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Domingo 03 de Enero de 2016

Recomendaciones para hacer ejercicio en el verano

Son muchos los que corren para poder lucir una malla. Qué opinan los médicos y los profesores de educación física.

Así como en el verano muchos se ponen a dieta para poder bajar algunos kilos de más, sobre todo después de los excesos de las fiestas, los especialistas del deporte afirman que sucede lo mismo con la actividad física. Aparece una especie de frenesí por el cuerpo perfecto para lucir en la playa. Los médicos recomiendan vivamente realizar controles previos antes de empezar una rutina de ejercicios físicos y los profesores de gimnasia admiten que la gente retrasa los estudios médicos lo cual representa un problema que puede llegar a ser grave.

Siempre es bueno hacer ejercicio, más allá del clima. Es más, hoy es una indicación que dan muchos médicos ya que el sedentarismo es un riesgo para la salud. Sin embargo, no se puede hacer deporte sin una consulta previa a un cardiólogo porque ponerse en movimiento implica empezar a exigirle al corazón un esfuerzo al que no está acostumbrado. De allí que primero sea necesario ver el estado cardíaco.

Los cardiólogos, a través de pruebas específicas, pueden determinar qué tipo de ejercicio físico está en condiciones de hacer cada persona, según su estructura física, su estado emocional y sobre todo sus antecedentes genéticos.

Hidratarse y no sobreexigirse son las primeras recomendaciones que dio la cardióloga, especialista en rehabilitación cardiovascular y deporte, Marisol Aparicio, quien forma parte de un equipo para la evaluación deportiva del sanatorio Mapaci. “Es muy importante hacer un ejercicio aeróbico como caminar y disfrutar de esa caminata. Al llegar esta época quienes se esfuerzan demasiado corriendo para adelgazar o haciendo abdominales que no practicaron en todo el año, están exigiendo mucho al corazón”, destacó.

“El verano muchas veces implica comer más, hay muchas reuniones, despedidas y las fiestas, se cena tarde y tal vez se «picotea» más entre horas. Si a esto se le suman los problemas familiares y el estrés de terminar el año y organizar las vacaciones, la sumatoria puede suponer un cóctel explosivo”, explicó la especialista. Por eso subrayó que el gran problema es que “la gente no se evalúa en todo el año, porque piensa que ir al médico es sinónimo de estar enfermo, y en cambio no advierte cuánto se puede prevenir, apuntó.

“La mayoría de los pacientes llega al consultorio con manifestaciones clínicas como la falta de aire al correr o caminar, o el sentir palpitaciones al hacer ejercicio. Todo eso se podría prevenir si se hubieran hecho los controles periódicos”, dijo la médica.

Antes de empezar una actividad física “es fundamental hacerse un chequeo anual o cada seis meses. Si una persona quiere jugar al tenis una vez por semana y el resto de los días tiene una actividad sedentaria, es probable que esté demandando mucho al corazón. De allí que se recomiende comenzar con actividades menos exigentes que vayan adaptando a este órgano que bombea alimentando músculos y articulaciones, a través de la circulación”, señaló Aparicio.

Los estudios necesarios son la ergometría, que es el que indica para qué está capacitado el corazón y qué tipo de actividad física puede hacer una persona según su peso y altura.

También es clave el electrocardiograma, el análisis de sangre y el ecodoppler.

Para empezar

Aparicio recomendó que quienes deseen comenzar con una actividad física arranquen con la caminata y si se animan corran unos minutos, pero sin sobreexigirse. Esto puede ser la base de un entrenamiento. “La mayoría de la gente cuando quiere hacer algo empieza por ir a un gimnasio y le pregunta a sus amistades qué puede hacer y tal vez no sean las personas indicadas”, alertó y animó a buscar profesionales idóneos como los profesores de educación física, o médicos especialistas.

Junto con esto es importante el control médico. Los estudios permiten que en los chicos se detecte si hay arritmias cardíacas benignas o malignas, o una cardiopatía congénita inadvertida.

En el caso de personas de 30 o 35 años “cada vez aparecen más cardiopatías isquémicas, sobre todo por el estrés. Hay mucha gente joven con hipertensión que no lo sabe, porque el corazón es silencioso, pero si los padres son hipertensos ya es una señal de alerta”, destacó la médica. Por eso se recomienda a todos realizar un chequeo que incluya laboratorio, electrocardiograma, ergometría y ecodoppler. También es fundamental una alimentación saludable.

¿Por qué caminar?

El estudio realizando en Inglaterra llamado Walking for Health demostró que la caminata:
• Disminuye la depresión.
• Provoca mayor gratificación a la hora de realizar las actividades cotidianas.
• Previene enfermedades cardiovasculares y el cáncer.
• Disminuye el dolor de enfermedades como la artrosis.

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