Turismo
Domingo 30 de Octubre de 2016

Región de Basilicata: la rara ciudad de piedra

Los "sassi" de Matera, un destino mágico del sur de Italia.

"Ahí, donde están los sassi" es la respuesta más inmediata y repetida cuando se pregunta por Matera, una ciudad mágica del sur de Italia, en la región de Basilicata. Visitarla es meterse en medio de callecitas estrechas, donde conviven viviendas particulares con hospedajes y restaurantes imperdibles. Y que además cuenta con una movida cultural impresionante.

   No sólo vale la pena conocer y pasear por estas construcciones milenarias cavadas en la piedra caliza, que conforman un conjunto urbanístico único (de allí el nombre de "sassi") y que distinguen a Matera de otras bellas ciudades italianas. También es recomendable hospedarse al menos unas pocas noches para poder disfrutar del encanto del lugar. Cada momento del día ofrece una propuesta diferente para deleitarse y llenarse de recuerdos: iglesias rupestres, museos que muestran cómo era la vida en los sassi a principio de siglo XX, por ejemplo, puestos de artesanías, el paisaje del gran barranco que rodea parte de la ciudad y el encantamiento de la noche.

   Matera es un ciudad de más de 60 mil habitantes, donde la zona de los sassi es el atractivo particular, es justamente el casco histórico de este destino. También el sitio más recomendado para alojarse, y no privarse de hospedarse en uno de los hoteles construidos en las piedras, que disponen de los mejores servicios. Lo que ofrecen estos alojamientos no es solamente la "sensación" de habitar una cueva, se la habita literalmente.

   En todo momento recorrer esta ciudad encantadora es un llamado a perderse en el tiempo. Hay vestigios de que los sassi fueron habitados desde el paleolítico. En 1950 esta parte de la ciudad estaba muy olvidada y descuidada, la decisión oficial de reconstruirla fue clave. Se renovó totalmente y tomó un esplendor que hoy la vuelve un destino turístico excepcional y no siempre reconocido en los paquetes turísticos. Por eso es bueno anotarla en la agenda, averiguar transportes y no privarse de conocerla cuando se pasea por Italia.

   La belleza natural de la ciudad antigua diseñada en la piedra le ha merecido que también la llamen "la segunda Belén". Dos directores de cine bien reconocidos la eligieron para rodar sus películas; primero Pier Paolo Pasolini para su filme "El evangelio según San Mateo" y más tarde Mel Gibson para "La pasión de cristo".

   Matera se distingue también por su destacada vida cultural. A las muestras y exposiciones temporarias, se suman música en cada rincón de la ciudad, presentaciones de las más diversas expresiones artísticas. No por casualidad ha sido declarada Capital Europea de la Cultura 2019. Y por su rareza, historia y cuidado desde 1993 lidera la nómina de ciudades declaradas patrimonio de la humanidad.

   Miles de preguntas se abren a cada paso de quien recorre sus calles y se enriquece con la belleza del paisaje que se pierde en el horizonte. Uno de los lugares más elegidos por los turistas que van de paso es la iglesia San Pietro Caveoso, uno de los símbolos de Matera, que data de finales del siglo XIII, primeros años del siglo XIV, y varias veces remodeladas pero sin perder el encanto místico y religioso. Es el punto escogido para las fotografías, detenerse en los alrededores para disfrutar de una comida o bebida al paso y regalarse originales suvenires.

   Las iglesias rupestres y antiquísimas caracterizan a toda Italia, en Matera se multiplican. En medio de los sassi vale detenerse también en la de Santa María de Idris, construida en la piedra, sobre una colina y que conserva unos frescos increíbles.

   ¿De qué están hechas estas casas? ¿Desde cuándo están? ¿Quiénes las habitan? ¿Cómo era la vida antes? ¿Se puede vivir aquí? ¿Cómo son por dentro? Las inquietudes más comunes que se repiten en cada visitante que se asoma a Matera. Siempre es posible encontrarse con atentos habitantes dispuestos a responderlas y abundar en detalles que no registran las guías de turismo. Entre las particularidades que se distinguen al recorrer esta ciudad, ubicada a unos 370 kilómetros de Roma, son las viviendas que se levantan superpuestas unas sobre otras, además de interminables callecitas que se pierden unas entre otras, invitando a transitarlas como si fuera un laberinto.

   Los especialistas e historiadores que se han dedicado a estudiar de cerca los primeros asentamientos y la vida cotidiana de esta ciudad la destacan como un buen ejemplo de convivencia entre lo urbano y natural, del uso cuidado de los recursos naturales. Lo cierto es que las distintas transformaciones que se dieron sobre esta población alucinante a lo largo de la historia le fueron otorgando la fisonomía extraordinaria que hace de Matera un destino para no perderse de conocer.


Comentarios