Policiales
Miércoles 20 de Julio de 2016

Ratifican condena por el crimen de un vecino de Villa G. Gálvez

A Juan José Franco le dieron 11 años de prisión por matar a Fabián Medina con un balazo en la cabeza, en agosto de 2013.

Juan José Franco había sido condenado a 11 años de prisión por el crimen de Fabián Medina, su vecino en un asentamiento precario de Villa Gobernador Gálvez, a quien tres años atrás le disparó un balazo que le perforó la cabeza. Ahora, tres camaristas penales ratificaron el fallo del juez de primera instancia José Luis Mascali, dictado en noviembre pasado. En la resolución judicial, al acusado también le atribuyeron dos intentos de robo.

Medina tenía 31 años y, según fuentes policiales, cerca de las 21 del 23 de agosto del 2013 caminaba hacia un búnker de venta de drogas que se encuentra en un sinuoso pasillo de una villa ubicada en Bordabehere al 2900, de Villa Gobernador Gálvez. Allí fue emboscado por un hombre que le disparó un balazo que le atravesó la cabeza. La víctima se derrumbó agonizante en el pedregal del asentamiento y murió poco después. La otra versión que circuló entonces es que el tiro había partido desde una moto que pasó por el lugar y en la que iban dos personas. Ese relato se incorporó en el expediente judicial a partir de los dichos de una testigo del cruento suceso.

Tras el violento suceso, otra de las hipótesis que se manejó fue que Medina "haya querido ir a robar al búnker de drogas" que supuestamente estaba cerrado y que los "custodios del quiosco, al distinguir la situación, actuaron en defensa matándolo". Otra de las teorías que ponderaron los pesquisas fue que el muchacho "habría ido a comprar estupefacientes a ese búnker de drogas", un lugar que había sido allanado en reiteradas ocasiones. Sin embargo, sus familiares sostuvieron que el muchacho no era adicto a las drogas, pero no descartaron que hubiera estado alcoholizado en el momento de producirse el crimen.

Primera instancia. Luego de la investigación del caso, el 3 de noviembre de 2015 el juez Mascali condenó a Franco, de 30 años, a once años de cárcel por los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, tentativa de robo y tentativa de robo calificado por el uso de arma de fuego. El fallo fue apelado por Marcelo Argenti, el abogado defensor del acusado.

El letrado objetó fundamentalmente el testimonio de Adriana Soledad V., una sobrina de la víctima. "La chica dijo que estaba con el tío cuando apareció una moto con dos personas y el acompañante le disparó un tiro a su familiar. Pero también afirmó que no vio al que abrió fuego. Y lo reconoció un año después mirándole las manos", sostuvo Argenti en su alegato.

También afirmó que cuatro testigos dijeron que cuando ocurrió el crimen su cliente estaba "tomando cerveza con unos amigos, escuchó el disparo y vio a gente que corría". Luego de exponer sus argumentos, el abogado requirió la absolución de Franco por el beneficio de la duda. También lo pidió por los otros delitos atribuidos al imputado.

La réplica. A su turno, el fiscal de Cámaras Guillermo Camporini realizó un lectura diferente del caso. Para pedir la confirmación de la condena se basó en los dichos de Adriana V. "La joven describió al imputado y dijo que se bajó de la moto y efectuó un disparo que no hirió a Medina. Entonces (el hombre fallecido) intentó escapar y se metió en un pasillo. El imputado lo siguió y en ese momento la testigo escuchó otro disparo. Luego vio a Franco escapar corriendo", recordó el fiscal.

Además sostuvo que los dichos de los testigos presentados por la defensa no pueden ponderarse porque "ubicaron al imputado en diferentes lugares. Dos dijeron que estaba en la esquina tomando cerveza. Otro testigo dijo que estaba con su familia en su casa y un cuarto dijo que iba corriendo a comprar droga".

Los camaristas Carina Lurati, Carlos Carbone y Guillermo Llaudet revisaron el fallo y decidieron ratificar la condena impuesta a Franco. Para adoptar la resolución judicial valoraron que "no existían motivos serios para desacreditar el preciso señalamiento que realizó la testigo sobre Franco. Lo sindicó como responsable del crimen de Medina desde su primera declaración ante la policía tres días después del hecho. Lo identificó e indicó su domicilio. A sus dichos los ratificó en el juzgado que investigó el caso y lo reconoció en rueda de personas. Además, lo conocía del barrio y lo vio desde una escasa distancia".

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