Edición Impresa
Sábado 18 de Abril de 2009

Ricardo Biazzi: el último ministro de 2001

Recuerda que desde hace 35 años ejerce la docencia universitaria, espacio de tiempo en el que ocupó distintas funciones en la gestión educativa. Actual diputado provincial de Misiones, Ricardo Biazzi fue el ministro de Educación que menos tiempo ocupó el cargo: fue titular de la cartera de enseñanza del 21 al 23 de diciembre de 2001, cuando el ex senador Ramón Puerta ocupó el sillón presidencial tras la abrupta salida de Fernando de la Rúa.

Recuerda que desde hace 35 años ejerce la docencia universitaria, espacio de tiempo en el que ocupó distintas funciones en la gestión educativa. Actual diputado provincial de Misiones, Ricardo Biazzi fue el ministro de Educación que menos tiempo ocupó el cargo: fue titular de la cartera de enseñanza del 21 al 23 de diciembre de 2001, cuando el ex senador Ramón Puerta ocupó el sillón presidencial tras la abrupta salida de Fernando de la Rúa.

"Lo que más recuerdo de esos años es la sensación de agobio y preocupación frente al escenario de ese momento dramático en la historia del país, y nuestro mayor desafío fue mantener las escuelas abiertas", cuenta Biazzi. Las escuelas eran entonces para el ex ministro "espacios de contención social tanto por la necesidad de mantener en pie los comedores como por el hecho de que las familias, como contrapartes de la vida escolar, no actuaban como tal en ese tiempo".

De la mano de Puerta como gobernador, fue también ministro de Educación de la provincia yerbatera en la segunda mitad de los 90. También fue rector de la Universidad Nacional de Misiones y de la Universidad Gastón Dachary. Con Duhalde en la presidencia, fue designado viceministro, y terminó su periplo por el Palacio Pizzurno a mediados de 2003, cuando dejó la jefatura del gabinete de asesores del Ministerio que entonces comandaba Filmus.

"Creo que los temas estructurales del sector aún no están resueltos", sostiene el misionero, y carga contra la descentralización que se dio con "una lógica más economicista que pedagógica", un financiamiento que si bien está aumentando "no termina de compensar las desigualdades en la distribución en la geografía", y "la falta de estrategias pedagógicas para los contextos de exclusión social".

Comentarios