La ciudad
Jueves 28 de Julio de 2016

Rigoberta Menchú defendió el derecho al agua potable

La dirigente indígena guatemalteca y Premio Nobel de la Paz (1992), Rigoberta Menchú, ofreció ayer una conferencia en Rosario con el eje puesto en el derecho al agua potable de las poblaciones, un bien que sigue siendo escaso en amplias zonas rurales del continente y también en las zonas aledañas a las grandes ciudades.

La dirigente indígena guatemalteca y Premio Nobel de la Paz (1992), Rigoberta Menchú, ofreció ayer una conferencia en Rosario con el eje puesto en el derecho al agua potable de las poblaciones, un bien que sigue siendo escaso en amplias zonas rurales del continente y también en las zonas aledañas a las grandes ciudades.

"El acceso al agua potable todavía no es un derecho garantizado en el año 2016, por eso mi obligación es alertar sobre esto, ya que es un problema que afecta a la salud de las comunidades", dijo Menchú, quien llegó a Rosario de la mano de la Fundación Para la Democracia Internacional (FDI) que dirige Guillermo Whpei, tras visitar un día antes la comunidad qom "La Primavera" en Formosa.

Menchú resaltó que si bien hace seis años se realizó un gran llamamiento internacional para que toda la humanidad pueda disfrutar de agua potable de calidad, lo hecho hasta ahora "no alcanza", ya que todavía existen muchas comunidades que no disfrutan de ese derecho, así como barrios enteros de ciudades de los países de la región que tampoco gozan de ese servicio público.

"Al problema de la escasez de agua dulce se ha sumado el cambio climático y la contaminación, lo que se ha traducido en un deterioro de la calidad de vida de comunidades indígenas", aclaró.

Los problemas ambientales, entre ellos el acceso a agua de calidad, son en la actualidad uno de los mayores desafíos de las naciones latinoamericanas, donde muchas veces estallan conflictos entre las poblaciones locales y las formas de desarrollo económico impulsadas por los gobiernos.

"El Estado debe reglamentar, ya que en todas partes hay conflicto por la tierra, hay que respetar los derechos de todos y no olvidar que las comunidades indígenas son también parte del pueblo", detalló la dirigente nacida en Guatemala en 1959 y ganadora del Nobel de la Paz por su accionar a favor de los derechos de los pueblos indígenas.

La visita de Menchú sirvió para darle inicio a una serie de convenios firmados entre la fundación rosarina y la Fundación Menchú, que aspiran a trabajar de manera cooperativa sobre temas relacionados con la reivindicación de derechos indígenas y la lucha contra las formas de la esclavitud contemporánea.

En relación al agua, ambas fundaciones emprenderán un trabajo conjunto en La Primavera de Formosa con el objetivo de estudiar la calidad del agua en esa zona, entre otras cuestiones.

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