El Mundo
Martes 05 de Julio de 2016

Renunció Farage, uno de los grandes responsables del "Brexit"

El líder del partido antieuropeo UKIP dimitió alegando razones personales. Antes lo había hecho el conservador Johnson.

La posibilidad de que alguno de los líderes de la campaña del "Brexit" que sacó al Reino Unido de la Unión Europea en el referendo del pasado 23 de junio se haga cargo del gobierno ante este traumático escenario se esfumó: a la renuncia la semana pasada del conservador separatista Boris Johnson se sumó ayer la dimisión de Nigel Farage, el máximo dirigente del UKIP, el mayor partido antieuropeo del país. Aunque Farage no tenía chances reales de ser electo primer ministro, sí era un interlocutor mayor del bando pro-Brexit y su deserción suma incertidumbre al de por sí incierto panorama británico.

Argumentos. Farage, de sólo 52 años, alegó que quería volver a su vida normal tras haber cumplido su gran sueño político. "La victoria de la salida (de la UE) en el referéndum significa que he alcanzado mi ambición política", anunció el eurodiputado en conferencia de prensa en Londres. Antiguo corredor de materias primas en la City de Londres, Farage asumió la dirección del Partido para la Independencia del Reino Unido (UKIP en inglés) en 2006, y desde entonces dimitió en un par de ocasiones, en 2009 y 2015, para acabar regresando. Fue elegido por primera vez al Parlamento Europeo en 1999 y desde entonces revalidó su escaño en tres elecciones europeas más.
   Su gran derrota fue no haber logrado nunca un escaño en el Parlamento británico, donde el UKIP cuenta con un sólo diputado, el ex conservador Douglas Carswell. "Vine a este combate desde el mundo de los negocios porque quería que fuéramos una nación que se gobernara a sí misma, no para convertirme en un político de carrera", dijo Farage.
    El hecho es que la imprevista salida de la Unión Europea de Londres ha provocado un sismo político en el Reino Unido y desembocado en las dimisiones de Farage, del primer ministro David Cameron y del conservador pro-Brexit Boris Johnson, precandidato a jefe de gobierno. Salvo la renuncia de Cameron, obligada por la derrota en el referendo del pasado 23 de junio, las dimisiones de Johnson y Farage suenan a fuga luego de haber cometido el daño.
   En el otro lado del espectro político, el líder laborista Jeremy Corbyn pugna por seguir en el cargo después de que la mayoría de sus diputados le dieran la espalda. Corbyn parece lejos de poder afrontar una campaña electoral y vencerla. Las elecciones se harán antes de octubre, cuando Cameron entregará el poder, que gestiona en manera interina desde su renuncia el 24 de junio a la mañana.
   Si los conservadores Michael Gove o Andrea Leadsom, los dos candidatos pro-Brexit que concurren a las primarias del Partido Conservador, no ganan, la futura ruptura formal y definitiva con Bruselas recaerá en un primer ministro que no quería salir de la UE.

Reacción europea. El adiós de Farage fue particularmente bienvenido por sus compañeros del Parlamento europeo. "Farage es el último cobarde en abandonar el casos que ha creado", escribió el eurodiputado conservador alemán Manfred Weber. "Primero quería que le devolvieran su país, ahora quiere recuperar su vida. Pero lo que no devolverá es su escaño de eurodiputado", dijo otra colega, la holandesa Sophie int Veld. Hubo otras reacciones a nivel europeo. El ministro de Exteriores de Luxemburgo, Jean Asselborn, calificó la inesperada dimisión del líder del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), como "muy cobarde". "Ahora políticos como Boris Johnson y Nigel Farage se esconden en su caparazón", aseguró Asselborn en declaraciones al diario berlinés "Tagesspiegel" sobre el hecho de que los principales impulsores de la salida del Reino Unido de la Unión Europea se retiren ahora una vez ganado el referéndum. "Espero que esto sirva de lección para no caer en la trampa de oportunistas políticos como Alternativa para Alemania (AfD) en Alemania y Geert Wilders en Holanda", alertó Asselborn.
   El gobierno confirmó que estudia rebajar el impuesto de sociedades por debajo del 15% para frenar la fuga de empresas tras el Brexit, una medida que podría enfrentarle a sus socios europeos y valerle acusaciones de competencia desleal. El resultado del referéndum del 23 de junio provocó que algunas empresas congelaran sus inversiones o trasladaran parte de sus actividades, aunque todavía falta concretar la salida de la UE. Además, muchos expertos creen que el país avanza hacia una recesión.

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