El Mundo
Viernes 24 de Junio de 2016

Reñido escrutinio voto a voto entre el "Brexit" y la opción de seguir en la UE

La opción separatista empezó adelante. Luego se emparejó el escrutinio, pero en plena madrugada británica iban 50 por ciento a 50 por ciento

"El resultado parcial es demasiado ajustado para dar una tendencia definitiva", era el latiguillo que se repetía anoche en los portales británicos de noticias. Es que lo que parecía a primera hora iba a ser una victoria clara del voto a favor de quedarse en la Unión Europea, con los primeros bocas de urna que confirmaban los últimos sondeos previos, pasó a ser bruscamente un resultado incierto, con los partidarios de abandonar la UE por delante al inicio. Luego este resultado parcial cambiaría, pero claramente no había nada definido cuando ya era la madrugada en Gran Bretaña.

Así, a las 22 hora argentina, y tras conocerse las primeras 15 secciones, el voto a favor del "Brexit" ("leave") ganaba con 50,2 por ciento, frente al 48,2 del "quedarse" ("remain"). Una hora más tarde, la situación se invertía: con 19 por ciento de las secciones escrutadas, el voto por quedarse pasaba al frente con 50,7 por ciento contra 49.3 por ciento del Brexit. Y a las 3,50 hora británica, se llegó a un empate cuando se llevaban 93 secciones revisadas, con el 27,7 por ciento del voto: 50 por ciento a 50 por ciento. Y un poco más tarde el "irse" pasaba de nuevo adelante. Daba la impresión de que el resto de la noche continuaría así. Quedaba claro que cualquiera fuese el resultado final, no habría un ganador neto. Esto de por sí ya sería una victoria para los partidarios del Brexit. La postura por dejar europa parecía haber puesto un mojón difícil de ignorar.

La BBC, encolumnada con el voto europeísta, admitía a través de uno de sus expertos, John Curtice, que el Brexit era a esa hora el favorito, pero destacaba que todavía faltaba mucho. Todo había comenzado como esperaban en el bloque a favor de permanecer en la UE, cuando apenas cerradas las urnas, el sitio especializado YouGov dio un boca de urna bastante neto a favor de esa postura: 52 por ciento contra 48 por ciento. Pero apenas comenzaron a llegar los escrutinios parciales, las cosas cambiaron rápidamente.

Claro que el voto del corazón de Londres, el del distrito de la City, fue contundente: 75 por ciento a favor del "quedarse". Las noticias eran alternas, pero sorprendió el número de distritos en los que el "leave" ganaba, en muchos casos por amplio margen. Las tradicionales casas de apuestas cambiaban de parecer en medio de la noche. Casas de apuestas como Betfair viraron bruscamente sus números a favor del Brexit. Más o menos a la misma hora, YouGov modificó su boca de urna, con un 49-51 a favor del "quedarse".

En Sunderland, al noreste del país, 61 por ciento de votantes se pronunciaron a favor del Brexit contra un 39 por ciento por la UE. En la vecina Newcastle ganaron los partidarios de la permanencia, aunque no con la ventaja esperada. Un 51 por ciento votó a favor de seguir en el bloque europeo, contra un 49 por ciento que se pronunció en contra. Eran los primeros resultados parciales importantes, y que fueron un verdadero golpe en frío para los partidarios de la UE. Es que al inicio de la larga noche, hasta algunos líderes del Brexit habían dado a entender que serían derrotados, como el extrovertido Nigel Farage, del partido secesionista Ukip. El voto por la permanencia, dijo Farage, "gana por poco margen". Parecía una confirmación de los bocas de urna iniciales. Luego comenzaría el interminable rosario de resultados parciales y el tono del escrutinio cambió abruptamente. Hoy a una hora aún no precisada se dará a conocer el resultado final.

De esta forma, los británicos votaron si quedarse o dejar la Unión Europea (UE), tras 43 años de pertenencia en el bloque, al que ingresaron en el lejano 1973, cuando el número de socios era mucho menor y se llamaba Comunidad Económica Europea (CEE). Unos 46,5 millones de votantes, registrados en 382 distritos, estaban llamados a votar en unos 41.000 centros de votación. Las fuertes lluvias hicieron más difícil la jornada, y las inundaciones inhabilitaron algunas mesas. Pero la participación —como siempre voluntaria— resultaba de entre el 60 y el 80 por ciento.

Cameron, en juego. Del resultado depende el futuro político del primer ministro David Cameron, que se espera comparezca hoy ante la prensa poco después del anuncio del resultado. Una victoria del Brexit supondría una derrota para él y aunque ha dicho que no dimitiría, todo indica que le resultaría muy difícil seguir gobernando. Cameron fue muy parco en palabras cuando acudió hoy a depositar su voto junto con su esposa Samantha cerca de su residencia. "Buenos días", fue lo único que se le escuchó, sin comentar si quiera el mal tiempo que hacía en la ciudad y el sureste del país. El propio Cameron prometió la celebración de la consulta en 2013, tras verse presionado por un sector de su partido conservador y el creciente euroescepticismo de los británicos. Convocó el referéndum en febrero, tras negociar con Bruselas una serie de ventajas y un estatus especial dentro del bloque europeo.

El hecho es que el voto a favor de la permanencia ha sido casi puramente económica. Los británicos no sienten gran afecto por la Unión Europea. La "campaña del miedo" que denuncian los separatistas tuvo apoyo del establishment. The FinancialTimes se pronunció una y otra vez contra el Brexit. Y la agencia de rating Standard & Poor's advirtió ayer mismo que le quitará a Reino Unido la calificación AAA, la más alta, si hoy abandona de la UE.

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