Cartas de lectores
Jueves 16 de Febrero de 2017

Reivindicación de Osip Mandelstan

Hubo alguna vez un hombre que impugnó a Joseph Stalin. Lo hizo con lo que años después Gabriel Celaya definiría en fervorosos versos diciendo que: "la poesía es una arma cargada de futuro". En efecto, a Osip Mandelstan, poeta revolucionario nacido en territorio de la actual Polonia en 1891, nunca le fueron perdonados los poemas contra Stalin. Lo enviaron a un "centro de reeducación", eufemismo que la burocracia militarista usaba para designar a los campos de trabajos forzados. Esto por el primer poema. Tiempo después, con la salud quebrantada, Mandelstan escribió versos aún más virulentos contra el llamado por sus opositores "gran conductor de derrotas", o simplemente el sanguinario carnicero con su corte de delatores y esbirros genocidas. Stalin, el que saboteó la revolución Libertaria y Obrera en España (1936-1939) y pactó con Adolf Hitler. Mandelstan murió por inanición en 1938. Nos ha legado su ejemplo de hombre irreductible y sus poemas que su compañera de la vida, Nadiezdha, memorizó durante muchos años y transmitió oralmente, por ejemplo, a la gran poeta rusa Ana Ajmátiva, hasta que pudo volcarlos en el papel para que se difundieran por todo el mundo. Consideramos que estos tiempos sórdidos de oportunismo de toda laya corresponde la reivindicación de Osip Mandelstan. Para recorrer sus páginas como una afirmación de ansias de libertad y justicia. Como una actitud de vida sin claudicaciones frente al despotismo.

Carlos Solero

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