bolsas de consorcio listas para guardar objetos arriba de un escritorio y en la cocina, y 1.500 pesos intactos que quedaron dentro de una lata.

"Abarcamos casi todo el espectro judicial. Acá circula mucha gente y no precisamente empresarios. Pudo ser una batida, y justo el mismo día que robaron en el edificio Perret a otros estudios jurídicos, no sabemos si es casualidad o estaba planificado", analizó Pablo Rodríguez, uno de los abogados.

Mientras la empresa de puertas blindadas instalaba una nueva en reemplazo de la anterior, Pablo contó La Capital cómo logró reconstruir el escruche, que se concretó entre la noche del domingo y la madrugada del lunes.

"Al menos dos vecinos me dijeron que a las 22.30 había una pareja discutiendo muy fuerte en la vereda del edificio, algo que no es habitual. Puede ser que actuaran de campana y gritaran para disimular o tapar el ruido de los golpes a la puerta de la oficina", deslizó el abogado sobre el modus operandi de los ladrones.

En el lugar no hay sistema de alarmas ni cámaras de vigilancia. Paradógicamente, en la puerta quedaron esparcidos en la vereda los volantes publicitarios de la empresa que instala puertas blindadas con la leyenda "malditos ladrones".

Además de los datos y rastros que se recogieron en el lugar del hecho, en el hall de ingreso de un edificio sobre calle Moreno casi Zeballos se identificó una cámara de videovigilancia cuya filmación podría ser de utilidad para la investigación del caso.

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