Maximiliano Pullaro
Domingo 21 de Agosto de 2016

Realizaron un amplio operativo de saturación policial en distintos barrios

Más de 100 efectivos de la Unidad Regional II fueron utilizados en diferentes dispositivos de control de vehículos y personas.

El Ministerio de Seguridad de Santa Fe ordenó ayer un operativo de saturación policial en distintos barrios para reforzar la seguridad y desplegar a la policía en el territorio. Unos cien efectivos de distintas dependencias de la Unidad Regional II llevaron adelante el procedimiento, que fue supervisada por el jefe de la Policía, José Luis Amaya, y el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro.

La medida dispuesta por la cartera de Seguridad fue la respuesta oficial tras una semana signada por casos de extrema violencia que generaron conmoción en toda la ciudad.

La saga comenzó el lunes con el crimen del joven Nahuel Ciarroca en la zona sur de la ciudad. Dos delincuentes lo abordaron en Dorrego y Amenábar y tras robarle el celular le dispararon un tiro fatal por la espalda.

El viernes se produjo una violenta entradera fatal en barrio Bella Vista. Un comerciante de 71 años fue asesinado en su vivienda de Avellaneda al 1900 en un intento de robo.

Así, en la zona delimitada entre avenida Pellegrini, las vías del ferrocarril, Presidente Perón y bulevar Avellaneda se realizaron controles de vehículos, personas y las policías motorizadas y los binomios de caminantes recorrieron las calles del oeste rosarino.

Además, se dispuso un refuerzo en la zona centro de la ciudad, en los espacios abiertos, grandes avenidas y la zona gastronómica para alcanzar a todos los barrios de la ciudad.

"El trabajo que venimos realizando día a día nos indica que tenemos que redoblar los esfuerzos para obtener mejores resultados, por eso ya estamos trabajando en la zona oeste de Rosario con un operativo de saturación realizado por todos los cuerpos que componen la Policía de Santa Fe", destacó Pullaro.

"Lo que pasó en estos días en la ciudad —siguió—nos duele a todos, como seres humanos y como funcionarios, nadie que esté ligado a la seguridad puede mirar para otro lado, y por eso vamos a trabajar el doble, para que quienes comentan un delito vayan presos", sentenció.

En total participaron unos cien efectivos del Comando Radioeléctrico, Infantería, Policía de Acción Táctica, Brigada Motorizada, y la Tropa de Operaciones Especiales, supervisados por Amaya, el Jefe de la Unidad Regional II, Marcelo Villanua y el propio Pullaro.

En paralelo, la Municipalidad junto a la policía y fuerzas federales efectuó un fuerte operativo en Empalme Graneros que tuvo como resultado la remisión de 30 vehículos al corralón.

Del procedimiento especial participaron también agentes de Gendarmería, policía de Santa Fe y las áreas de Control de la Municipalidad.

Un total de 29 motos y un auto fueron remitidos al corralón municipal tras el operativo efectuado el viernes en Empalme Graneros, con el objetivo de garantizar condiciones generales de seguridad a través de la ocupación territorial y el control de la movilidad.

Fuerzas federales, del gobierno de la provincia de Santa Fe y las áreas de la Secretaría de Control del municipio trabajaron de manera coordinada realizando múltiples intervenciones.

Desde la Intendencia destacaron que "estas acciones preventivas se enmarcan en la estrategia conjunta de las agencias del Estado tendientes a reducir los hechos delictivos y de violencia urbana".

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