El Mundo
Miércoles 01 de Junio de 2016

Riesgo de catástrofe humanitaria en la ciudad iraquí de Faluya

Unos 50.000 civiles se encuentran atrapados en medio de los combates entre el ejército y los yihadistas. Escasean el agua y los alimentos.

Las condiciones humanitarias en la ciudad iraquí de Faluya están empeorando rápidamente en medio de la operación lanzada hace diez días por el Ejército iraquí para arrebatar el control del lugar a las milicias del Estado Islámico (EI), informó ayer el Consejo Noruego para Refugiados (NRC). Las familias que están escapando de las zonas que rodean Faluya relataron que la ciudad está "siendo atacada desde tres direcciones diferentes, dejando muy pocas rutas seguras para que los civiles puedan salir".

Se cree que en el enclave podrían estar atrapados unos 50.000 civiles. Según el NRC, sólo 554 familias consiguieron escapar a zonas cercanas desde el inicio de la ofensiva, el 21 de mayo. El secretario general del NRC, Jan Egeland, advirtió que "Faluya se expone a una crisis humanitaria". La organización humanitaria denunció que la población de la zona está viviendo en condiciones terribles y sufriendo una grave escasez de alimentos, agua potable y medicinas, ya que ese área ha estado asediada durante meses. "Las historias que llegan de Faluya son horribles", afirmó el director del NRC para Irak, Nasr Muflahi. Las familias que consiguieron huir de los aledaños de la ciudad se refugiaron en campos de desplazados en Amiryiat al Faluya, a tan sólo unos 30 kilómetros y desde donde todavía se pueden escuchar los combates.

Faluya es una de las principales ciudades de la provincia sunita de Al Anbar, que va desde el oeste de Bagdad hasta las fronteras de Siria y Jordania. En los últimos meses, las fuerzas iraquíes consiguieron importantes avances contra el EI en la provincia, apoyadas por ataques aéreos iraquíes.

Faluya fue una de las primeras grandes ciudades iraquíes que cayó en manos del EI, a principios de 2014, cuando el grupo yihadista consiguió sacar provecho de la represión de manifestantes sunitas ordenada por el primer ministro, Nuri al Maliki. Según el NRC, Irak se enfrenta a una grave crisis humanitaria, hay unos 10 millones de personas que necesitan asistencia y 3,4 millones de desplazados internos.

Bastión del EI. Ayer, las fuerzas iraquíes que se abren paso en Faluya repelieron ayer un ataque de cuatro horas del grupo islamista en el sur de la ciudad, un día después de su entrada por el extremo sur del feudo extremista con ayuda de los bombardeos aéreos de la coalición liderada por Estados Unidos. El ataque comenzó al amanecer en la zona de Nuaimiya, donde las tropas iraquíes capturaron el 85 por ciento del terreno el día anterior, según dijeron miembros de las fuerzas especiales.

Los yihadistas utilizaron túneles, desplegaron francotiradores y enviaron seis automóviles cargados de explosivos contra las tropas, pero fueron destruidos antes de que alcanzaran sus objetivos, indicaron las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato para comentar una campaña en curso. Las fuerzas iraquíes sufrieron bajas, pero los responsables no ofrecieron más detalles.

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