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Sábado 09 de Julio de 2016

Relatos de la región en las aulas

"Sostener que el 9 de julio de 1816 se declaró la independencia que terminó de configurar la Nación Argentina inconscientemente implica reproducir una operación cultural que niega los múltiples proyectos de organización que se dieron en el ámbito rioplatense en la segunda década del siglo XIX", afirma Oscar Cantero, historiador y profesor de la Universidad Nacional de Misiones y del Instituto Superior de Formación Docente Paulo Freire, de Jardín América.

"Sostener que el 9 de julio de 1816 se declaró la independencia que terminó de configurar la Nación Argentina inconscientemente implica reproducir una operación cultural que niega los múltiples proyectos de organización que se dieron en el ámbito rioplatense en la segunda década del siglo XIX", afirma Oscar Cantero, historiador y profesor de la Universidad Nacional de Misiones y del Instituto Superior de Formación Docente Paulo Freire, de Jardín América.

Resalta que en la formación de los jóvenes hay que profundizar con rigor la mirada al pasado: "En nuestra zona, la palabra «independencia» no remitía solamente a la emancipación respecto a España, sino también a la autonomía de las provincias y a su separación de la Intendencia de Buenos Aires, a la que estaban subordinadas hasta entonces. Esta percepción excluye a las provincias del Litoral, que por entonces formaban parte de la Liga de los Pueblos Libres, por lo que no enviaron diputados a Tucumán".

"La historiografía argentina le dio poca importancia a que muchas de estas ideas estuvieron influenciadas por la experiencia revolucionaria paraguaya. Es válido, entonces, hablar de «independencias» para poner en evidencia esta multiplicidad de sentidos posibles", explica el investigador nacido en Santo Pipó (Misiones,1975), especialista en Investigación Educativa (Universidad Nacional del Comahue).

"No se debe negar cualquier valor histórico al 9 de julio, sí se debe complejizar la mirada para comprender que el Congreso de Tucumán surgió en el marco de un proyecto de organización nacional que no era el único. En la década de 1810 se configuraron por lo menos dos grandes proyectos: uno centralista, desde Buenos Aires, y otro confederacionista en el Litoral y la Banda Oriental. Ambos terminaron aniquilándose mutuamente en una devastadora guerra civil. En 1820 ya no había un gobierno central, pero gradualmente se fueron organizando catorce empobrecidas provincias que sólo a largo plazo lograron acordar la construcción de un Estado Nacional", resalta el coautor de "Andresito. El líder guaraní misionero del artiguismo", que escribió tras una larga y rigurosa investigación realizada junto al célebre historiador Jorge Francisco Machón, editado en 2013. Misiones Siglo XIX. Investigaciones históricas. También, escribió junto a Machón "Misiones Siglo XIX. Investigaciones históricas", publicado en 2014.

En clave regional

Desde Montevideo, el investigador e historiador Alberto Umpiérrez, admite que el documento de Tucumán no desentona con los planteos de Artigas. "Creo que Artigas cuestionó la demora y el trasfundo. En ese momento en particular era inminente invasión portuguesa a la Banda Oriental, y la actitud del congreso de Tucumán, fue ante esa amenaza fue indiferente, cuanto menos. Había elementos para suponer la complicidad de la oligarquía porteña".

Por otra parte rescata el pensamiento de Artigas, cuando "plantea explícitamente que hay dos ejes: la instrucción académica y la formación patriótica y revolucionaria".

El también asesor del Comité

Hidrovía del Río Uruguay advierte que "la educación por sí sola es liberadora ante la ignorancia.

También destaca que el 25 y 26 de agosto, Paraná será sede de un nuevo encuentro para debatir sobre las reformas curriculares en institutos de enseñanza media. Desde 2014 se realizan estos encuentros binacionales para pensar "la historia y su enseñanza en clave regional".

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