El Mundo
Miércoles 03 de Agosto de 2016

Rajoy advirtió de terceras elecciones si el socialismo no cambia de postura

"No vamos a apoyar aquello que queremos cambiar", afirmó Pedro Sánchez tras reunirse con el jefe de Ejecutivo español en funciones.

El jefe del Ejecutivo español en funciones, Mariano Rajoy, advirtió ayer de que el rechazo del Partido Socialista (PSOE) a un hipotético gobierno encabezado por el líder conservador abocará a España a celebrar unas terceras elecciones en un año. "No puede haber investidura ni gobierno si el Partido Socialista mantiene su posición. Pido a todos que el escenario de elecciones no se repita, sería una locura", dijo en rueda de prensa tras la reunión mantenida en Madrid con el líder de los socialistas, Pedro Sánchez.

En el encuentro, en el marco de las negociaciones para tratar de formar gobierno en el país tras las elecciones del 26 de junio, Sánchez mantuvo su "no" a Rajoy y le instó a buscar apoyos entre las formaciones de centroderecha con representación parlamentaria. De momento, el líder conservador solo cuenta con el de su Partido Popular (PP). "Si las derechas dicen que no, ¿por qué tiene que decir sí la izquierda?", se preguntó el socialista ante los periodistas. "El señor Rajoy me ha ofrecido una gran coalición y le he dicho que el Partido Socialista (PSOE) es la alternativa al Partido Popular y que no va a estar en ninguna gran coalición. No vamos a apoyar aquello que queremos cambiar", zanjó. Sin embargo, el líder socialista no echó por tierra definitivamente la posibilidad de una abstención luego de una primera votación de investidura, tal y como lo sugirieron líderes del PSOE como el ex jefe de gobierno Felipe González (1982-1996). "Será en última instancia el comité federal (de su partido) quien decida si hay un cambio de opinión y de posición", admitió el propio Sánchez.

Prolongada parálisis. El bloqueo político en España arrancó en las legislativas del 20 de diciembre de 2015, que derivaron en un Parlamento muy fragmentado entre cuatro grandes fuerzas: el PP, el PSOE, la formación antiausteridad Podemos y la liberal de centro Ciudadanos. Al ser incapaces de entenderse y formar un gobierno, los españoles tuvieron que volver a votar el 26 de junio. En esa repetición de las elecciones el PP salió reforzado, al aumentar a 137 sus diputados en la Cámara baja de 350, aun lejos de la mayoría necesaria (176) para gobernar en solitario. Por ello, Rajoy se vio impelido a buscar aliados.

Hasta ahora, sus esfuerzos han sido infructuosos, más allá de la oferta del partido liberal de centro Ciudadanos de abstenerse en una votación, aunque sus 32 diputados son insuficientes de todas maneras. La llave la tienen los socialistas, que con sus 85 diputados pueden bloquear la formación de un gobierno o permitirla con su apoyo o abstención. Podemos, que en coalición con los ecolo-comunistas de Izquierda Unida suman 71 escaños, también dieron el "no" a Rajoy.

Para tratar de recabar esos apoyos, Rajoy programó la reunión de ayer con Sánchez y otra para hoy con el liberal Albert Rivera, líder del partido Ciudadanos. Su intención es pedir a ambos políticos que, si no le dan su apoyo, al menos le permitan gobernar en solitario a través de una abstención en la sesión de investidura. De momento, no hay fecha para una eventual votación en la Cámara baja española. "Salgo (de la reunión) más preocupado de lo que entré. Rajoy no tiene ni un escaño más y no me ha aclarado si se va a presentar a la investidura", dijo Sánchez. El líder conservador ofreció "diálogo" al socialista y le trasladó su disposición a "intercambiar puntos de vista y a negociar todo el tiempo que haga falta", según dijo. "Es imprescindible llegar a algún tipo de entendimiento", apuntó.

Sánchez se comprometió a hacer "una oposición útil y responsable" en caso de que Rajoy logre gobernar y a "anteponer los intereses generales a los intereses partidistas" en asuntos de Estado. Está dispuesto a ofrecer "grandes acuerdos" en temas como las pensiones, la educación o la reforma de la Constitución.

Las elecciones del 26 de junio fueron convocadas tras el fracaso de los partidos a la hora de alcanzar un acuerdo de gobierno tras los comicios celebrados el 20 de diciembre, que arrojaron un Parlamento más fragmentado que nunca en España. Si la situación se repite y no se rompe el bloqueo político, el país podría verse de nuevo abocado a las urnas. Serían las terceras elecciones generales en un año en España.

Cataluña sigue su ruta separatista

Cataluña no paralizará su hoja de ruta hacia la secesión de la región española ni acatará la suspensión del Tribunal Constitucional español y seguirá avanzando hacia la independencia pese a las posibles repercusiones penales, según la consejera de la Presidencia, Neus Munté. El Constitucional suspendió cautelarmente el martes una resolución del Parlamento catalán el 27 de julio, que avala una serie de leyes para facilitar la secesión y celebrar un referéndum independentista.

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