El Mundo
Martes 21 de Junio de 2016

Rajoy y el PP agitan el miedo a un gobierno de Podemos para ganar votos

Los últimos sondeos permitidos, conocidos ayer, indican un crecimiento conservador, así como del partido de la izquierda radical.

En la recta final para las elecciones generales del domingo en España, el gobernante conservador Mariano Rajoy pidió el voto útil contra Podemos, formación de izquierda radicalizada que se ha afianzado como segunda fuerza en las encuestas. Rajoy también se ve avalado por los últimos sondeos, que dan asimismo a su partido en ascenso. "Los moderados tenemos que ir unidos", dijo en un acto en Ciudad Real el líder del Partido Popular (PP) y aspirante a otros cuatro años como jefe de gobierno.

Se refirió a Podemos como una fuerza política que "quiere destruirlo todo" y apeló al respaldo del centroderecha para evitarlo. "Pido a los votantes de Ciudadanos que no tiren su voto", dijo explícitamente sobre el nuevo partido liberal liderado por Albert Rivera. En las elecciones de diciembre, Ciudadanos se nutrió en buena parte de votantes del PP y entró en el Congreso como cuarta fuerza, con 40 de los 350 diputados. Ciudadanos no se niega a pactar con el PP tras los comicios para formar un nuevo gobierno, pero Rivera sí veta a Rajoy como jefe de un nuevo Ejecutivo, por los escándalos de corrupción en el PP que se han conocido durante su mandato. "No tiremos los votos con quien dice que o es presidente o nada. Eso no sirve", respondió Rivera a Rajoy desde un acto electoral de Ciudadanos en Galicia.

Todas las encuestas, incluidas las que aparecieron ayer en varios diarios (ver recuadro", en el último día que la ley electoral permite publicar sondeos, dan la segunda posición en las urnas a Unidos-Podemos, la coalición electoral que lidera el partido del profesor Pablo Iglesias. La intención de Iglesias es intentar formar coalición si realmente el domingo relega al Partido Socialista (PSOE) a la tercera posición y se convierte en la fuerza de referencia para la izquierda. Desde esa posición de fuerza, intentará imponer al PSOE las condiciones que este rechazó en las largas y frustradas negociaciones que siguieron a las elecciones del 20 de diciembre pasado.

Sánchez, casi condenado. En esta campaña, Iglesias ha tendido la mano al líder socialista Pedro Sánchez, que todo apunta que será el que tenga la llave para permitir la investidura de Rajoy o de Iglesias, una disyuntiva en la que, haga lo que haga, es muy posible que cave su tumba política. Sánchez ya está muy cuestionado internamente y si ahora sale tercero, su futuro es cuanto menos oscuro. "No vamos a apoyar un gobierno del Partido Popular y no vamos a apoyar a Iglesias como presidente del gobierno", aseguró ayer el socialista en una entrevista. Es decir, se mantiene en la línea de no revelar ninguna preferencia.

Rajoy y el PP están aprovechando la subida al segundo puesto de Podemos para agitar el miedo a un escenario de tipo "griego", y recuperar votos de los que se fueron a Ciudadanos bajo el argumento de que solo ellos pueden evitar un Ejecutivo de Podemos. "Si todos vamos juntos, ganaremos al extremismo; si no, se beneficiará el extremismo", manifestó Rajoy. "La izquierda radical ahora nos quiere gobernar y no la podemos dejar". Rajoy pareció estimulado por el último sondeo publicado ayer, que da al PP en crecimiento y a Ciudadanos en caída. Según esta encuesta, el PP y Unidos Podemos siguen creciendo a costa del PSOE y Ciudadanos, por lo que los bloques de centroderecha y de izquierda se mantienen prácticamente igual, pero con clara ventaja para el PP y el partido de Pablo Iglesias.

PP y Podemos siguen subiendo

El Partido Popular afronta la recta final de las elecciones con tendencia al alza y un 30,7% de voto, que se traducen en 122-125 escaños, según la última encuesta de GAD3 para el diario ABC. Unidos-Podemos también sigue subiendo y se sitúa en 24,9%, lo que significan 84-86 escaños. El PSOE se queda con un 21,2% y 79-82 diputados, mientras que Ciudadanos también baja ligeramente, hasta el 14,1%, y 36-38 escaños.

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