Economía
Viernes 15 de Julio de 2016

Reutemann, piloto avezado en eludir incendios

De arranque, ubicarlo a Carlos Reutamann dentro del Senado es una tarea complicada. Y no sólo porque se hace ver muy poco. Consiguió su tercer mandato consecutivo (arrancó en diciembre de 2003 y tendrá la banca hasta el 9 de diciembre de 2021, 18 años en total) con la boleta electoral de Cambiemos, que llevó a Mauricio Macri a la cabeza.

De arranque, ubicarlo a Carlos Reutamann dentro del Senado es una tarea complicada. Y no sólo porque se hace ver muy poco. Consiguió su tercer mandato consecutivo (arrancó en diciembre de 2003 y tendrá la banca hasta el 9 de diciembre de 2021, 18 años en total) con la boleta electoral de Cambiemos, que llevó a Mauricio Macri a la cabeza.

Sin embargo, no integra el bloque del partido del presidente, el PRO, tampoco al interbloque Cambiemos, donde aportan los radicales. Lole tiene su monobloque: Santa Fe Federal, que a su vez interactúa en un interbloque, también Federal, con Adolfo Rodríguez Saá, su coterránea Liliana Negre de Alonso y el salteño Juan Carlos Romero, con su monobloque justicialista 8 de Octubre. Pero a la hora de hablar de política, analizar la realidad, el santafesino deposita mucha confianza en Miguel Pichetto, jefe del bloque PJ-FpV, el agrupamiento mayoritario de la Cámara alta. Reutemann perteneció a ese bloque hasta 2008, cuando se alejó luego de la batalla política de la 125.

En 2009 renovó con lista propia, y en 2015, lo hizo otra vez, con la boleta del partido amarillo. En su silencioso despacho del cuarto piso del Palacio, algo así como un departamento antiguo, con media docena de ambientes cuidadosamente decorados y amoblados, no hay clima político, ni gente que entre y salga, ni visitas esperando ser atendidas.

"Lole no habla de política con nadie del despacho, ni nadie está autorizado a decir ni una palabra en su nombre", explica alguien que conoce en detalle al ex gobernador y su estilo sigiloso. Tampoco el ex corredor consensua sus decisiones en debates con otros. Todo lo decide solo, siempre leal a sus intereses, a su matriz ideológica y a su olfato. Eso sí, antes de actuar, avisa.

En la última sesión, tanto Pichetto como los jefes de Cambiemos sabían que Lole iba a votar con la oposición por la "anulación" del tarifazo que impulsa el gobierno que hasta 48 horas antes había acompañado en las votaciones.

El último miércoles, Reutemann ingresó al recinto con las chicharras que convocan a la sesión sonando. Estuvo entre los primeros; incluso tuvo tiempo para hablar unos minutos con algunos colegas, entre ellos los dos santafesinos, Omar Perotti y María de los Angeles Sacnun. A ellos les confió "veo muy complicado el tema con las tarifas, las pequeñas empresas están golpeadas; así vamos mal".

Como en la época de corredor, Reutemann mira en detalle las luces de alerta que muestra el tablero nacional. Y no es afecto a sumarse alegremente a las derrotas. Por eso votó con la oposición: allí los representantes del gobierno perdieron 42 a 13. Un número indecoroso para una alianza de gobierno que transita los primeros 200 días en el poder.

Ante la brutalidad y desconcierto con que el conglomerado gobernante se empeña en hundir a la mayoría de los argentinos con sus medidas económicas, la herencia kirchnerista golpeada y todavía sin reencauzarse, el peronismo ortodoxo, conservador, empieza a soñar otra vez en convertirse en el factor aglutinante de un nuevo bloque de poder en la vida nacional.

Si ese giro ideológico funcionara como oferta consistente para las mayorías populares, seguramente la cercanía de Reutemann hacia un peronismo neonoventista seguirá. De todos modos, la torpeza del tarifazo es una película que empieza y nadie puede predecir su final.

La alianza del ex corredor con el gobierno no se ha roto; aunque el gesto de votar una declaración que pide la "anulación" de los tarifazos no puede soslayarse. El problema central que padecen los armados de poder sin tradición política, sin partido, aparece con las primeras dificultades. Todos juegan a ganador, de lo contrario, se retiran.

El sistema político argentino, en general, debería repensar las "alianzas" anti, sin programa político sustentable, sin apego a las instituciones, que ponen en riesgo la vida social de millones. Algo es seguro, en caso de accidente, a Reutemann no lo sorprenderá nunca ningún incendio: desde muy joven sabe colocarse a tiempo el equipo antiflama, y alejarse de las llamas.

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