Policiales
Miércoles 29 de Junio de 2016

Revieron la condena al hombre que mató a Mercedes Delgado

Ayer se hizo la audiencia de apelación a los 16 años de cárcel impuestos a Héctor Riquelme por asesinar a la militante social de barrio Ludueña.

La condena a 16 años de prisión dictada al acusado de matar a la militante social Mercedes Delgado en barrio Ludueña quedó sujeta a revisión a partir de un planteo del acusado, quien apeló el fallo y pidió ser absuelto por haber actuado en "legítima defensa". En contraste, la Fiscalía y dos abogados querellantes que representan a la familia de "Mecha" reclamaron la confirmación de la condena al señalar que se trató de un enfrentamiento a tiros entre bandas "en la vía pública, en un barrio populoso y en una tarde de verano".

Héctor Daniel Riquelme, de 50 años, lleva casi dos años preso por el crimen de la catequista, quien fue alcanzada por un disparo la tarde del 8 de enero de 2013 en Garzón y Bielsa, cerca de su casa. En febrero fue condenado a 16 años de prisión como autor de homicidio agravado por el uso de arma y también por una balacera previa contra tres hermanos de un grupo rival. En este caso, el delito se consideró una tentativa de homicidio agravada por la participación de un hijo menor de edad que también disparó.

Posturas distantes. La condena que dictó el juez de Sentencia José Luis Mascali se discutió ayer en una audiencia de apelación oral ante tres camaristas. A lo largo de dos horas los jueces Daniel Acosta, Carlos Carbone y Georgina Depetris escucharon el áspero debate entre las partes. La principal tensión argumentativa se centró en cómo encuadrar el incidente a tiros que arrasó con la vida de Mecha. Para la defensa, Riquelme se defendió de manera legítima de un ataque a su familia. Para sus oponentes actuó como un "pistolero" que puso en riesgo al barrio.

Delgado era catequista y colaboradora del comedor comunitario San Cayetano. El 8 de enero de 2013 quedó en medio de un tiroteo entre dos familias que ya habían dirimido diferencias a tiros un día antes. Cerca de las 18.15, miembros de la familia Riquelme ( Héctor y sus hijos Matías y Mauro, por entonces menor) dispararon desde la puerta de su casa de Bielsa 6049 hacia la esquina de Bielsa y Garzón. Desde allí tiraban David Ferriol, condenado a 6 años por ese hecho, y sus hermanos Ramón Antonio Piedrabuena, sentenciado a 5 años y 4 meses, y el prófugo Jonatan Piedrabuena.

Mercedes caminaba frente a una casa de Bielsa 6121 hacia el oeste. Buscaba a uno de sus hijos para que se resguarde cuando una bala le atravesó el abdomen y le causó un shock letal. La investigación determinó que ese disparo fue realizado por Riquelme padre cuando ya el tiroteo había cesado y los Ferriol se iban "desde Garzón para Bielsa". La condena le adjudicó el crimen a título de dolo eventual, es decir, que no se propuso matar a la mujer pero se representó el peligro y no le importó. Su hijo Matías, apodado Guadaña, fue condenado a 7 años por la balacera previa y esa sentencia también se encuentra en revisión.

Se defendió. El abogado de Riquelme, Rodrigo Mazzuchini, planteó ayer que a su cliente "le tiroteaban la casa desde hacía dos días sin intervención policial" y que al sufrir una agresión ilegítima se vio en la necesidad de "repeler la agresión para defender a sus nietos, de 3 y 5 años, que estaban en la casa". También señaló que no hubo dos secuencias de disparos sino "un único tiroteo, un solo hecho".

El defensor cuestionó el dolo eventual. Dijo que Riquelme sacó medio cuerpo afuera del tapial de su casa y "justo en ese momento doblaba esta mujer" y que "es imposible acertar un disparo a más de 50 metros. Dentro de la legítima defensa apareció Mercedes Delgado pero no hubo voluntad de matarla". Por último, advirtió sobre "una construcción mediático sociológica" contra su cliente. "Riquelme es feo, sucio y malo. Le puedo agregar, negro. Si hubiera sido del centro sería el pobre abuelo que defendió a sus nietos", planteó, y cuestionó que se intente aplicar una pena "ejemplificadora". Pidió la absolución por legítima defensa o la pena mínima de un homicidio culposo (6 meses).

Buscaban matar. El fiscal de Cámaras Guillermo Camporini, a su turno, contextualizó el disparo que impactó en Mecha como el desenlace de una pelea entre bandas donde "que no hubiera herido no quiere decir que no haya habido intención de matar. No se tiraba al aire. El fin era generar el resultado muerte en el otro grupo. ¿Dónde está la legítima defensa?".

Por último expusieron los querellantes Virginia Llaudet y Ricardo Lamas, del Centro de Asistencia Judicial. "Este es un juicio a Riquelme porque actuó como un pistolero. Siempre resuelve los conflictos a los tiros", dijeron, además de reclamar pena para los "grupos armados que dominan el territorio público. Cantidad de testigos lo han visto disparar impunemente un arma de alto poder de fuego". Y reclamaron la confirmación de la pena.

Sobre el final fue la entrevista de conocimiento personal que realizan los jueces al imputado antes de expedirse. Riquelme respondió que trabajaba de albañil pero el día del hecho estuvo libre. Que nació en Villa Minetti, cursó hasta 7º grado y se radicó en Rosario a los "16 o 17 años", donde fue padre de 8 hijos y tuvo 6 nietos. La decisión de los jueces se conocerá dentro de las próximas dos semanas.

De otra forma

"Mi madre estuvo 20 años en el barrio y nunca se defendió a los tiros. Como militantes sociales creemos en otra forma de resolver los conflictos", planteó Juan Ponce, hijo de la víctima, tras escuchar al acusado, que alegó haber disparado en legítima defensa.

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