Escenario
Sábado 12 de Noviembre de 2016

Reabrió "Le Bataclan" con un show de Sting y medidas de seguridad extremas

La sala de espectáculos, principal escenario de las matanzas de los atentados de París del 13 de noviembre de 2015, volvió a ser sede de un espectáculo masivo.

La sala de espectáculos Le Bataclan, principal escenario de las matanzas de los atentados de París del 13 de noviembre de 2015 (13-N), en los que murieron 130 personas, reabrió hoy sus puertas con un concierto del músico británico Sting entre estrictas medidas de seguridad.
Unas 1.500 personas colmaron la sala del noreste parisino cuando comenzó, minutos después de las 21 (hora local), el espectáculo de Sting precedido de un minuto de silencio. Antes de acceder, los espectadores (entre los que se encontraban varios centenares de los que habían estado allí mismo el día de los atentados o miembros de sus familias) tuvieron que pasar hasta cuatro controles de seguridad.
De hecho, en el exterior del edificio, decenas de policías armados con ametralladoras habían establecido un perímetro que impedía acercarse a varias decenas de metros de la fachada a cualquiera que no tuviera una entrada, y los coches no podían circular en los alrededores del recinto.
Además de las decenas de periodistas que tenían sus móviles en directo bajo pequeñas carpas, pocos curiosos acudieron hasta ese perímetro de vallas, desanimados también por una lluvia fría que añadió un toque de melancolía al ambiente, al que contribuía igualmente un pequeño altar con ramos de flores y velas junto al bulevard que cubre en ese tramo al Canal Saint Martin que pasa por allí.
En representación del gobierno francés estuvo la ministra de Cultura, Audrey Azoulay, quien dijo a la prensa que esta noche Le Bataclan iba a ser "la mayor sala de espectáculos de Francia y tal vez del mundo" e insistió en lo "importante" que resultaba que la vida continuara.
Antes del concierto, las fuerzas del orden han llevado a cabo una intensiva inspección de la zona y un registro minucioso en el interior, lo que incluyó el paso de la brigada antiexplosivos también en los subterráneos. Además, se instalaron 14 cámaras de vigilancia tanto dentro como fuera, reportó la agencia de noticias EFE.
En un café próximo a la sala de espectáculos, se organizó un servicio de atención psicológica para aquellos supervivientes o familias de víctimas que pudieran necesitarlo. Sting, quien llegó dos horas y media antes del inicio para unos ensayos, tocó durante una hora con un repertorio centrado en su último disco.
Su entorno había anticipado que iba a pronunciar unas palabras en francés para recordar el ataque del 13-N, que sólo en esta sala de fiestas había causado 90 muertos y cientos de heridos. El músico británico, que había actuado una vez en Le Bataclan, en 1979, no recibirá ni un euro por este concierto, ya que ha decidido que sus honorarios se destinen a dos organizaciones de ayuda a las víctimas.
El concierto será emitido en diferido por la televisión pública francesa, una primera vez después de la medianoche del domingo y luego el lunes por la noche, en horario de máxima audiencia.
El presidente francés, el socialista Francois Hollande, quien mañana presidirá las ceremonias de conmemoración de los atentados de París, recibió hoy a familiares de las víctimas y a responsables de la Fiscalía antiterrorista que dirige las investigaciones. Todavía hay una veintena de los heridos de esos atentados que siguen hospitalizados, además de los cientos de personas que necesitan asistencia médica o psicológica.

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