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Viernes 08 de Julio de 2011

Reformistas versus peronistas

Las universidades están atravesadas por distintos modelos tanto de gestión y como de pensar su rol en la sociedad.

Entre esas interpretaciones políticas de la universidad, Nosiglia diferencia en la Argentina a la surgida en la Reforma del 18 de aquella pensada y ejecutada por el peronismo en sus diferentes etapas históricas. Debate que para la especialista permite explicar actuales discusiones en el Congreso en torno a la vigente ley de educación superior. “Históricamente, el modelo reformista es diferente al de la universidad nacional y popular del peronismo. Son dos tradiciones distintas que en la Cámara (de Diputados) se expresan, y que de alguna manera hay que saldar”, apunta.

—¿Cómo son esos modelos?

—Siempre el modelo peronista fue más intervencionista por parte del Poder Ejecutivo que el reformista. El peronista supone que la intervención es justamente para garantizar cierta distribución más equitativa. Y el modelo reformista plantea su autonomía, en el sentido de la libertad frente a cualquier presión externa —libertad de cátedra y de expresión— y la capacidad de autorregulación. Me parece que son dos modelos distintos.

—¿Qué correlato ve en la actualidad de ese debate?

—Si ves en el discurso de la presidenta cuando se crearon las nuevas universidades en el conurbano dice que éstas van a permitir atender a los sectores que no pueden acceder a las universidades tradicionales, ya sea porque no se adaptan a su cultura, porque están lejos de sus casas o porque no ofrecen lo que ellos necesitan. Y allí no hay mucha diferencia con el debate de cuando se sanciona en 1947 la ley 13.047, la primera ley educativa del peronismo que modificó la ley Avellaneda. Hay una matriz, un modelo similar.

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